La historia se repite: Curry y cía se citan con LeBron en las Finales de la NBA

Cuartas finales en cuatro años para ambos equipos. La rivalidad entre ambos hace de estas Finales un nuevo espectáculo del que disfrutar entre estas dos bestias del baloncesto. El mejor jugador del mundo, contra el equipo con más creatividad anotadora del mundo.

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Lo más repetido estos últimos días es si es posible batir en siete partidos a un equipo tan arrollador ofensivamente como los Warriors. O a un equipo donde esté el mejor jugador de los últimos tiempos. Tan dominador que asusta. Ya lo dijo Stevens, ni haciendo un partidazo en cuanto a niveles defensivos consiguieron frenar la producción de King James.

Pero este año si que han estado los dos equipos bastante cerca de ver estas Finales desde casa. Por culpa de dos súper equipos. Ni más ni menos que a manos de unos Celtics, que pese a las bajas se erigieron como revelación del campeonato, y forzando a LeBron a remontar un 2-0 y a sacar lo mejor de sí mismo para llevar a su equipo a las cuartas finales consecutivas de la NBA. Y por el otro lado, todo unos Rockets que nunca sabremos si hubieran podido eliminar a los Warriors con Paul en pista en los dos últimos partidos.

LeBron frente a todos

Repasando el camino de ambos, podemos decir que han sido muy parejos, quizá salvo primera ronda, en donde los Pacers se mostraron muy fuertes, poniendo contra las cuerdas al equipo dirigido por Tyronn Lue. Oladipo y cía llevaron hasta límites insospechados el hambre de un equipo que se pensaba caería fácil en primera ronda. No fue hasta el séptimo juego donde los de Indiana cayeron pero con la cabeza bien alta, sabedores del esfuerzo realizado.

En Semifinales les esperaban los Raptors. Venían de ser campeones de conferencia con el mejor balance desde hace más de 20 años. Era el año en el que los canadienses iban a dar un golpe sobre la mesa. Dos años consecutivos perdiendo ante LeBron, (4-2 y 4-0). Era la revancha.

La historia ya la sabemos, otro 4-0, su «head coach» despedido tras ser nominado a entrenador del año, y un nuevo fracaso estrepitoso que añadir a la colección. Y nos plantamos en las Finales de Conferencia. Los pupilos de Brad Stevens esperaban ansiosos su duelo contra los Cavs. Una plantilla llena de jóvenes inexpertos contra una llena de especialistas en estas situaciones. Cualquiera que no entienda de baloncesto pensaría que los jóvenes no tendrían nada que hacer contra un equipo que llevaba 3 años consecutivos entrando a las Finales de la NBA. Pero vaya que si tenían. Si Tatum era un fan de LeBron de pequeñito, se demostró y mucho. Le buscaba, quería ser protagonista, como su ídolo.

Pero ahí estaba él. El mejor del mundo para demostrar que mientras él esté en pista, todavía no se ha dicho la última palabra. Los Celtics no habían perdido una serie que empezara 2-0 a su favor (37-0). Tenían un 10-0 en su pabellón en PlayOffs. Pero los récords y las estadísticas estaban para romperlas, ganando el séptimo, en el TD Garden y logrando que The King llegase a sus octavas Finales consecutivas.

Sufriendo, pero asustando a la vez, GSW a las Finales por 4ª vez

Fuente: @Warriors

Por el otro lado, esperan unos Warriors que hasta las Finales de Conferencia contra los Rockets no habían tenido apenas sustos. Los Spurs, mermados por la lesión de Kawhi Leonard durante toda la temporada, llegaban con máxima ilusión pero apenas esperanza de dar la sorpresa. Este año no pudieron plantar cara a los Warriors, y Kerr arrolló a Pop sin que este último pudiera apenas plantar cara.

Semifinales de Conferencia, y allí estaban los Pelicans. Un equipo alegre, ultramotivado tras arrasar a los Blazers y sin realmente nada que perder. Con la ausencia de Cousins, pero con un bloque formado y un estilo directo comandado por Davis llegaron a las series. No duraron mucho en el regreso de un Curry que volvía a las pistas a desplegar su juego.

A Don Stephen las series le sirvieron de calentamiento para lo que vendría después, las Finales de Conferencia. Y vaya si le sirvió. Fue el motor de juego de su equipo, y Durant fue el aniquilador. El engranaje perfecto, todo ello a disposición de Kerr. Si el tercer eslabón, Klay Thompson, no se encontraba en los primeros partidos ni realmente en los PlayOffs en general, ya se iba a encargar él mismo de aparecer para dar un golpe en la mesa en el sexto partido. La lesión de Paul facilitó la remontada en la serie, aunque no debemos olvidar que Iggy también se lesionó. Es una pieza clave de este equipo, y su lesión le obligará a perderse al menos el primer encuentro frente a los Cavs.

Primer duelo, primer anillo para estos GSW

Las Finales de 2015 nos dejaron el primer choque entre estas dos bestias del baloncesto. Ganaron los Warriors, 4-2, con un destacado Iguodala como MVP. Fue el factor diferencial, supo frenar a LeBron, junto con Green.  Y lo hizo aun este promediando 35,8 puntos de promedio en estas finales. Fue insuficiente ya que la ausencia de Love se notó y mucho en un equipo que llegaba a las Finales tras la vuelta de LeBron a Cleveland. Fueron el inicio de la especial rivalidad entre ambos equipos. Merece la pena revivir aquellas finales sin Durant, con unos Warriors inexpertos jugando al ataque alegremente y un LeBron mentalizado en devolver a la gloria al equipo de su vida.

La revancha se consumó al año siguiente

Las Finales de 2016 nos depararon uno de los desenlaces menos esperados de la historia. En un lado, el equipo que había logrado el mejor récord de la NBA, 73-9, en Regular Season. Por el otro, unos Cavs irregulares, pero con la presencia de nuevo del Big Three y en especial de un Kyrie estratosférico. Cuando nadie apostaba por ellos, allí aparecieron para dar la vuelta al 3-1 en contra en las series y vencer frente a pronóstico. El tapón del MVP de esas finales (LeBron 29.7 puntos, 11.3 rebotes y 8.9 asistencias) al MVP de la anterior, unido al triple de Irving que les dio el anillo, quedarán para la posteridad.

Durant impuso su ley en las Finales de 2017

Las Finales de 2017 nos dejaron a Durant como MVP, con 35.2 puntos y 8.2 rebotes y 1,6 tapones. Fue espectacular su rendimiento, dejándonos la canasta de aquellas finales, con un triple a falta de 40 segundos frente a LeBron que sellaba la victoria para los Warriors en el tercer partido. Fueron unas Finales descafeinadas. Con una superioridad abrumadora de los Warriors en lo que fue los últimos PlayOffs de ese Big Three formado por Irving, Love y LeBron.

Y nos plantamos en este año, con quizá una nueva desigualdad notoria entre ambos equipos. Pero en estos partidos, todo lo anterior realizado no vale nada. Solo valen los 48 minutos de cada partido y solo vale la gloria. LeBron contra todo y contra todos. Seguir agrandando su leyenda. Más líder que nunca, siendo más decisivo que nunca, ganando partidos y series en los últimos instantes. Quiere lograr su quinto anillo y tocar la puerta de los más grandes de la historia. En frente tiene a Durant. El rival más directo contra la hegemonía de LeBron. Curry, viene a demostrar al mundo que sigue siendo aquel MVP unánime de 2015, y que pese a contar con tres bestias a su lado, es el verdadero eje sobre el que gira el equipo. Lue vs Kerr. Cavs vs Warriors. Bienvenidos a la NBA. Bienvenidos a las Finales.

@alvaritoo_5

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