Los Warriors y un final de locos amargan otra histórica noche a LeBron

Partido digno de unas Finales de NBA, cuartas seguidas para Cavaliers y Warriors, y que pese a los pronósticos fue mucho más igualado de lo que se había escrito. Imperial James, que acabó con 51 puntos, y gran Curry, con 29.

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Cleveland Cavaliers

114 124

Golden State Warriors

Ni el mejor novelista de ciencia ficción podría haber escrito un relato (especialmente su final) como el que se vio anoche en el Oracle de Oakland. Llegados a este punto de la temporada, con los dos equipos que han dominado la NBA estos últimos años, con un LeBron abrumador, cada día más dispuesto a arrebatarle a Jordan la tutela de The GOAT, un Curry explosivo comandando a un séquito de estrellas que hacía tiempo no se veían en un equipo…todo puede pasar durante los cuatro, cinco, seis, o quién sabe si (ojalá) siete partidos que nos depare esta histórica serie.

Desde el principio se vio una igualdad enorme. Algo que perduraría a lo largo del encuentro, aunque bien es cierto que ambos conjuntos disfrutaron de ventajas más o menos cómodas. El primer cuarto dio buena cuenta de ello, el parcial de 4-0 de salida para los de Cleveland fue el más notorio estos primeros 12 minutos. Sería el segundo periodo el que desnivelase un poco la tendencia vista en el anterior.

LeBron se puso manos a la obra, y acabó con 24 puntos antes de que el bocinazo indicase el descanso. En el duelo de estrellas parecía que Curry había empezado ligeramente mejor, pero esos PlayOffs (los gane o no), son del Rey. Hacia el ecuador del cuarto los Cavaliers ya se habían puesto en una renta de +11 puntos, metiendo algo de miedo en el cuerpo a los campeones. A partir de aquí parece que los de Kerr reaccionaron, y con un triplazo de Curry sobre la bocina, los jugadores enfilaron camino de vestuarios con empate a 56. De nuevo, igualdad total.

(vía nba.com/cavaliers)

Totalmente opuesto fue el tercer cuarto. Un poco por inercia, un poco por el ambientazo del Oracle, un poco porque nadie en la NBA juegan los terceros cuartos como ellos o, simplemente, un poco porque son los mejores, los Golden State empezaron apabullando la segunda mitad. Meritazo de unos Cavaliers que supieron aguantar como jabatos los arreones de un equipo que, ante otro rival, hubiesen dejado casi finiquitado aquí el encuentro. Hasta cuatro veces alcanzaron una diferencia de 7 puntos, máxima para ellos sin contar el +11 que consiguieron en la prórroga, y que les permitió irse al último cuarto con 6 puntos de colchón (78-84).

La evidente necesidad de una reacción urgía a los de Cleveland a encontrar un cambio que les permitiese alcanzar los registros de los locales. La reacción no se hizo esperar, aunque si los resultados. Les costó a James y compañía recortar distancias, en un esfuerzo titánico, pero una vez conseguido, la cosa empezó a fluir para los de Ohio. La primera ventaja en muchos (demasiados) minutos (92-91) de los de Lue, fue contrarrestada por otra mayor de los de Kerr (96-100). A partir de aquí, la locura.

A los últimos minutos se llegó con la igualdad con la que había comenzado el encuentro. LeBron estaba cuajando una animalada de actuación, principalmente cuando no era defendido por McGee, encargado de tan difícil labor en ausencia de Iguodala). Durant no estaba teniendo su partido, muy fallón en sus tiros (al contrario que Draymond Green), y Thompson, aún renqueante por una desafortunada acción con J.R. Smith, parecía querer dejar lo mejor para el final. Tuvo que ser de nuevo Curry, al que se le ve con ganas de conseguir por fin un MVP de las Finales, quien tirase del carro de los Warriors.

Los últimos segundos fueron realmente frenéticos. Un canastón de LeBron a poco del final dejó tocado a un equipo que trató de reponerse en la jugada siguiente. Una temeridad de Durant, quien recibió falta de James, pero que los árbitros indicaron en un principio en ataque del jugador de la Universidad de Texas, puso un poco la tranquilidad en el cuerpo de los aficionados.

(vía nba.com/warriors)

Un 2+1 de Curry ponía en ligera ventaja a los campeones (106-107), pero con la posibilidad de que los Cavaliers finiquitasen el encuentro en la última posesión. Y aquí se vino el lío. Una falta sobre George Hill mandó al base a lanzar dos tiros libres a falta de 4.7 segundos para el final. Anotó el primero, y en el segundo le fallaron las fuerzas. El rebote que repelió el aro lo cogió Smith que, pensando que su equipo estaba ganando, se limitó a proteger la posesión. Ni los gritos desesperados de sus compañeros, con LeBron al borde del colapso, consiguieron que el escolta se diese cuenta de su error. Cuando lo hizo ya era tarde.

Un final cuanto menos bizarro que llevó a la prórroga un partido increíble. En el tiempo extra hubo poca historia. Un parcial de 7-0 de Golden State truncó cualquier esperanza de Cleveland. Los Splash Brothers dejaron el primer punto en casa y a LeBron con la miel en los labios de celebrar una noche histórica, pues desde Jordan, nadie había conseguido anotar al menos 50 puntos en unas Finales (y PlayOffs).

Ficha técnica
Cleveland Cavaliers:James (51), Love (21), Thompson (2), Smith (10), Hill (7), Green (7), Nance (9), Clarkson (4), Korver (3), Calderón (0), Hood (0), Osman (0), Zizic (0)
Golden State Warriors:Green (13), Durant (26), Looney (8), Curry (29), Thompson (24), Livingston (10), Bell (4), Young (2), McGee (4), McCaw (2), West (2), Cook (0)
Parciales: 30-29, 26-27, 22-28, 29-23 OT: 7-17
Serie: Golden State Warriors 1-0 Cleveland Cavaliers
Incidencias: Oracle Arena, Oakland, California

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