Real Madrid C.F. 2019: La transición se consuma

El Real Madrid finalizó la pasada temporada con muchas dudas, pero una buena gestión en verano y la vuelta de Zinedine Zidane les ha devuelto el gen competitivo.

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El Real Madrid está viviendo uno de los años más complicados de su historia. Desde la salida de Cristiano RonaldoZinedine Zidane en el verano de 2018, los blancos han ido sin rumbo, hasta ahora. La vuelta del técnico francés y una buena gestión en el verano hacia el mercado y hacia los jugadores de la plantilla ha puesto de nuevo a la entidad madridista en la palestra.

Final de temporada tortuoso

El Real Madrid vivió la pasada temporada una de las más dolorosas de los últimos años en cuanto a resultados y sensaciones. El polvorín que era el banquillo, unos jugadores que no rendían, la falta de motivación competitiva al haberse perdido pronto todos los torneos… Los blancos vivieron una tortura desde enero hasta que acabase la temporada.

El año 2019 empezaría con Santiago Solari en el banquillo. El técnico argentino había aceptado la difícil papeleta de suceder a Julen Lopetegui tras haber naufragado totalmente como entrenador del Real Madrid. Y no comenzó nada mal el exentrenador del Real Madrid Castilla. Llegaron las victorias, sin un estilo de juego brillante, pero llegaron. Y haciendo lo que había que hacer, que era sentar a jugadores en mala forma como MarceloIsco y sacando a ReguilónVinicus.

El Real Madrid tenía más que perdida LaLiga Santander contra el Barcelona. Su pelea estaba en ser el segundo mejor equipo, y esas habichuelas se las jugaría con el Atlético de Madrid. Y tampoco ganaría ese duelo. El club blanco entró al 2019 como cuarto, también por detrás del Sevilla. Y no mejoraría la cosa con el paso de las jornadas. Llegó a caer quinto dos jornadas después, pero de ahí no volvió a salir de la zona Champions League hasta el final, donde acabaría tercero.

Finalmente, LaLiga Santander la ganaría el Barcelona con 87, seguido del Atlético de Madrid con 76, y 19 puntos de la cabeza estaría el Real Madrid tercero. Los blancos firmaron 68 puntos, con 21 victorias, cinco empates y 12 derrotas, además de 63 goles a favor y 46 en contra. Un año mediocre para lo que venía firmando la entidad madridista.

Luka Modric conduce el balón ante Javier Fuego y Gerard Moreno en un Villarreal Club de Fútbol – Real Madrid Club de Fútbol. Foto: Real Madrid Club de Fútbol.

En la Copa del Rey llegaría la misma suerte, pero esta vez con mayor dureza. El Real Madrid se había agarrado a este trofeo para intentar salvar lo que estaba siendo una mala temporada. La copa nacional, unida a la pelea por la Champions League, podría servir como año de transición era la era Cristiano Ronaldo y la era Eden Hazard (su fichaje ya estaba cerrado prácticamente en esas fechas). Pero de nuevo el Barcelona se pondría en su camino.

Tras realizar una gran Copa del Rey, de goleada en goleada, el Barcelona se cruzó en el camino del Real Madrid en semifinales. Los blancos fueron al Camp Nou y consiguieron sacar un valioso 1-1 con goles de MalcomLucas Vázquez, y que podría haber acabado en goleada madridista con un gran fútbol. Pero el destino fue caprichoso en el Santiago Bernabéu. En una gran noche para los culés, en la que les salió todo, consiguieron el pase a la gran final, la cuál perdieron ante el Valencia, tras ganar 0-3 con un doblete de Luis Suárez y gol de Raphaël Varane en propia puerta. Otro duro golpe para la entidad madridista.

Pero el verdadero palo llegó en la UEFA Champions League. Tras una fase de grupos en la que el Real Madrid sufrió para ser primero, llegaría el Ajax en el sorteo. La alegría en el Santiago Bernabéu era mayúscula, pues el rival era, a priori, más que asequible. El 1-2 en el Johan Cruyff Arena confirmó las sospechas de la cúpula madridista, pero ninguno pensaría lo que se esperaba en la vuelta.

El Santiago Bernabéu sería testigo del segundo gran palo en la temporada, además de una gran decepción. El Ajax se llevaría el duelo por 1-4, dejando fuera de la Champions League al Real Madrid, y haciendo daño a los blancos. En un partido en el que no salió nada a favor de los blancos, ZiyechNeresTadicSchone cavaron la tumba madridista.

Y, desde la eliminación en Champions League, la historia ya la conocen. Santiago Solari acabaría siendo destituido el 11 de marzo para que Zinedine Zidane volviera al cargo. Comenzó a moverse el mercado, y el Real Madrid era más protagonista por lo de fuera que por lo que pasaba en los campos de fútbol. Así se cerraba una tortuosa temporada.

Marco Asensio da un pase en un Real Madrid Club de Fútbol – Amsterdamsche Football Club Ajax. Foto: Real Madrid Club de Fútbol.

Turbulencias en los banquillos

Si algo ha caracterizado el 2019 del Real Madrid han sido las constantes turbulencias que ha vivido el banquillo. Hasta dos entrenadores se han sentado en el Santiago Bernabéu dirigiendo a los blancos, aunque se mete al tercero en discordia para entender todo lo que se vivió en la entidad madridista.

Tras la salida de Zinedine Zidane en junio de 2018, el Real Madrid se preparaba para una de las temporadas más duras de su historia reciente. Llegó Julen Lopetegui con toda la polémica que generó su destitución como entrenador de la Selección española, pero su ética de trabajo, muy similar a la de Rafa Benítez para muchos, no caló en la plantilla y no llegó ni a ver el 2019 en el club blanco.

Julen Lopetegui le sustituiría Santiago Solari, que por entonces era el entrenador del Real Madrid Castilla, y un hombre de confianza del presidente, Florentino Pérez. El argentino consiguió, en primera instancia, levantar al Real Madrid y a una plantilla que estaba muerta. Aunque, eso sí, su motivación se acabaría apagando antes de abril.

Santiago Solari apostó por los jugadores que en mejor forma estaban. Empezó a verse a jugadores como Sergio ReguilónViniciusMarcos Llorente, ya que algunos como MarceloIsco estaban muy lejos de ser los jugadores que fueron antaño. Esto le generó al argentino mucha desconfianza de la plantilla, y el varapalo en la Champions League acabó sentenciando a otro entrenador. No llegó ni a abril, ya que el 11 de marzo se haría oficial la vuelta de Zinedine Zidane al Real Madrid.

Santiago Solari en una rueda de prensa como entrenador del Real Madrid Club de Fútbol. Foto: Real Madrid Club de Fútbol.

Zinedine Zidane volvió al club que nunca debió abandonar, según muchos. El francés aguantó como pudo el chaparrón hasta final de temporada, y ya fue a partir de vacaciones cuando pudo recuperar la mejor versión de sus jugadores. A pesar de un inicio de temporada irregular, el Real Madrid volvía a competir.

El mercado de verano ayudó a Zinedine Zidane a confeccionar la plantilla a su imagen y semejanza, y al fin pudo conseguir tener a sus órdenes a Eden Hazard. Y, con esto, se puso manos a la obra. El francés tenía un nuevo proyecto en mente para este equipo. Sin Cristiano Ronaldo, el entrenador sabía que tenía que conseguir hacer del Real Madrid un reloj suizo que no fallase y que, las que tuviese, las metiese.

Y eso consiguió. Zinedine Zidane ha recuperado la mejor versión de jugadores como Toni KroosMarceloIsco, ha conseguido que el equipo sea un núcleo que vaya a una, ha introducido cambios en el once inicial que ha ayudado a tener mayor intensidad sobre el césped, ha mejorado el rendimiento defensivo y, aunque en algunos partidos cueste marcar, va consiguiendo que se olvide a Cristiano Ronaldo en cuanto a goles se refiere.

Zinedine Zidane da una instrucción a sus jugadores como entrenador del Real Madrid Club de Fútbol. Foto: Real Madrid Club de Fútbol.

El mercado de verano

Llegaron varias caras en el mercado de verano al Real Madrid, aunque dos de ellas fueron las más sonadas. Con la falta de gol como principal problema en toda la temporada 2018/2019, los blancos cerraron a dos jugadores que se planteaban como una posible solución. Primero llegaría Luka Jovic tras salirse en el Enitracht Frankfurt, y luego el deseado de Zinedine ZidaneEden Hazard.

El Real Madrid por fin tenía al jugador más deseado de los últimos años por Zinedine Zidane. Tras unas negociaciones en las que el Chelsea apenas puso resistencia debido a que el jugador acababa contrato en la temporada siguiente, Eden Hazard cambió Stamford Bridge por el Santiago Bernabéu, viendo cumplido así su sueño desde que era pequeño. Junto a él llegaría uno de los delanteros de moda en toda Europa, un hombre que había llevado al Eintracht Frankfurt a las semifinales de la UEFA Europa League, y que se había salido en la BundesligaLuka Jovic parecía ese delantero puro que tanto necesitaban en el club blanco.

Eden Hazard posa como jugador del Real Madrid Club de Fútbol. Foto: Real Madrid Club de Fútbol.

Eso sí, Eden HazardLuka Jovic no fueron los únicos refuerzos para la plantilla del Real Madrid. El club blanco se hizo con la cesión de Alphonse Areola tras la salida de Keylor Navas, y llegaron Éder MilitaoFerland Mendy tras ser fichados, y James RodríguezRodrygo Goes tras estar cedidos.

Las llegadas de Éder MilitaoFerland Mendy estaban justificadas en que el Real Madrid necesitaba dar un salto de calidad en cuanto a defensa se refiere, y estos jugadores entran en ese papel. Curtidos en Europa, son conocidos por ser zagueros sin errores, muy seguros atrás y que no se salen del guión. Además, que Marcelo no tuviese un relevo natural de garantías movió la llegada del francés al club blanco.

La vuelta de James Rodríguez dio de que hablar en primeros momentos, pues incluso todo apuntaba a que acabaría vistiendo la camiseta del Nápoles o del Atlético de Madrid, pero finalmente se quedó, contó para Zinedine Zidane, y tuvo la mala suerte de lesionarse cuando mejor estaba. Contraste total también con el de Rodrygo, que ha entrado con el pie derecho en el club y ha sabido demostrar que tiene ese talento del que tanto se presumía en Brasil.

Rodrygo Goes controla un balón en un partido como jugador del Real Madrid Club de Fútbol. Foto: Real Madrid Club de Fútbol.

Vuelve el gen competitivo

Si algo había perdido el Real Madrid desde que salió Cristiano Ronaldo del club era ese hambre insaciable de ganar cada partido y cada título que hubiese en juego. Y eso era algo que debía recuperar Zinedine Zidane a toda costa para la temporada 2019/2020, viendo el gran naufragio que había sufrido el buque blanco en el curso anterior.

El Real Madrid debe de pelear por todos los títulos en juego, y, además, está también obligado a ganarlos por nombre, presupuesto y plantilla. Esa es la «penitencia» que asumen todos aquellos que desembarcan en el club blanco, además de saber que, en cuanto el rendimiento baje, el público del Santiago Bernabéu empezará a exigir de más.

Por todo ello, Zinedine Zidane estaba obligado a lavarle la cara al equipo. Y lo ha conseguido. Llevaba mucho tiempo sin verse una versión tan competitiva como la que tiene el Real Madrid esta temporada. Bien es cierto que costó, y mucho, arrancar la moto, pero una vez que los blancos pusieron la velocidad crucero, sólo los problemas con el gol normales de cualquier club que no tengan un killer como Cristiano RonaldoRobert Lewandowwski y las lesiones han puesto chinas en el camino madridista.

El Real Madrid quiere, tras tirarla prácticamente en noviembre en ediciones anteriores, LaLiga, y cierra el 2019 a sólo dos del Barcelona tras haber perdonado a los culés en el Camp Nou y al Athletic en el Santiago Bernabéu y acabar empatando ambos encuentros. Además, en Champions League vuelven a estar clasificados para octavos de final, en dónde se medirán a todo un Manchester City, y en la Copa del Rey no han debutado. Los blancos han vuelto.

Sergio Ramos choca la mano con Toni Kroos en un partido como jugadores del Real Madrid Club de Fútbol. Foto: Real Madrid Club de Fútbol.

Zinedine Zidane cambia el once y apuesta por el trabajo

Uno de los éxitos del renacer del Real Madrid ha sido la innovación de Zinedine Zidane en su once inicial. Aunque acabe el 2019 lesionado, Eden Hazard ha supuesto una revolución en el juego del equipo blanco. Sin ser Cristiano Ronaldo, el belga monopoliza el balón y mucha parte del juego y el peligro pasa por sus botas, y eso requiere de unos escuderos de lujo tanto en el ataque como en la defensa.

Y esos escuderos llegan, en gran medida, en las personas de Karim BenzemaFede Valverde. El delantero está firmando una de sus mejores temporadas, sino es ya la mejor, desde que viste la camiseta del Real Madrid, y ha asumido galones y se ha echado el equipo a la espalda, algo que necesitaban los blancos. Sus registros goleadores están siendo brutales e, incluso, supera en tantos en la presente temporada a su excompañero Cristiano Ronaldo.

Pero la verdadera revolución de Zinedine Zidane ha llegado en el mediocampo. Fede Valverde ha asumido galones y ha llevado al banco a un Luka Modric que se guarda sus mejores coletazos de fútbol para cuando su equipo lo necesita. El uruguayo ha aportado ese equilibrio que le faltaba a los blancos, libera a Toni Kroos de más labores defensivas de las necesarias, es el socio perfecto para Casemiro y es un jugador de ida a vuelta que ha enamorado al técnico francés.

Este Real Madrid funciona. Zinedine Zidane ha arreglado la plantilla, a recuperado a los jugadores que estaban fuera de forma, y ha introducido en el once inicial a Fede Valverde. El uruguayo, cada vez que juega, no conoce la derrota como jugador blanco, y es el equilibrio perfecto que necesitaba la entidad madridista para volver a ser competitiva.

Fede Valverde posa con un galardón al mejor jugador del mes siendo jugador del Real Madrid Club de Fútbol. Foto: Real Madrid Club de Fútbol.

¿Qué se espera en el 2020?

El Real Madrid debe competir por todas las competiciones. Por ello, se espera un 2020 tremendamente complicado para los hombres de Zinedine Zidane. En LaLiga han llegado con vida al cambio del año, una tendencia poco habitual en las últimas temporadas, y eso les hace claros aspirantes junto al Barcelona. La Champions va a dictaminar también hasta dónde llegan las aspiraciones de los blancos, y la Copa del Rey es esa guinda que falta en el pastel.

Y saliendo de lo meramente deportivo, el verano de 2020 apunta a que va a ser movidito para el Real Madrid. Los blancos buscarán, un año más, sacar a Kylian Mbappe del Paris Saint-Germain y convertirlo en el nuevo galáctico. Y, además, quién sabe si, por fin, podrá Zinedine Zidane ver cumplido el sueño de Paul Pogba. Por último, como para entrar hay que salir, veremos que pasa con el futuro de jugadores en propiedad como Gareth Bale y su particular caso, y de jugadores que están rompiéndola fuera como Martin Odegaard. Pero eso ya lo veremos en 12 meses. ¡Feliz año blanco!

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