RESUMEN NBA | Porque Lebron sigue siendo el rey

El duelo estrella de la noche de ayer dejó una exhibición de Lebron James que permitió a los Lakers seguir sin perder fuera de casa esta temporada.

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Los Ángeles Lakers 113 106 Milwaukee Bucks

 

Era el partido que todo el mundo estaba esperando. Como siempre que se enfrentan Giannis y Lebron, más allá del resultado hay siempre en el aire un ambiente especial, una inquietud generalizada por saber si será éste el momento del relevo generacional.

Se enfrentaban, en términos de rating, el mejor ataque (Milwaukee) contra la mejor defensa (Lakers). Ambos entraban al partido ocupando la segunda posición de sus respectivas conferencias, y ambos habían perdido su último partido.

El pitido inicial dio paso a un Giannis Antetokounmpo desatado. Su cara reflejaba seriedad, intensidad, un único objetivo: ser el mejor. Metió 9 de los primeros 13 puntos de su equipo, triple incluido. Davis, Lebron y Caldwell-Pope respondían en el aro contrario. Se sentaron a la vez las dos estrellas, y los suplentes de Milwaukee aprovecharon para poner a su equipo 5 arriba.  La tónica de igualdad en el marcador, con pequeñas ventajas de los locales, se mantuvo durante el segundo cuarto. En él Lebron ya dejo constancia de que este no era un encuentro más para él. Nunca ha jugado tan agresivo en la presente temporada, Llegó al descanso con 17 puntos, 3 asistencias y la satisfacción de ir 6 arriba merced a un sorprendente triple sobre la bocina de Caldwell-Pope.

Comenzó la segunda parte como había acabado la primera. Con triples de los Lakers, que buscaban despegarse en el marcador. Y sí, hay que volver a hablar de Kentavious Caldwell-Pope. Cuestionado desde su llegada a los Ángeles, ya en los playoffs del año pasado dejó claro que era un jugador muy sólido y capaz de ser titular e importante en un equipo campeón. Esta temporada ya tiene el mejor acierto desde la larga distancia de toda la liga (un extraordinario, casi insostenible, 59%). Ayer, 7 de 10 y 23 puntos. Sin embargo, su exhibición el tiro no dio frutos. Milwaukee, con la muñeca de MIddleton, el esfuerzo de Portis y la dirección de Jrue Holiday (magistral durante todo el partido) consiguió que todo se resolviese en el último cuarto.

El problema fue que en el último cuarto los esperaba Lebron con 14 puntos para enterrar sus opciones. Hay que recalcar de nuevo que lo que hace diferente a la estrella de los Lakers, lo que hace que con 36 años siga pudiendo ser considerado el mejor jugador del mundo, es su forma de entender el juego. El último cuarto de ayer fue otro ejemplo más de ellos. Encontró las costuras de la defensa de Milwaukee sin aparente dificultad. En el otro lado del espectro, Antetokounmpo sufrió en la toma de decisiones. Perdió balones durante todo el partido a raíz de su exceso de ganas de ganar, pero en el último cuarto jugó como los Lakers estaban rezando que lo hicieran.  Deberá mejorar y encontrar soluciones, porque llegados los Playoffs va a encontrarse en esas situaciones casi a diario.

En definitiva, los Lakers siguen ampliando el mejor inicio a domicilio de la franquicia con su octava victoria. Ésta, además, de mucho mérito. Tendrán ahora 6 partidos más consecutivos fuera de casa para seguir haciendo historia. Y mientras los Lakers vuelven a lo más alto del Oeste, Milwaukee cae a la tercera del este. Dos derrotas consecutivas contra dos rivales importantes como son Brooklyn y Lakers que dejan un sabor amargo en Wisconsin.

New Orleans Pelicans 118 129 Utah Jazz

 

Donovan Mitchell se saluda con Jordan Clarkson en un partido como jugadores de Utah Jazz. Foto vía Utah Jazz.

Como empieza a ser habitual en el calendario que la NBA ha diseñado para esta temporada 2020-2021, los mismos dos equipos se enfrentan dos veces seguidas. En el presente caso, ambas han caído del lado de los Jazz que, inmersos en una racha de 7 victorias consecutivas, escalan a la segunda posición del Oeste.

El partido, eso sí, no se pareció al del pasado miércoles. Porque New Orleans presentó otra cara. Al menos en la primera parte. El motivo, Brandon Ingram. Hace unos días dijo en una entrevista que no pararía de trabajar hasta ser el mejor del mundo, y desde luego se está convirtiendo en un jugador muy importante en la liga. Se fue al descanso con 20 puntos y un 8/9 en tiros de campo. El problema es que los Pelicans no consiguieron mantener una ventaja que llegó a ser de 16 puntos al poco de empezar el segundo cuarto. Un esfuerzo colectivo de Utah, que derrochan confianza en sí mismos, consiguió que al descanso se fueran 1 arriba.

En la segunda parte los Pelicans aguantaron 5 minutos. Los Jazz activaron el piloto automático y no dejaron de encontrar tiros fáciles y de meterlos. El movimiento de balón de los de Quin Snyder, alternado con tramos del mejor Mitchell, fue demasiado para unos Pelicans demasiado irregulares en todos los partidos que juegan. El final del partido no tuvo emoción. 36 de Donovan, 20 de Conley y 19 de un Jordan Clarkson que cada día hace méritos para ser nombrado mejor sexto hombre del año. En los Pelicans, más allá de Zion (27) e Ingram (23), poco. Se quedan con un triste balance 5-9 y una visita a Minesotta el próximo sábado que necesitan convertir en victoria.

New York Knicks 119 104 Golden State Warriors

 

La NBA es fascinante. Permite ver a un equipo en plena dinámica ascendente como los Warriors ganar en el Staples a los vigentes campeones y perder inmediatamente después en casa contra los Knicks. Para ser justos hay que añadir que estos Knicks, más allá de que estén justitos de talento, son una máquina competitiva. A partir de una férrea disciplina defensiva, el sello de Thibodeau, se construye todo. Y como esa seguridad atrás está presente todos los días, los partidos en los que además consiguen atacar con efectividad se cuentan por victorias.

Ayer fue, por supuesto, uno de esos días. Los cinco titulares dieron un nivel altísimo, pero también las aportaciones desde el banquillo de Nerlens Noel  (11 rebotes y cuatro tapones) y Alec Burks, por fin recuperado de su lesión de tobillo, fueron decisivas. Randle jugó dos partidos. En el primero, defendido por Draymond Green, sufrió mucho. En el segundo, después de la expulsión de Green, jugó a placer y se quedó a una asistencia de firmar un nuevo triple doble.

Efectivamente, la expulsión de Green fue demasiado para los Warriors, que en la segunda parte recordaron a ese equipo frágil y errático de principios de temporada en el que, casualidades de la vida, tampoco estaba Green. Curry cumplió, como siempre. Metió 30 puntos y todo apunta a que el sábado en Utah superará a Reggie Miller para colocarse segundo en la lista de más triples anotados de la historia. Eso sí, lo ha conseguido prácticamente en la mitad de partidos. Sin embargo, y a pesar de que Wiggings y Wiseman también estuvieron relativamente acertados, los Warriors acabaron el partido con un raquítico 38,4% en tiros de campo y un aún más raquítico 23,7% en triples (4 de 24 para jugadores no apellidados Curry). Una derrota que corta una buena racha y deja a la Conferencia Oeste con 6 equipos separados por partido y medio de distancia. Wild, wild West.

@NBAdiccion

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