Sorpresa en el Sánchez Pizjuán

0
Sevilla
2 2 Eibar

 

Sevilla, día 10 de febrero, domingo, el ocaso de la semana, el habitual día de descanso para la mayoría, el día perfecto para el fútbol. La capital andaluz tiene un fuerte compromiso con el deporte que los ingleses inventaron. En esta ocasión, Nervión estaba intranquilo, propio cuando hay partido.

El equipo hispalense recibe a un SD Éibar lanzado, siete de los últimos nueve puntos avalan su buen nivel. El Sevilla cuenta con el respaldo del fervor de sus gradas, un calor que siempre colabora en las grandes citas, el jugador número ’12’. “La Giralda presume orgullosa de ver al Sevilla en el Sánchez Pizjuán”, termina el himno, las 18:30 en el reloj de Iglesia Villanueva, árbitro del partido, así se lleva su silbato a la boca para dar comienzo al partido.

El equipo dirigido por Pablo Machín empezó enérgico, con ganas de dar una pronta alegría a sus aficionados. De ahí que a pocos minutos que diera comienzo el encuentro Sarabia contó con una buena ocasión que se marchó lejos de la portería defendida por Riesgo. Un saque de banda a la espalda del Éibar, Ben Yedder ve el hueco y lo ataca, a partir de ahí la habilidad del francés permite habilitar al jugador español que desaprovechó una buena oportunidad. Primer aviso y todo parecía ir bien.

Pero, el equipo de Mendilibar tomó el mando del partido, revirtió esas primera arremetidas del equipo hispalense. El equipo vasco empezó una exhaustiva presión en campo rival, ahogando toda oportunidad del Sevilla de poder realizar una salida limpia de balón. La presión alta empezó a hacer sus efectos, el equipo local inició un proceso errático en sus pases y provocando el nerviosismo en la grada. Los visitantes tenían las ideas clara en todo momento, cuando el balón estaba en su haber. El Éibar estaba cómodo en el césped del Sánchez Pizjuán, mucho más intenso y metido en el partido, el Sevilla se hacía pequeño ante el equipo vasco.

De este modo, y no podría ser de otra forma, Orellana, hasta el momento el jugador ofensivo más peligro del primer tiempo, hizo el cero a uno en el minuto 21. Balón que queda suelto en la frontal del área y que el jugador chileno aprovecha el rebote para entrar hasta el corazón del área y batir a Vaclík. Como prólogo a su camino de rosas por la zona del arquero sevillista encontró la llave tras un brillante -y habilidoso- recorte a Kjaer.

A partir de este momento el Sevilla empequeñeció, el Éibar era el amo y señor del encuentro, sin producir más que aquel gol de Orellana y alguna que otra jugada de poco peligro.

Segundo tiempo y el equipo local busca espantar los fantasmas de los anteriores cuarenta y cinco minutos. Va arriba, presiona, en los primeros diez minutos del segundo tiempo el Sevilla ha cambiado de actitud. Aún algo impreciso el equipo de Pablo Machín. El técnico soriano movió fichas en busca de empatar el partido.

Pero tan solo un minuto después del segundo cambio llegaba el gol de Charles, Nervión enmudeció. Ante la búsqueda del empate introduciendo jugadores de un perfil más ofensivo se encontró con el duro mazazo de un segundo gol en contra. A balón parado, de nuevo el equipo de Mendilibar encontraba el premio del gol.

El Sevilla seguía incesante, buscando un gol que les acerque a su rival, un duro golpe el ver con un dos a cero en contra tras el saque de esquina. Muchas arremetidas y balones directos, parecía imposible lograr puntuar. Mucho peor se ponía todo cuando Banega fue expulsado por doble tarjeta amarilla, con uno menos y a solo cinco minutos del final. El equipo de Mendilibar ya rozaba la victoria, por primera vez en su historia en aquel escenario.

Pero, el fútbol no entiende de guiones esperados, hasta que no pite el árbitro el final del partido todo puede pasar, y pasó. Del posible cero a tres, gol anulado por fuera de juego, intervención del VAR, pasamos al gol de Ben Yedder en el minuto 88, el estadio se lo creía, aún con un jugador menos. Siguió insistiendo el equipo local, comunión perfecta entre jugadores y afición, ataques directos, balones largos mucho en juego. Y Nervión enloqueció, minuto 92, en el tiempo de descuento y -uno de los jugadores más cuestionados- Sarabia ponía el dos a dos en el marcador. Los de Machín lograron en cuatro minutos lo que no pudieron en todo el partido y por el contrario su rival fue incapaz de defender una buena ventaja en los últimos compases. “Dicen que nunca se rinden”, reparto de punto.

Ficha técnica
2 – Sevilla: Vaclik; Promes, Kjaer, Carriço (Bryan, m.74), Wöber, Escudero (Jesús Navas, m.61); Sarabia, Éver Banega, Roque Mesa (Franco Vázquez, m.62); Ben Yedder y André Silva
2 – Eibar: Riesgo; Peña, Arbilla, Ramis (Paulo, m.57), Cote; Orellana; Diop, Jordán, Cucurella; Charles (Kike, m.83) y Enrich (Escalante, m.72).
Goles: 0-1, M.22: Orellana. 0-2, M.63: Charles. 1-2, M.88: Ben Yedder. 2-2, M.92: Sarabia.
Árbitro: Ignacio Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Expulsó por dos tarjetas amarilla a Éver Banega, quien las vio en los minutos 65 y 84. Además, amonestó a los locales Escudero (m.39) y Jesús Navas (m.88) y a los visitantes Jordán (m.52) y Cote (m.88).
Incidencias. Partido de la vigésima tercera jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante unos 36.500 espectadores. Antes del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de incendio sucedido esta semana en la ciudad deportiva del club brasileño Flamengo.

 

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