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El campeón de Europa vuelve a firmar otra noche histórica

Liverpool FC 2 5 Real Madrid CF

 

Los prolegómenos de un partido inolvidable

Esta noche Anfield iba a vivir una de tantas noches mágicas. El Liverpool recibía al Real Madrid, contra el que perdió la final del año pasado, y los reds no lo olvidaban. Y es que no es solo la final del año pasado, los ingleses saben que no han ganado a los merengues desde la temporada 2008/2009. Aunque no se encontraban en su mejor posición liguera, los ingleses confiaban en cambiar su suerte de los últimos años, contando con una de las aficiones más apasionadas del mundo.

Los campeones de Europa, conscientes de que su templo blanco les espera a la vuelta, sabían que hoy, ante todo, tenían que mantenerse sólidos para tener un marcador favorable en el Bernabéu. Para ayudarles, iba a darse el milagro: Kross iba a estar disponible, siendo alta de última hora para el encuentro. De igual manera, finalmente Darwin Núñez iba a estar disponible de inicio. Así, tanto los de Madrid como los de Merseyside iban a poder contar con sus mejores jugadores. Después del minuto de silencio en memoria de Amancio, Liverpool se paraba y lo único que se vivía desde el pitido inicial, era este auténtico partidazo.

Un cominezo soreprendente

El partido comenzó con posesión dividida. Parecía que no había mucho peligro, pero de repente, sin comerlo ni beberlo, Darwin Núñez en apenas 5 minutos, abrió la lata para los reds con un golazo. Moh Salah puso un centro delicatessen y Darwin Núñez la enchufó, y Courtois solo ver el balón entrar. Se desataba la locura en Anfield, los locales se habían puesto por delante con una jugada ensayada de la pizarra de Klopp. Al Madrid, como muchas veces en la temporada pasada, le tocaba remar con el viento en contra. Con verticalidad y buscando espacios, los blancos buscaban llegar al gol a través de la combinación. Rodrygo iba a tener el primer disparo claro, pero fue rápidamente taponado por un defensor red.

El partido se ponía aun más difícil

Los scouser iban a responder rápido con una nueva ocasion, de nuevo de Salah, con un disparo que no llegó a ver puerta. En la siguiente jugada, Carvajal, intentando recuperar la posesión, mandaría un pase botado atrás, propio de un enemigo. Courtois falló en la recepción, intentó controlarlo una segunda vez, pero se resbaló y dejó a Salah rematar a placer a la portería. El Madrid tenía un gravísimo error, nada que ver con su rendimiento de la temporada pasada. Los merengues no se creían el comienzo de partido que estaban teniendo, en apenas 15 minutos iban por debajo en el marcador con un contundente 2-0.

Reinicio y golazo

A pesar de todo, los de Ancelotti no iban a cambiar ni lo más mínimo su filosofía, iban a seguir buscando el gol de la misma manera. Benzema iba a recibir en el área, pero estaba demasiado exigido y no conseguía conectarlo por sí solo. Pocos minutos después, Vinicius se sacó un pedazo de disparo al bordo del área que se iba a colar en la esquina para recortar el marcador. Rodeado de jugadores, el brasileño iba a marcarse un latigazo de crack, propia de un jugador de talla mundial. Los merengues ponían el 2-1.

El partido era mucho más frenético de lo que cualquiera se hubiera esperado: no había ni un segundo en el que los jugadores no corrieran. Los reds, aprovechando un nuevo error defensivo, iba a estar muy cerca de abultar el marcador. Sin embargo, Militao, salvador, iba a taponar el esférico con todo lo que podía de su cuerpo. Si los madridistas pensaban que ya tenían el empate hecho, los ingleses les demostraban que seguían teniendo tan peligroso como el principio.

De un error de portería a otro

Allyson, intentando despejar la pelota, se iba a encontrar con Vinicius a mucha menor distancia de la que esperaba. De una manera igual de surrealista que el segundo gol del Liverpool, el balón, rechazado de la bota del brasileño, iba a introducirse lentamente en la portería. El Madrid estaba de vuelta, con más claridad que nunca y ante todo pronóstico, empataban con un gol igual de raro. Vinicius, que estaba haciendo un partidazo, se consagraba como jugador destacado de un partido fundamental como el de hoy.El partido seguía sin tener pausa, no había ningún momento para descansar, y este segundo gol lo demostraba.

Estabilidad y susto merengue

Por momentos, el encuentro se estabilizaba, y ambos equipos buscaban las ocasiones combinando, sin tanta impaciencia. No obstante, en una contra, Vinicius no dudó en hacer una de las suyas, y puso un centro raso perfecto para Rodrygo, pero Robertson iba a despejarlo en el último momento. Los reds sudaban la gota gorda, ya sabían que los merengues estaban de nuevo en su mejor forma. Para su fortuna, el descanso iba a llegar, por lo que iban a tener una oportunidad de volver a tomar el liderazgo del partido, que se les escapaba cada vez más. Vinicius estaba teniendo un partidazo de jugón, siendo claramente el jugador más temible, y le iba a provocar pesadillas a un gran lateral como Alexander-Arnold.

Segunda parte con el mismo Madrid

El Madrid no le iba a dar ni un mísero respiro a los scousers. Con una falta al borde del lado derecho del área, Modric iba a colocar una falta perfecta para que cabeceara Militao y el central no iba a perdonar. Como una exhalación, el merengue metió la cabeza y, más listo, que nadie, iba a superar a toda la zaga y al propio Alisson. Modric estaba haciendo un partido tan completo como siempre y con este centro demostraba seguía tan fresco como cuando llegó en el 2012. El conjunto merengue consumaba la remontada, y aun tenía mucho tiempo para ampliar la victoria de cara a la vuelta. Los de Klopp, totalmente desdibujados, no encontraban su lugar en su propio campo.

Los merengues, en su mejor momento

Y lo último que iban a hacer los de Ancelotti era bajar el ritmo: los reds sangraban y los blancos olían sangre. Benzema, con un disparo muy normal desde fuera del área, el esférico se encontraría en su camino a Van Djik, que rechazó el balón, pero con la mala fortuna de que iba hacia su propia portería. Alisson, que ya se estaba tirando a la dirección contraria, no pudo evitar que el balón se colara botando, impasible, al fondo de las mallas de Anfield. Los campeones de Europa, demostrando sus galones, estaban haciendo un partido irrepetible, aprovechando sus ocasiones

Los merengues no perndonaban en ningún momento

Tras varios minutos de dominio red (eso sí, sin ningún peligro), el Madrid iba a volver a la carga al contrataque. Fabinho, que estaba teniendo un partido para el olvido, iba a perder el balón en el peor lugar posible del campo, Modric, muy ágil recuperó el esférico y se lanzó al ataque junto con los delanteros. La pasaría a Vinicius, que devolvería con muy buen criterio a Benzema. El francés, muy bien colocado, regatearía a placer a Alisson y remataría por toda la escuadra para firmar el quinto gol de los vikingos.

El catorce veces campeón de Europa estaba en todo lo suyo, sabía que esta noche era una de tantas históricas y que lo tenía todo para prácticamente eliminar a los scousers en su propio estadio. Además, habían provocado una estampa muy inusual, silenciar una bombonera como Anfield en apenas una hora.

Posesiones sin peligro y cierre del partido sin más sorpresas

Los de Klopp querían hacer un intento de reconstrucción, aunque sabían que tenían la elimintaria prácticamente perdida. Jugando al toque, los locales intentaban encontrar agujeros en la defensa blanca. Los madrileños se mantenían muy sólidos y no permitían tener ningún tipo de profundidad a los reds. Ahora la posesión del balón pasó a botas de los madridistas, que aun no les disgustaba incrementar el marcador. Pero el bajón era claro: se estaban reservando para el derbi madrileño y la vuelta.

En el descuento, el Liverpool intentó tener una última ocasión, con una internada peligrosa que ningún red logró rematar. Al final, los merengues se gustaban, haciendo prácticamente un rondo con los scousers y se oían olés en la grada. Este encuentro histórico llegaba a su fin, y una noche más, se revalidaba la magia madridista en Champions League.

El campeón de Europa, una vez más, había ganado a la remontada, con muchos galones, y firmó una manita contra un histórico como el Liverpool, en un escenario como Anfield. Asimismo, ha logrado grandes datos como ser el primer equipo que marca cinco goles (y cuatro) en Anfield, y también se han convertido en el primer equipo que le marca cinco goles a un equipo que haya sido alguna vez campeón de Europa. El Liverpool, a pesar de todo, despidió a su equipo entre cánticos, los scousers tan entregados como siempre. Y en un día como hoy, con la triste pérdida de Amancio Amaro, el Real Madrid ha sacado su honor, historia y personalidad para remontar con cinco goles a los reds. Esta noche será una que los merengues recordarán para siempre.

Ficha técnica
Liverpool FC: Alisson; Alexander-Arnold, Gomez (Matip, 73′), Van Dijk, Robertson; Fabinho, Henderson (Milner, 73′), Bajcetic (Elliott, 85′); Salah, Gakpo (Firmino, 64′), Núñez (Diogo Jota, 64′).
Real Madrid CF: Courtois; Carvajal, Militao, Rüdiger, Alaba (Nacho, 27′); Camavinga, Modric (Kross, 86′), Valverde; Rodrygo (Ceballos, 81′), Vinicius y Benzema (Asensio, 86′).
Goles: 1-0, Núñez, 4′; 2-0, Salah, 14′; 2-1, Vinicius, 21′; 2-2, Vinicius, 36′; 2-3, Militao, 47′; 2-4, Benzema, 55′; 2-5, Benzema, 67′.
Árbitro: István Kovács, acompañado por Mansimiliano Arreti en el VAR amonestó a Vinicius del Real Madrid y a Elliott del Liverpool.
Incidencias: Partido correspondiente a la ida de octavos de final de Champions, disputada en Anfield (Liverpool).

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