¿Espejismo o realidad?

El partido contra Las Palmas disputado el Domingo puede ser como un oasis en el desierto, una realidad o solo las ansias del perdido tratando de encontrar algo que le mantenga con vida

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El Sporting ha mejorado sus prestaciones en casa en los dos últimos partidos. Es algo incuestionable. Contra el Numancia no se vio un mal encuentro y este fin de semana se ha realizado el mejor partido de la temporada. Como mínimo, el Sporting fue convincente arriba y atrás un muro imposible de superar para Las Palmas. Toda la línea defensiva fue sólida, siendo el mejor un Peybernes que debutaba con la elástica rojiblanca en liga.

La primera parte dejó un buen sabor de boca tras el gran gol de Álvaro Jimenez, que se estrenaba con el Sporting, a pase de Robin Lod. El finlandés estuvo desaparecido la primera mitad, casi tan aislado como Uros Djurdjevic. Pero dejó un destello de la calidad que atesora que, sin duda, está en el TOP de la Liga 1|2|3. Ahora bien, aunque la afición se fue satisfecha al descanso con la intensidad y el juego en el tramo final, no se puede olvidar la primera media hora. En estos treinta minutos el Sporting siguió en su tónica habitual. Aboslutamente incapaz de jugar y encontrar buenas líneas de pase para dejar en ventaja a la gente de arriba. Y para empeorar la situación esta vez no fue solo Djurdjevic el desasistido; también Robin Lod.

El nuevo sistema que planteó Baraja da mucha más responsabilidad a Andre Sousa. El equipo se ‘parte’ más y depende en gran medida del impresionante despliegue del portugués. Pero la ventaja del sistema es que acerca más al área rival a la gente con más calidad. Evidentemente, eso tiene su  contrapeso. Y es que te cuesta aún más conectar con ellos al estar sólo Sousa en el centro del campo. Antes el Sporting tenía una isla arriba, ahora puede tener dos. El runrun era ya importante en El Molinón y por suerte para todos el gol del extremo cordobés fue balsámico.

La segunda parte debe ser un antes y un después

En los siguientes 45 minutos Sporting pudo y por fin supo combinar dinámicamente, crear espacios para encarar y mantener la defensa algo arriba para recuperar rápido, todo lo que quiso ver Rubén Baraja. Hasta 3 fueron las ocasiones claras que los locales dispusieron para ampliar la ventaja en el marcador, uno de los mayores asedios de la temporada, lo que muestra el pobre nivel de donde veníamos.

¿Cuál es el problema? El equipo que se tenía enfrente. Sé que suena contradictorio que ser mejor que un rival directo pueda ser un problema, pero así es. Las Palmas tras recibir el gol se estiró para buscar el empate, metiendo cada vez mas gente ofensiva en el campo. ¿Cuántos equipos se empezarán a estirar ya en la primera parte perdiendo 1-0 en el Molinón? Muy pocos. Quizás Málaga, Deportivo, Granada, Oviedo, Zaragoza y Osasuna. Y posiblemente esté exagerando en el número.

El equipo sigue siendo inocuo para rivales cerrados y casi todos lo van a ser. Así que más le vale al Pipo encontrar la solución para hacer un juego parecido contra rivales encerrados. Si no la encuentra, la tarea de adelantarse en el marcador se dificultará mucho y necesitará de ‘chispazos’ similares a los del pasado sábado. Pero, ahora, ha dejado el listón más arriba.

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