Un Inter estéril cae ante una sólida Lazio

El conjunto de Spalletti da otra decepcionante exhibición (0-1), desaprovecha la derrota del Milan y revive a la Lazio en la lucha por entrar a la Champions League

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No cabe duda: la liga italiana tiene dueño. Pero, más allá de lo que haga o deje de hacer la Juventus, hay una encarnizada lucha por obtener los lugares restantes de Champions League que es digna de verse y admirarse. La Serie A, por muchos detractores que tenga, sigue siendo una de las ligas top del mundo. Hoy, un Inter que parecía renovado después de la bocanada de aire que le había significado vencer a su máximo rival la semana pasada ha vuelto a dar un paso en falso, atormentado por una férrea defensa laziale y por la ausencia de Icardi, su máxima estrella, que está peleado con todo y con todos dentro del club que lo ha encumbrado en Europa; El argentino veía cómo su equipo se hundía desde la tribuna junto a la siempre polémica Wanda Nara, mientras Spalletti buscaba marcar un gol sin un solo delantero centro en el campo después de sustituir a Keita Baldé a mitad del segundo tiempo. De tal magnitud es la confusión que reina dentro de los neroazzurri.

El partido hubiese podido ir en una dirección muy distinta a la que acabó por darse . En los primeros diez minutos el Inter, con un 4-3-3-, apostó por una presión muy alta que casi hace sucumbir a la defensa de la Lazio en un par de ocasiones. Vecino inquietó con un remate a bote pronto desde fuera del área y, cuando un córner detenido por Strakosha, portero laziale, acabó en los pies de Skriniar, era más fácil que el croata festejara el primer gol del partido a que el balón terminase fuera de los tres palos pero el defensor interista no pudo definir. Esa sería la oportunidad más clara que tendrían los locales en todo el partido. La Lazio no tardaría en contestar. 

El conjunto de la capital llegaba a este partido con un espina clavada en la memoria. El Inter le había ganado, en un gran partido en mayo del año pasado, el 4to puesto que significó el regreso a Champions para los neroazzurri. Un partido en el que la Lazio no mereció perder pero que no pudo mantener a su favor, como muchos partidos del curso anterior. Los de Simone Inzaghi se han caracterizado por una gran irregularidad en la actual campaña pero llegaban a este encuentro sabiendo que, en caso de victoria, y viendo las derrotas de la Roma y el Milan, podían volver a soñar con la máxima competición de clubes de Europa .  Y cumplieron. También la fortuna jugó. La Lazio de repente se encontró en la mejor situación posible para un equipo italiano de pura cepa:  lograr un gol tempranero.

Formados con un 3-5-2, los laziales fueron capaces de anular a los extremos del Inter y, al mismo tiempo,  explotar las bandas en sus contados pero siempre peligrosos contraataques. Justo en una jugada a contrapié la Lazio encontró los espacios que necesitaba para herir al Inter. Romulo explotó la banda izquierda de los locales y, cuando vio espacio en el carril contrario, mandó un centro que le dio tiempo y espacio a Luis Alberto para pensar y mandar un balón colgado al segundo palo que Milinkovic-Savic, sin duda el jugador con más talento y proyección de la Lazio, puso en el fondo de las redes, poco pudo hacer el extraordinario Handanovic ante el cabezazo a quemarropa que abrió y sentenció el partido. Corrían sólo 13’ de la primera parte y el Inter ya se encontraba abajo y desesperado. 

La ansiedad invadió al conjunto milanés, que se lanzó aun más al ataque y dejó espacios para una Lazio que mordió e intentó con Immobile y Caicedo, que sustituyó a Joaquín Correa después de que este se lesionara a los 25’ minutos del partido. Handanovic, providencial, mantuvo prendido el faro de la esperanza durante todo el partido para los locales gracias a 4 intervenciones de gran calidad pero los neroazzurri atacaban constantemente, tenían el balón e imponían los tiempos mas la Lazio nunca dejó de ser tácticamente superior a su rival: los del sur de Italia estuvieron más cerca del segundo gol que Inter de alcanzar un hipotético empate que hubiese dado calma al nervioso público del Giuseppe Meazza. 

El Inter, manco en ataque sin la presencia de Icardi y del lesionado Lautaro Martínez, optó por Keita Baldé, el senegalés que en Mónaco dejó una buena estela pero que no ha dado el ancho en Italia. La apuesta no dio frutos porque un correoso mediocampo le cortó los caminos al Inter, un equipo que volvió a ser el de antes del derbi. En suma, un equipo estéril, sin gran intensidad y visiblemente ansioso. La Lazio, por el contrario, siempre se vio con temple, en pleno control de la situación y tiene la plantilla para dar pelea e inquietar  tanto al Milan como al Inter en la clasificación. Los laziales han escalado hasta el quinto puesto y cuentan con un partido pendiente que pondría las cosas al rojo vivo en la Serie A. Roma (47), Atalanta (48), Lazio (48), Milan (51) e Inter (53) están en la carrera por lo últimos dos boletos que llevan a escuchar el himno de la Champions a partir de agosto, una melodía familiar para los de Roma y una que los del norte buscan escuchar tras varias temporadas sin brillar en Europa. En Italia está la Juventus, pero también hay liga.  

@Ricardoguajiro

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