La historia vuelve a repetirse, Rüdiger vuelve al rescate del Real Madrid, una historia que viene repitiéndose en los últimos años, es el único central disponible para el próximo partido de Liga. Con Huijsen sancionado, y Asencio lesionado, solo falta por ver si Konaté, también con molestias, podrá acompañar al veterano futbolista en la zaga blanca en la vuelta a la competición.
Rüdiger, titular por necesidad
Desde que llegó al Real Madrid procedente del Chelsea, Rüdiger puede presumir de haber contado con más titularidades que suplencias en el equipo blanco. Desde luego, ha demostrado que calidad y fundamentos tiene de sobra para ser un líder dentro y fuera del campo. Pero lo cierto es que el alemán, cuando llegó a la capital de España, era suplente, de hecho, la pareja de centrales habitual de Ancelotti era Alaba y Militao. No fue hasta la temporada siguiente cuando se hizo hueco en el once titular, después de la primera lesión de rodilla de Militao en el primer partido de la temporada ante el Athletic Club.
Hasta diciembre, jugó con Alaba, quien también sufrió la lesión de rodilla, lo que hizo que la pareja de centrales durante esa temporada fueran él y Nacho (o Tchouaméni en muchos partidos).
Después llegó la segunda lesión de Militao, Alaba nunca volvió a ser el mismo, así que se asentó en la defensa blanca. Pero incluso el año pasado, cuando el brasileño parecía recuperado, todo hacía indicar que la pareja de centrales iba a ser Éder junto a Huijsen, pero de nuevo, la enfermería hizo que volviera al once, incluso después de haber estado él también de baja.
Nuevo rol con Mourinho
Por el momento, Rüdiger ha vuelto a la suplencia esta temporada, aunque Mourinho cuenta con él como tercer central, de hecho, acumula varias titularidades para dar descanso a Huijsen o Konaté, y ante el Atlético de Madrid, tras la expulsión del internacional con España, saltó al campo y marcó su primer gol de la temporada. El entrenador portugués sabe que tiene a un líder, tanto dentro como fuera del campo, y aunque toca el relevo generacional, cuenta con él para cualquier batalla, desde luego, no va a tener un mejor soldado sobre el césped. Su veteranía, su seguridad, y también, su temperamento intimidatorio sobre el césped, le convierten en una pieza clave para el once de Mourinho.
Dada su edad, y después del Mundial, Rüdiger ha decidido poner punto final a la etapa profesional con la Selección Alemana. Como él mismo también dice, toca dejar paso a las nuevas generaciones, y al mismo tiempo, es momento de afrontar el tramo final de su carrera mimando al máximo su cuerpo, y restar carga de partidos y viajes le permite estar a pleno rendimiento para poder ofrecer el nivel necesario para un club como el Real Madrid.
Vuelve a la titularidad
Mientras Militao ya se entrena con el grupo, y con la sanción de Huijsen en Liga para los próximos dos partidos, la operación de Asencio, y las dudas por las molestias de Konaté, el alemán sabe que será titular en los dos próximos compromisos ligueros del Real Madrid. Serán dos partidos en el Santiago Bernabéu, contra el Villarreal y contra el Sevilla, dos partidos claves previos a la visita del equipo al Camp Nou, una de las primeras fechas decisivas de este campeonato.
Rüdiger sabe cuál es su rol dentro del equipo, sabe que afronta la recta final de su carrera, y sabe qué tiene que hacer para mantener el excelente nivel que le ha llevado a ser el central titular de los últimos años del equipo blanco. Quizá no debiera haberlo sido, pero le ha tocado y ha cumplido con creces, y ahora, vuelve a ser el único central que tiene el equipo para los próximos partidos.
Renovación año a año
Durante la temporada pasada, hubo muchas dudas respecto a la renovación de Rüdiger, empezando por él mismo, pero también había dudas en el club. Pero a medida que se iba acercando el final del contrato, ambas partes parecían dispuestas a alargar el compromiso. Y la llegada de Mourinho fue clave, porque el entrenador portugués quería contar con él esta temporada.
En cuanto al futuro, ni él ni el Real Madrid tienen ninguna prisa. El nivel del jugador marcará la decisión que tomen desde las oficinas de Valdebebas, y el rol que tenga en el equipo marcará la decisión personal del futbolista. Rüdiger quería experimentar alguna liga exótica antes de su retirada, eso es lo que pensaba, pero ahora que ve que se acerca el final, y viendo que sigue siendo competitivo, parece que se lo ha pensado un poco más. Disfruta en el Real Madrid, sabe que está poniendo el colofón a una gran carrera, y quiere alargarlo todo lo que sea posible, todo lo que el fútbol y el físico le permitan.
