Motivos para la esperanza

El Sporting cayó derrotado en Lugo de forma injusta, pero dejó una imagen y un juego que muestra una línea de clara mejoría y que da motivos para la esperanza de que el equipo rojiblanco sea candidato al ascenso

0

La derrota de Lugo es un golpe duro para el sportinguismo. Es un varapalo porque la afición acudía nuevamente en masa al Anxo Carro -un campo en el que no conocía la derrota- en busca de la tercera victoria como visitante. Pero tanto equipo como afición se encontraron de bruces con un CD Lugo, que sin ser brillante ni ser mejor, fue más efectivo. Además de efectivo tuvo a Juan Carlos que no solo fue salvador con sus paradas. El guardameta alcarreño en el día de su cumpleaños logró el que será el mejor gol de la temporada en la Liga 1|2|3 casi con total probabilidad. Pero el partido deja motivos para tener esperanza.

No se logró el resultado, que a fin de cuentas es lo que vale. Pero el equipo hizo casi todo durante setenta minutos para lograr la victoria. Falló, como hace dos semanas frente al Córdoba, en defensa. Especialmente en los flancos. El Lugo penalizó al máximo los dos errores de sendos laterales en el 1-0 primero y el 2-1 después. Ese es el lunar del Sporting en el día de ayer. Es el principal motivo, actuación del portero lucense Juan Carlos a parte, por el cual se le fue la victoria.

Pero la línea de juego fue ascendente. Se vio continuidad a lo enseñado días atrás frente al Alcorcón. Todo ello a pesar de una pequeña revolución de Rubén Baraja en el once con las novedades de Canella y Moi Gómez. A la vista del juego desplegado en el Anxo Carro no cabe crítica alguna al técnico. El Sporting se mostró muy superior en juego al Lugo. Solo la altísima efectividad del cuadro de Francisco Rodríguez privó al cuadro gijonés de, como mínimo, puntuar en el coliseo gallego.

Otro de los motivos para la esperanza es el papel de suplentes que ayer se reivindicaron. El caso de Xandao es el más evidente. El brasileño disponía de su primera titularidad en el campeonato liguero y, mientras le duró el físico, despachó un notable encuentro. Todo esto hasta que llegó el minuto sesenta y ocho. Ahí el brasileño dijo basta por una sobrecarga en los gemelos que le obligó a pedir el cambio por precaución. En ese momento el partido acababa de ver como el 2-1 subía al marcador y ya agonizaba. Pues el Sporting no fue capaz de superar el varapalo del segundo gol lucense en su segunda llegada al área del partido.

El Sporting da un paso atrás en la clasificación y pierde una oportunidad de ponerse al tiro del sexto puesto. Vuelve a generar alguna duda en defensa, sobre todo por los costados, algo que no es nuevo esta temporada. De poder ponerse a un punto o empatado ve como su desventaja aumenta hasta los cuatro o cinco puntos. Según los resultados que se den la tarde del domingo. Pero el juego invita a ser optimista. Invita a tener esperanza en que el Sporting de Rubén Baraja pueda ser de verdad un candidato real al ascenso. Algo que hasta la fecha ha demostrado en muy pocas jornadas.

Foto destacada – Real Sporting de Gijón

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies