Los candidatos al banquillo de España

Con 'La Roja' apeada del Mundial de Rusia, son varios los nombres que han salido a la palestra, aunque parece que hay tres que suenan con más fuerza que el resto

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Se acabó la era de Fernando Hierro al frente de la selección. La temprana eliminación en el Mundial ha precipitado los acontecimientos. Parece muy complicado que después de lo sucedido el malagueño vuelva a sentarse en el banquillo del combinado nacional. Por ello, durante las últimas horas son varios los nombres que ya han salido a escena. Según informa la prensa deportiva de nuestro país, la Federación parece tener tres nombres en la cabeza. Serían los de Luís Enrique, Míchel y Quique Sánchez Flores.

La experiencia y los títulos de ‘Lucho’

Luís Enrique parece ser la opción favorita y más viable. Por experiencia, por títulos y porque ya sabe lo que es entrenar a equipos del máximo nivel. El asturiano es el preferido por todos. Ganó nueve títulos en tres años con el Barça. Llevó al cuadro culé a hacer historia después de un año muy convulso con el Tata Martino al frente del banquillo. Además, otro de los puntos a su favor es su estilo de entender el fútbol. Crecer con el balón, y ahí encaja a la perfección con la idea de juego de España. También suele mostrar un planB‘ si el principal no surge efecto. Sería, para la mayoría, el seleccionador ideal.

Pero el asturiano también tiene aspectos que juegan en su contra. Su personalidad y su carácter le llevó a una difícil relación con el vestuario culé en su última temporada. Tampoco llegó a tener una buena relación con los periodistas, algo que no se sabe si gustará en Las Rozas. Sus declaraciones hacia la prensa, en multitud de ocasiones, no gustaron demasiado.

El buen trato a jugadores y balón de Míchel

Míchel siempre se ha caracterizado por ser un entrenador cercano a sus jugadores. Pocos, o casi ninguno, pueden decir nada malo sobre él. Además, todos saben que su relación con los pesos pesados del vestuario de la selección es muy buena. Su buena relación con los futbolistas le ha permitido siempre manejar a la perfección los vestuarios donde ha estado. También juega a su favor el estilo de juego. Míchel es un enamorado del fútbol de toque. Le apasiona el buen trato al balón, algo que se ve con muy buenos ojos en la selección.

En su contra juegan varios factores. El primero es no haber tenido la oportunidad de dirigir a un grande. Es cierto que donde estuvo lo hizo bien, pero por ejemplo, en el banquillo sevillista no dejó buen recuerdo. Y esta situación está ligada a otro aspecto. Nunca ha dirigido a futbolistas del nivel de los que se encontrará en la selección.

La estrategia de Quique

Quique es un enamorado del fútbol. Le apasiona lo que hace y cuida hasta el más mínimo detalle. Por eso estudia cada partido a conciencia, para saber cómo hay que jugar y  dónde están las debilidades del rival. Y ahí está su primer punto a favor. Además, ya sabe lo que es entrenar a muchas estrellas de este deporte, con las que ha levantado varios títulos. Otro de los aspectos que juega a su favor es su buena relación con el entorno de ‘La Roja‘.

Quizás de los tres sea el único que no encaje con el estilo de la selección. Y ahí está el primer factor que juega en su contra. Los equipos de Quique no se caracterizan por ese fútbol de toque y posesión. Todo es adaptarse en el mundo del fútbol, pero este es el gran aspecto que debe cambiar el madrileño si quiere sentarse en el banquillo de la selección.

 

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