El jugador del Real Madrid está viviendo uno de los momentos más dulces de su carrera, y eso que se enfrenta a una temporada donde la tónica será la falta de minutos. Pero cada vez que está en el campo, demuestra que la apuesta del club blanco por él es más que acertada. Ahora ha sido con la Sub-21, España goleó a San Marino, un saco, 0-13, y el futbolista valenciano marcó cinco goles y repartió dos asistencias en su segundo partido con la Rojita, cifras de récord.
Espí hace historia
El delantero valenciano del Real Madrid acaba de plasmar su nombre en la historia de las categorías inferiores de la Selección Española. Marcó cinco goles ante San Marino, un repóker inédito en la historia de nuestro fútbol, nadie había logrado perforar la puerta contraria tantas veces como lo logró él anoche. Además, dio dos pases de gol, es decir, participó de manera directa en 7 de los 13 goles que la Rojita le endosó a la débil selección.
A Espí le está llegando todo muy rápido, y lo está sabiendo aprovechar. Este era su segundo partido con la Sub-21, y ha logrado batir un récord que será muy complicado de superar, quizá no se supere nunca, aunque en esto del fútbol, no hay nada seguro, igual le dura bastante poco, pero no parece que eso vaya a pasar.
«La verdad es que es una noche especial. Tenía muchas ganas de estar aquí, de ayudar al equipo y muy contento. Estamos motivados de venir aquí a ganar y hemos luchado hasta el final. Sabíamos que íbamos a estar en área, estaba preparado para cualquier rechace, cualquier momento y ahí he estado».
Espí encaja en el Real Madrid
Lo cierto es que Espí no para de ser noticia, y lo es porque, simplemente, hace su trabajo a la perfección, meter goles. Desde Joselu, el club blanco no ha tenido un 9 puro como los de antes, los de toda la vida, un hombre de área, con el gol entre ceja y ceja, grande, corpulento, con buen juego de espaldas, que se impone ante su marca, y dolor de muelas para los centrales, que salen castigados ante cualquier mínimo despiste.
Desde que vistió la camiseta blanca en la pretemporada, los goles se le caen. Y en Liga, apenas ha contado con minutos, pero suyo fue el gol en el último minuto para darle la victoria ante el Espanyol, suyo fue el gol en los últimos instantes para sumar los tres puntos en la visita a Elche, y suyo fue el gol ante el Betis que podría haber salvado un punto a los blancos, un recurso de media chilena que fue anulado por un milimétrico fuera de juego. Pero así es Espí, un hombre que sabe dónde tiene que colocarse en el área, y que además de hacer todo lo que hemos dicho, se maneja perfectamente con el balón en los pies, que no es su fuerte, pero sabe manejar perfectamente ese cuerpo de 1,94 y 88 kilos para ganar posición, para regatear, y para generar peligro.
Reclama una oportunidad
Espí reclama un sitio en el equipo de Mourinho, pero no lo va a tener nada fácil. Mbappé, Vinicius, Diomandé, el propio Endrick, Rodrygo cuando esté de vuelta. Pero tiene algo que nadie más tiene, que es un 9 de los de toda la vida, y eso, a Mourinho le gusta mucho. Uno de los fichajes que más dudas generó cuando Mourinho empezó su andadura por el Chelsea en los años 2000, fue el de un desconocido Drogba, le convirtió en estrella mundial, y hay quien ve cierto paralelismo en este fichaje, que tuvo el visto bueno del portugués cuando se confirmó como nuevo técnico blanco.
Otra de las bazas que juega a favor del valenciano es la propia situación del equipo blanco y su falta de capacidad para generar peligro. Todo ese peso recae en Vinicius y Mbappé, y por muy bien que puedan hacerlo, no es el caso ahora, acaba siendo muy fácil de defender para los rivales. Espí daría una alternativa, otras opciones, liberaría espacio en las inmediaciones del área y obligaría a tener a los centrales fijados. Los centros al área volverían a ser una alternativa, no solo un recurso a la desesperada en los minutos finales de los partidos que se atascan.
Espí está viviendo un gran momento, ha pasado de ser uno de los grandes desconocidos, a convertirse en el jugador de moda, como decimos, apenas sin minutos, porque cuando los tiene, se infla a goles. Su nombre ya está en la historia de las categorías inferiores de la Selección Española, de la Sub-21, solo le han hecho falta dos partidos (y enfrentarse a la débil San Marino), el primer jugador español en la historia de la categoría en firmar un repóker. Pide sitio en el Real Madrid, pide sitio entre los más grandes.
