Hay partidos que se parecen demasiado a Atrapado en el tiempo: suena el despertador, el Madrid Femenino juega bien en Europa… y vuelve a amanecer con un empate. El de Múnich fue el más doloroso de los tres. Las de Pau Quesada ganaban 0-2 al Bayern a los 22 minutos y acabaron firmando un 2-2 en el Stadion Am Sportpark, en la tercera jornada de la Women’s Champions League. Invictas, sí. Pero con tres puntos de nueve.
Un arranque de cine
No pudo empezar mejor. Corría el minuto siete cuando Linda Caicedo se marchó de Dallmann por la banda y puso el balón en el área para que Athenea lo cazara con una bonita volea de zurda: 0-1. El Bayern, líder de la Bundesliga y sin derrotas esta temporada, se estiró, apretó… y se encontró con otro golpe. Falta lejana de Caruso, prolongación de Cristóbal al segundo palo, cabezazo de María Méndez y Beerensteyn, también de cabeza, a la red. 0-2. Pizarra pura.
Así las cosas, el Madrid tenía el partido donde quería. Duró poco. A la media hora, Imade cabeceó un córner y metió a las alemanas en el partido antes del descanso. Y nada más volver de vestuarios, en el 52, Tanikawa sacó un zurdazo ajustado desde la frontal que devolvía todo al punto de partida. El 0-2 se había esfumado en veinte minutos de juego.
Frohms sostiene el punto
El segundo tiempo fue un intercambio de golpes. Beerensteyn rozó el 2-3 en el 59 tras otra falta de Caruso, pero su remate no encontró portería por centímetros. En el 66 apareció Frohms con la parada de la tarde, un mano a mano ante Imade que evitó la remontada. Respondió Beerensteyn con un disparo potente que obligó a lucirse a Mahmutovic en el 71. Y ya en el añadido, Proost estrelló un balón en el poste. Sudor frío. Reparto de puntos.
El encuentro se jugó tras un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Urda, en una noche de emoción contenida para la expedición blanca.
El problema de los empates
El Madrid no pierde en Europa, pero tampoco gana. Antes de Múnich ya había empatado con el PSG y el Manchester City, y el reglamento de esta primera fase no perdona la indecisión: los cuatro primeros de la clasificación conjunta pasan directamente a cuartos y del quinto al duodécimo juegan un playoff.
Quesada no se escondió tras el partido. «Hicimos el partido del City, como hemos hecho el partido hoy. Es reproducir esto cada tres días, que es nuestro objetivo», explicó. Y dejó una frase que resume la noche: «Tenemos que llegar al máximo para poder demostrar lo que queremos, que hemos venido a ganar y de nada nos vale hoy un empate».
Quesada mira al Barça
El técnico aprovechó además para hablar del gran techo del equipo en los últimos años. «La realidad es que si no nos hubiéramos encontrado con el Barça, tendríamos más de un título», afirmó, antes de ir más lejos: «Si hubiéramos jugado en Inglaterra, hubiéramos ganado la liga inglesa. Si hubiéramos jugado en Alemania, yo creo que hubiéramos ganado la liga alemana». Lejos de usarlo como excusa, lanzó un aviso: «Le podemos ganar, le vamos a ganar esta temporada».
Palabras mayores para un equipo que necesita resultados para sostenerlas. El calendario le ofrece ahora dos citas en casa en la Champions: el París FC visita el Di Stéfano el martes 10 de noviembre (18:45) y el Inter, el miércoles 18 (18:45). Antes, el domingo, toca Liga F en Sevilla. Tres empates, tres buenas noches de fútbol… y la sensación de que al Madrid le falta rematar la faena. Que el despertador suene distinto.