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Chapecoense, gracias desde el corazón

Es 28 de noviembre. Viola el código deontológico del periodismo decir el día en el que se está redactando un escrito, pero es necesario. Se cumple un año de la tragedia más dura de la Era Moderna del Fútbol, se cumple un año de la muerte de 71 personas en un accidente de avión atroz que nos dejó sin habla.

Por ello, y por nada más, es por lo que los amantes de este deporte nos congregamos y nos recordamos qué fue ese día y qué supuso para nosotros. El Chapecoense, que nadie había conocido más que por su gesta en la Copa Libertadores, acaparó portadas, por desgracia, y rompió sueños, vidas, proyectos, carreras, por más desgracia todavía.

Solo un ser frío puede acercarse a esas primeras horas del 28 de noviembre de 2016 y pensar en que el accidente había sido un simple accidente más. Nada ni nadie devolverá los papeles mojados a esas víctimas, pero, ni mucho menos, borrará de la memoria ese punto de inflexión marcado por esta historia.

El 6 de febrero de 1958, en Múnich, 23 personas fallecieron en otra tragedia aérea a la que sí sobrevivió la leyenda Bobby Charlton. Ello sirvió de mejora, de ayuda a la humanidad para solidalizarse con el fútbol y evitar que fuera un mero negocio. El pasado año, y gran parte de este, el Chapecoense nos ha dado la misma lección, nos ha puesto la caridad por delante del deporte, y ha hecho de su club un pilar básico en el fútbol mundial.

Es a causa de ello por lo que todo aficionado del fútbol debería tener con ellos dos gestos, dos simples ejemplos de buena voluntad. El primero sería desearles fortuna, acompañarles en este día tan triste y rendir culto a esas 71 víctimas del accidente más duro de los últimos 10 años. El segundo, darle las gracias, no solo por su ejemplo a seguir, sino por haber hecho de esta disciplina un carro de solidaridad, y haber dejado bien claro que el ser humano puede ser especial.

Porque todos sufrimos desde lo más profundo aquel 28 de noviembre, así como los siguientes días, pero también pusimos nuestro corazón en ver cómo crecían y en conocer su mejoría.

Las más sinceras condolencias. Y gracias, muchas gracias.

Imagen: www.youtube.com.

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