¿Tiene Tchouaméni el puesto asegurado en el Real Madrid? A simple vista, parece que el mediocentro francés debería tenerlo, es el único especialista en el medio del campo con carácter defensivo, un fijo en las últimas temporadas, siendo uno de los pocos salvables la pasada campaña, y siendo también un fijo en la Selección Francesa pese a la baja de esta ventana por lesión. El futbolista, ya recuperado, está completando su particular pretemporada en estas tres semanas que le ha brindado un calendario atípico.
Sin embargo, su rol en el equipo está en entredicho, no tanto por lo que puede aportar al equipo, más bien por lo que no puede aportar. El centro del campo del Real Madrid está repleto de poderío físico, pero falto de juego. Valverde es un fijo para Mourinho, y para meter más calidad, podría ser uno de los sacrificados en el once. El nivel de Güler, de Bellingham, sumado a la capacidad del uruguayo, incluso teniendo en la recámara la capacidad de sacar el balón jugado de Bernardo Silva, le ponen en una situación que está provocándole a Mourinho un quebradero de cabeza.
Tchouaméni y su rol en el Real Madrid
Como decimos, nadie pone en duda la capacidad y el compromiso de Tchouaméni en el centro del campo, un pivote defensivo que une el centro del campo con la defensa. Pero ofensivamente, como cerebro del equipo, su falta de capacidad queda demasiado al descubierto. Claro, cuando jugaba al lado de Kroos y Modric, todo parecía más sencillo, pero ahora, con la falta de creatividad, sus capacidades en un equipo que aspira a jugar en campo contrario se reducen. Y tampoco ayuda el tipo de compañeros que tiene a su alrededor.
Como decimos, Valverde es un fijo para Mourinho, un futbolista todoterreno, que no es el mejor en nada, pero que hace de todo, y bien. Su capacidad para recorrer todo el campo, para romper líneas en campo abierto, su entrega, su capacidad defensiva, y su disparo de fuera del área, le convierten en un recurso muy valioso para el Real Madrid, pero también necesita jugadores creativos cerca, que le generen el espacio que necesita para brillar. No es el cerebro que necesita el equipo, pero sí el escudero perfecto para esa faceta del juego.
Más creación en el centro del campo
El equipo necesita calidad, jugadores que sean capaces de conectar con los compañeros, con visión de juego, y, de eso, el Madrid solo tiene a Bernardo Silva y Güler. El portugués es el único con la capacidad para jugar desde atrás, ya lo ha hecho antes, ni más ni menos que en el City de Guardiola, un equipo donde levantar la cabeza y combinar con el compañero no era algo negociable. Siempre se ha dicho que le cuesta al inicio de las temporadas, pero para la vuelta a la competición, podría estar más que listo para asumir ese rol.
Güler juega más adelantado, su capacidad para conectar con los hombres de ataque, para encontrar a Mbappé, para dar el último pase, está de sobra demostrada. Con él en el campo, el equipo parece tener las cosas más claras, hay más fluidez y coherencia en el juego. Pero no caben todos, porque otro que es un fijo es Bellingham. Para que quepan cuatro jugadores en el medio, hay que renunciar a uno de los de arriba.
Un tridente que asusta, pero con pocos frutos
Parece cuestión de tiempo que Diomande termine por adaptarse al Real Madrid, y cuando esto pase, sorprendería que el fichaje más caro de la historia del club no partiera como titular. Tampoco sería normal que Mbappé, que ve la portería como si fuera un arcoíris, se fuera al banco. Con todo lo que está pasando, todos miran a Vinicius, pero el brasileño, aunque ahora no esté en su mejor momento, si logra recuperar la forma, su calidad y su determinación están fuera de toda duda.
El problema de estos tres jugadores son las similitudes, jugadores que, en cualquier otro equipo, serían los referentes indiscutibles. El problema es cuando juntas a tres referentes cuyo juego se basa en regatear y encarar a portería. La sensación es que el equipo necesita alternativas.
Y esto nos vuelve a llevar a Tchouaméni: dado el potencial físico del equipo en el centro del campo, y la falta de calidad, alguna de las soluciones que plantea el entrenador portugués es la de prescindir del francés para darle más dinamismo al juego del equipo. Aun así, siguen sobrando jugadores, y cualquiera de los que se siente no merecería tal situación.
Pero Mourinho debe buscar el equipo más equilibrado, el once más efectivo, y dados los resultados de la plantilla en los últimos años, y visto que la tendencia esta misma temporada es parecida, al entrenador portugués le toca tomar decisiones complicadas, pero necesarias. Porque ya se ha demostrado que con lo que hay no es suficiente.
