¿Qué consecuencias tendría una Segunda de 24 equipos?

Recortes económicos por televisión y patrocinios gestionados por LaLiga; mayores gastos al tener que asumir dos desplazamientos más; un calendario mucho más comprimido de lo que ya será al tener que encajar cuatro partidos más son algunas pero no todas

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En la noche del viernes la Real Federación Española de Fútbol, parte, no olvidemos culpable también en el sainete del ‘Fuenlagate’ sorprendió proponiendo una Segunda División para la próxima campaña de 24 equipos. Una petición que tanto Deportivo como Numancia satisfacen porque evitarían un descenso que consumaron en el terreno de juego. Pero que no comparten los otros dos descendidos (Extremadura y Racing de Santander), ni los que serían sus rivales el próximo curso, ni la propia patronal.

Ésta, por boca de Javier Tebas, ya se encargó hace más de una semana de decir que una liga de 24 era imposible. Y la razón le asiste al presidente de LaLiga. En el convenio existente entre LaLiga y la RFEF, vigente hasta 2024 y firmado hace apenas un año, deja claro que la Primera División la conformarán 20 equipos y que la Segunda División será de 22 equipos. Cualquier modificación de ese convenio en cualesquiera de sus puntos deberán estar ambos organismos totalmente de acuerdo.

No obstante, dando por hecho que tanto la RFEF como la Asamblea General de LaLiga diesen luz verde a la ampliación de la categoría, ¿qué ocurriría? ¿Que cambios habría y en qué afectaría? Un pequeño spoiler; positivo no hay ninguno. Solo si eres Deportivo o Numancia que evitas ese descenso que te has ganado a pulso.

Menos dinero de televisión y patrocinadores oficiales

El primer punto supone una clara consecuencia directa a las arcas de los clubes. Esta temporada aún en juego LaLiga repartió entre todos los conjuntos de la categoría de plata 206 millones. Unas cantidades que salen de los derechos audiovisuales de la temporada anterior. Antes de la pandemia de COVID-19, LaLiga esperaba ingresar para Primera y Segunda más de 2.100 millones, una cantidad que sería casi 500 millones más que este año.

Sin embargo esa cantidad ahora queda más en standby que nunca y pendiente de ser negociada. De lograr la patronal salvar esa previsión, los ingresos en la categoría de plata ascenderían de esos 206 hasta una cantidad que podría oscilar entre los 250 y los 315. Pero de descender, como todo indican, las cantidades por ingresos de televisión, esto repercutiría en el reparto. Un reparto que, además, sería entre 24 equipos y no entre los 22 actuales y que disminuiría sensiblemente las cantidades a percibir y que repercutirían como auténticos puñales en los topes salariales.

Esto anterior es también aplicable a los patrocinios institucionales de LaLiga, como puede ser el del Banco Santander que pone el ‘naming’ en la competición y que también podrían verse reducidos.

Un calendario más comprimido

La otra consecuencia es claramente deportiva. Una liga de 22 equipos supone 42 jornadas -además del posterior play-off de ascenso-, si aumentase a 24 equipos, supondrían 46 jornadas. Esto, en una temporada normal, que comenzase a mediados de agosto y finalizase en junio con el play-off  de ascenso supondría el programar varias jornadas más entre semana. Algo que podría encajarse sin demasiado estrés.

El problema es que la próxima campaña no será normal. Suponiendo, algo que cada vez está más en duda, que comience a mediados de septiembre, ésta debe finalizar a mediados de mayo, dado que habrá Eurocopa posteriormente. Habría que encajar el equivalente a entre 46 y 50 partidos en apenas ocho meses. Algo que se antoja de difícil encaje.

Todo ello en medio de una pandemia y una crisis nunca vista

Y a todo esto no debemos olvidar el contexto sanitario actual. La humanidad está pasando por una pandemia mundial que ha dejado casi 30.000 muertos en nuestro país y una crisis económica no antes conocida. Además, el hecho de que sea una enfermedad sin vacuna, cura o tratamiento paliativo puede provocar nuevos casos como el ‘Fuenlagate’ y partidos o jornadas que deban ser aplazados en un calendario que, como decíamos, será mucho más comprimido que una temporada ‘normal’.

Por si fuera poco, para concluir, todo esto sin previsión de un posible regreso de aficionados a los estadios. Una circunstancia que, por taquillaje y merchandising, podría compensar en cierta medida a los clubes el recorte de ingresos. Pero los clubes desconocen hasta cuando tendrán que seguir jugando a puerta cerrada. En definitiva, estamos ante un contexto que aconseja precisamente todo lo contrario, recortar en vez de aumentar como propone la RFEF.

1 comentario
  1. Pedro dice

    Están locos o que.. el Depor se va a agarrar a lo que sea porque pierde mucho dinero pero no les pasará nada que no les haya pasado a otros muchos grandes.. son ciclos y están ahí debajo por méritos propios… Que desciendan, se quede todo cómo está y punto.. el único problema que veo es el play off dnd yo haría subir los tres primeros el proximo año.. con 24 equipos cuando se jugaría el play off en agosto? Me parece una falta de respeto a los que han descendido otros años.. e incluso a los dos últimos de este

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