El filial nazarí recoge el partido que tiró el Murcia

El Real Murcia se cae totalmente en el segundo tiempo frente al filial nazarí tras perdonar en una gran primera parte

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Real Murcia 1 2 Recreativo Granada

Un domingo por la tarde, la apuesta ideal para tomar una comida copiosa, tener una sobremesa de cotilleos, y cerrar la jornada con un partido de fútbol. Y así ha sido la tarde para la mayoría de aficionados pimentoneros, que desde su casa han podido disfrutar encuentro que tenían pendiente el Real Murcia y Recreativo Granada. Pero el partido de esta tarde era fundamental para ambos conjuntos si se querían poner al día con la clasificación.

El conjunto pimentonero recibió esta tarde al filial del Granada B, cuyos jugadores venían con más ánimo que nunca tras haber disputado algunos de ellos el encuentro de Primera División contra la Real Sociedad. De entre ellos, Ángel, el portero, le paró un penalti al mismísimo William José, toda una referencia como delantero en la primera división del fútbol español. Pero hoy les tocaba a todos bajar de la nube y jugar de nuevo al fútbol de barro en la división de bronce. Además, no sería contra cualquier rival, sería contra el Real Murcia en su casa, un reto difícil para cualquier equipo de la categoría.

El Real Murcia comenzaba el partido con una mentalidad muy distinta a aquella con la que jugó contra el Lorca Deportiva y el Sevilla Atlético, era un conjunto más cohesionado y solidificado, con un planteamiento ofensivo claro y variado. La batería del equipo grana se había recargado al completo y los jugadores estaban siendo capaces de estar mucho más seguros en su juego y atreviéndose a jugar a un fútbol bonito con criterio. El Recreativo Granada intentaba ofrecer resistencia, pero la defensa local sabía a quién echarle el ojo: a Nuha, que acabó teniendo pesadillas con los centrales granas. Tampoco los otros atacantes de filial nazarí conseguían llegar más allá de la zona de tres cuartos, de hecho Tanis no estaba teniendo prácticamente trabajo aparte de algún despeje puntual.

Los de Adrián llevaban achicando el área visitante desde el principio del partido, y al final, en uno de los varios fallos de la defensa granadina, se aprovecharía Chumbi, y, con una conexión con Toril, consiguió superar a Ángel con un disparo potente y bien colocado para poner el 1-0 en el marcador. La conexión Chumbi-Toril comenzó en el partido anterior, pero en este partido estaba comenzando a surgir como una buena dupla de delanteros que sabían jugar entre sí. A pesar de lo que se esperaba, el grupo pimentonero no perdió la intensidad, si es cierto que cedió ligeramente la posesión a los visitantes, que seguían sin combinar en ataque para superar la barrera local. Los chicos de Adrián seguirían siendo los que se asociaban mejor, los que mejores decisiones tomaban, los que eran más listos; en definitiva: jugaban mejor.

El Murcia seguía con hambre de goles, y buena prueba de ello fue un centro de Navas que conectó Alberto Toril con una espectacular chilena que se marchó fuera rozando el palo. Un gran gesto técnico que demostraba la mentalidad clara que tenían hoy los jugadores de Adrián. El partido fue bajando niveles y las ocasiones dejaron de ser tan claras, con un Real Murcia que estaba cerrando todos los huecos que buscaba el filial nazarí, que se estaba quedando sin opciones de ataque. Se acabó la primera parte y las sensaciones de los granas eran muy buenas, muy distintas a las de las jornadas anteriores. El Recreativo Granada no lograba encontrar su lugar en el campo, probablemente fruto de los pocos partidos que han disputado por la pandemia.

La segunda parte comenzó con un Murcia bastante activo, prácticamente igual que en la primera parte, pero el conjunto local perdió rápidamente esa intensidad.  El filial granadino empezaría a combinar en el área grana y crear peligro, ante una defensa que no parecía la de la primera parte. El Real Murcia estaba perdiendo la seguridad de la primera parte, y saltaba a la vista por varios fallos puntuales de jugadores que tenían las ideas muy claras en el primer período. A Adrián Hernández no le gustaba lo que estaba viendo y, él, ambiciosos como pocos, miró al banquillo y encontró en la entrada de Junior una respuesta al mal juego, o al menos eso esperaba él.

Pero el conjunto granadino no iba a bajar el ritmo, estaba en su mejor momento del partido y acabó encontrando el premio que estaba buscando con ansia. Libre de marca, Montoro iba a conseguir marcar de cabeza y poner las tablas en el marcador. Toda la primera parte con amplia superioridad no había servido para nada, pues ahora los pimentoneros estaban llenos de dudas, y el gol, lejos de darles un toque de atención, los hundió más en el fango. Y el bajón de nivel quedó más que demostrado con el segundo gol del filial nazarí, que no se haría esperar mucho. Una genialidad del veterano Migue García en la que logró burlar a toda la defensa murciana y finalizar con un disparo al palo corto de Tanis que superó la línea de gol, consumando la remontada visitante.

Evidentemente, los que habían marcado los goles eran jugadores de filial nazarí, pero, realmente, el principal artificie de este resultado estaba siendo el propio Murcia. Y es que el conjunto de Adrián había pasado de tener el partido controlado el encuentro en la primera parte, a jugar con miedo e indecisión en la segunda parte. Para más «inri», Antonio López fue expulsado con una más que discutible roja directa y dejó a su equipo prácticamente vendido. El triple cambio del ex-entrenador del Churra no lograría alterar el derrotista juego del equipo, que no era más que un simple esbozo de lo que era 45 minutos atrás.

La suerte del partido ya estaba echada, y el frustrado local intentó por lo civil y lo criminal empatar el encuentro. Pero, salvo algún cabezazo aislado de Chumbi, no hubo ninguna jugada que pudiera decirse que estuvo rozando el gol. El encuentro finalizó con el mayor golpe de realidad que podría haber sufrido el conjunto de Adrián. Y el propio entrenador tiene su parte de culpa, al haber perdido el control del encuentro y no haber hecho los cambios a tiempo, antes de la debacle total. Muchas cosas tienen que cambiar en el Enrique Roca para que el conjunto murciano no vaya a sufrir esta temporada, pero eso ya es trabajo del equipo. Lo más importante: mejorar la mentalidad e intentar jugar todos los partidos con la intensidad y seguridad de la primera parte.

Ficha técnica
Real Murcia: Marcellán; Antonio Navas, Edu Luna, Antonio López, Adrián Melgar (Palazón 87′); Yeray (Abenza 76′), Youness, David Segura (Junior 58′), Pedrosa (Pablo Herrero 76′); Toril (Silvente 76′) y Chumbi.
Recreativo Granada: Ángel, Montoro, Brunet (Álvaro Bravo, 58′), Dani Hernández, Fobi; Aranda (Dani Plomer, 83′), Barcia, Isma Ruiz; Nuha, Diego Díaz (Echu, 58′) y Migue García (Caio Emerson, 90′).
Goles: 1-0, Chumbi 20′; 1-1, Montoro 66′; 1-2, Migue García 72′.
Árbitro: Miguel García Aceña amonestó a Yeray y Junior del Real Murcia. Expulsó con tarjeta roja a Antonio López, del mismo equipo.
Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada del Subrgupo B del Grupo 4 de Segunda División B, disputado en el Estadio Enrique Roca de Murcia (Murcia).

 

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