¡El Superclásico es de River! (Otra vez)

El Millonario se impuso 2-0 a Boca en la Bombonera.

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Tal y como sucedió en su último antecedente en abril (Supercopa Argentina), River venció a Boca 2-0 y nuevamente con goles del Pity Martínez e Ignacio Scoco, ligando así por primera vez dos victorias consecutivas ante su archirival por primera vez desde el 2004.

El ambiente en la Bombonera, como de costumbre, era espléndido y se auguraba una gran tarde de fútbol. Al iniciar el partido se veía un River mucho más incisivo e incomodando a un Boca que no conseguía pasar el balón a través de sus mediocampistas. Tanta fue la presión de River en este aspecto, que un error en la salida de Boca sería el detonante del primer gol del encuentro.

Pavón tuvo que bajar hasta su propia media cancha para intentar darle salida al equipo, pero tras recibir incómodo de espaldas un balón, perdió el control del mismo y tras un pésimo intento de cobertura por parte de Emmanuel Más, quien rebotó el balón en Ezequiel Palacios al borde del área, provocó que el rebote le cayera al Pity Martínez adentro del área, que sin dejar caer el balón al suelo, clavó un golazo cruzado de volea desde el costado derecho del área local, tal y como también lo clavó en la último visita de River a Boca hace casi un año y medio atrás.

Recién se jugaba el primer cuarto de hora y ya River estaba al frente en el marcador. Boca no sabía como reaccionar, lo intentaba con más garra que fútbol, pero una vez más, el mal planteamiento inicial de Guillermo Schelotto le iba a costar una derrota en un partido importante, un gran pecado que el Mellizo aún no ha sabido corregir. Jugadores importantes como Pérez, Cardona y Zárate veían desde la banca como River dominaba el mediocampo, ya que ni siquiera Wilmer Barrios, pieza clave de Boca, encontraba salida clara y perdía muchos balones cuando intentaba tocar la pelota a algún compañero, a causa del gran planteamiento táctico del Muñeco Gallardo.

Sin más emociones excepto una expulsión mal perdonada a Cardona, quien tras entrar de cambio por Jara que salió lesionado, recibió con un codazo en la cara el marcaje de Enzo Pérez en una de sus primeras intervenciones en el terreno de juego. Boca no proponía nada que incomodara a River y se acababa el primer tiempo del Superclásico 1-0 a favor del Millonario.

En la reanudación del encuentro se vio a otro Boca. Un equipo volcado completamente en ataque que tocaba la puerta de River. Nuevamente el árbitro sería figura al no sancionar tres posibles acciones de penal en el área de River. Un toque por detrás a Bendedetto cuando se proponía a rematar un centro rastrero de Pavón desde el punto penal, una mano en un remate de Tévez y un empujó por detrás sobre un Pavón que buscaba un centro de Cardona fueron las acciones que el juez central del encuentro, Mauro Vigliano, decidió no sancionar como penal.

Después de los primeros 20 minutos, cuando Boca asediaba a River pero aún sin causar mayor peligro (excepto una volea desviada de Benedetto), River y sobretodo Juan Quintero, iniciarían a dominar nuevamente los tiempo del encuentro. Y fue justamente desde los pies y visión del colombiano Quintero, que River encontraría la clave para sentenciar el partido.

Ignacio Scoco había ingresado de cambio al minuto 63 y tan solo cinco minutos después de su ingreso, se encontraría de frente con un rebote que dejó Borre tras un pase exquisito de Quintero en medio de Magallán y Barrios, para clavar un golazo desde el costado izquierdo hasta el ángulo derecho defendido por Rossi. 2-0 a favor de River y nuevamente de la mano de Martínez y Scocco, tal y como sucedió solamente seis meses atrás en la Supercopa Argentina que le ganó el conjunto de Gallardo al equipo de Guillermo.

Después de este gol, Boca no levantaría más la cabeza. Jugadores mirando al piso, tirando patadas con impotencia y peleándose inclusive entre si, como sucedió en el intercambio de palabras entre Mauro Zárate y Edwin Carmona, fue la endeble imagen que dejó Boca tras no encontrar la respuesta al partido desde su banquillo.

River por su parte supo manejar el encuentro con gran tranquilidad y personalidad, sin caer en las provocaciones del local y se adjudicó su victoria número 122 sobre Boca, quien aún mantiene una ventaja de 12 victorias en el historial general sobre River (contando partidos amistosos).

Una vez más Gallardo fue más en lo táctica y en la lectura del encuentro y variantes que Guillermo, quien aún no consigue sumar puntos ante River como entrenador en la Bombonera. Ahora ambos equipos deberán cambiar el chip. Boca jugará el jueves por Copa Argentina ante Gimnasia de la Plata mientras River espera rival en dicha competencia, todo esto mientras ambos concentran su mirada en la revancha de los cuartos de final de la Copa Libertadores ante Cruzeiro e Independiente respectivamente.

 

Periodista: Fabián Arias.

Correo: f.arias4894@gmail.com

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