Tebas y los horarios intempestivos, una historia que ya cansa

Javier Tebas sigue perjudicando a equipos como Betis o Espanyol con su deficiente y pésima organización y la imposición de horarios tempestivos

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Minuto 12. Cualquier estadio de España. Alto y claro. Sonido unánime. !Tebas, vete ya! Cientos de miles de personas no pueden estar equivocadas. Tebas, a pesar de su empeño por duopolizar la liga, recibe el rechazo de todos los sectores del fútbol español. Las “noches de paz” y “noches de amor” que caracterizan las fechas navideñas se van al garete cuando el aficionado bético o malaguista experimenta la tortura de conocer los horarios del próximo partido. “!Otra vez lunes!”

Ni siquiera en Navidad nos deja tranquilos. Tebas y sus secuaces siguen haciendo de las suyas en la LFP, erigiéndose, jornada tras jornada, como la banda más temida de España. La banda de Tebas ataca poco a poco. Una semana te quita por aquí, otra semana te quita por allá. Va menguando tanto la paciencia de los clubes (que apenas protestan sus decisiones) como de las aficiones, que si se muestran más contrarias a las prácticas ´tebienses`.

Espanyol, Málaga, Betis y Las Palmas. Cuatro clubes y cuatro grandes aficiones que semana tras semana se levantan indignadas al conocer los horarios en los que su equipo jugará. “Otro lunes” u “otro viernes” son algunas de las frases que acompañan sus despertares junto con el “pío, pío” de los pajaritos. Y es que para los aficionados que trabajan al día siguiente es complicado asistir en estos horarios al fútbol. Privilegio que se pierden por una pésima organización del organismo que controla el fútbol español.

Ya se han jugado y/o han sido publicados los horarias de la Liga Santander hasta la jornada 21. Los datos son francamente demoledores. Los canarios han jugado o tendrán que jugar 3 lunes y 2 viernes. El Espanyol (el único club que ha escrito formalmente una queja a la Liga) va a jugar o ha jugado 4 lunes y 2 viernes. Peor lo tienen los dos equipos andaluces, Málaga y Betis, que se midieron hace dos jornadas en el derbi…un lunes. El Málaga jugará o ha jugado 5 lunes y 2 viernes; el Betis, 5 lunes y 3 viernes.

Javier Tebas quiere seguir haciéndonos creer que mira por el bien de todos los clubes, mientras arrasa con su dedo demoledor para decidir a qué equipos les va a perjudicar esa semana. En el caso del club malaguista, jugar los lunes y los viernes perjudica al club, ya que no puede contar con el apoyo total de una afición que ha demostrado compromiso y fidelidad, llueva, nieve o haga frío.

Panem et circenses“. Pretenden que compremos y aceptemos la idea de fútbol moderno, cuando sabemos que de la esencia del fútbol queda muy poco. Si usted, señor Tebas, quiere que esta sea la mejor liga del mundo, esmérese en intentar que los derechos televisivos se asemejen en algo a los de la Premier League; en lugar de poner un Clásico a la hora de comer para que se televise en China y así adjudicarse unos cuentos millones más.

El fútbol siempre ha sido un negocio encubierto. El deporte dejó de serlo hace unos años, con los contratos millonarios de futbolistas, para convertirse en una “empresa deportiva”. “El sentimiento o la fidelidad están muy bien, pero el fútbol es un negocio”, dijo Enrique Cerezo hace unos días. ¿Cómo se le ocurre decir eso cuando preside uno de los clubes más pasionales de España? ¿Y cómo quiere que nos lo tomemos los que llevamos décadas mamando fútbol? El verdadero fútbol. Dejaría de ser un negocio si no se llevaran a cabo algunas iniciativas como las de cobrar 10 euros por la presentación de Vitolo y Diego Costa en el Wanda Metropolitano, a los no abonados.

Los aficionados no somos imbéciles y sabemos que el fútbol, al más alto nivel, es un negocio que mueve el deporte. No podemos pedir que deje de serlo. Sí que se nos trate como seguidores de un deporte y de un equipo, por el que muchas veces nos desvivimos; y no como marionetas de un organismo que decide por nosotros. Para eso ya tenemos a los políticos de turno. Nunca llueve a gusto de todos, cierto. Pero al menos pedimos respeto, ese que se profesa a los jugadores. El fútbol no sería lo que es sin nosotros: los aficionados.

@daniluque16

1 comentario
  1. Alain Presentación Muñoz dice

    Aún recuerdo la temporada en la que el Athletic no jugaba competición europea, en la que disputó 17 partidos entre lunes y viernes durante toda la temporada. Se propicia una diferencia clasista entre unos clubes y otros a raíz del rigor de el estamento de la competición, regido a través del dinero. Una pena, otra más.

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