Borja Iglesias renace y se carga a la Real

Un doblete del ariete gallego en la prórroga mete al Betis en los cuartos de final de la Copa

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Real Betis 3 1 Real Sociedad

Cuando el Betis firmó a Borja Iglesias en el verano de 2019 por 28 millones de euros, en el imaginario colectivo bético se dibujaron noches como esta. El ‘Panda’, tras dos temporadas de escaso rendimiento, se erigió como el héroe de los octavos de final de la Copa del Rey al anotar un doblete que sirvió para tumbar a la Real Sociedad (3-1). Los vascos dominaron y fueron por delante durante gran parte del partido, pero sucumbieron en una prórroga de diez contra diez.

Ambos equipos tenían un buen espejo en el que mirarse. Tres días antes, verdiblancos y txuri-urdin empataron en Liga en un encuentro que el elenco vasco tenía ganado y que el Betis empató en la recta final. Pellegrini salió con un equipo renovado, con hasta cinco cambios con respecto al encuentro del sábado. Imanol, por su parte, apostó por prácticamente el mismo once del partido de liga, con solo dos cambios: Elustondo por Zubeldia e Illarramendi por Guevara.

Desde el primer instante, ambos conjuntos dejaron claro que no iban a tirar la Copa. Sin embargo, ese ímpetu inicial apenas se tradujo en ocasiones. Tal fue la escasez de peligro ofensivo, que la única oportunidad clara que pudimos contabilizar en el primer acto fue el gol de la Real. En el minuto 13, Gorosabel condujo sin oposición hasta tres cuartos de campo y filtró el balón al espacio para Oyarzábal, que cruzó ante la salida de Joel para abrir el marcador.

Tras el gol, el Betis se recompuso y se hizo con el control. Sin embargo, ese dominio no se tradujo en ocasiones, y el cuadro verdiblanco apenas inquietó a Remiro. En el último cuarto de hora del primer acto, la Real recuperó el balón, y Merino, Illarramendi y Guridi ganaron más presencia en el juego txuri-urdin. La superioridad visitante tampoco se reflejó en las estadísticas y la primera parte murió sin mayores sobresaltos.

Nada más comenzar la segunda mitad, el partido dio un giro de 180 grados. Illarramendi vio la segunda amarilla y dejó a su equipo con diez. El capitán realista ha dejado claro en sus primeros partidos tras la lesión que aún está lejos de su mejor nivel. La expulsión espoleó al Betis, que se lanzó a por el empate. Tello probó desde la frontal, Remiro despejó y el rechace le cayó a Lainez, que se volvió a topar con el portero navarro. La clara ocasión hacia presagiar un monólogo bético en el segundo acto, pero nada más lejos de la realidad.

La Real no solo se recuperó del susto y recobró la estabilidad, sino que además tuvo opciones de aumentar la renta. En el minuto 64, Isak inició una poderosa conducción y atrajo a toda la defensa verdiblanca, dejando libre de marca a Portu. El murciano, solo ante Joel, estrelló su potente disparo en el cuerpo del guardameta.

Pellegrini no lo veía claro y optó por mover ficha. Rodri y Joaquín, héroe el pasado sábado, saltaron al césped con el objetivo de darle una vuelta de tuerca a la contienda. Imanol también tiro del banquillo, pero con la intención de conservar el botín. Retiró del campo a Oyarzábal y a Isak y metió en su lugar a Merquelanz y a Zubimendi. Una clara declaración de intenciones. Se veía venir el acoso y derribo del Betis.

El partido crecía al ritmo que lo hacía la niebla, que dificultaba la visión de los protagonistas y de los telespectadores. Al que más se le nubló la vista fue a Sanabria, que se autoexpulsó con una chilena absurda que ni rozó el balón y que impactó en la espalda de Zubimendi. Las fuerzas volvían a igualarse y la Real respiraba. Pero cuando peor pintaba el partido para el Betis, apareció el mago para sacar su varita. Sergio Canales, santo y seña de este equipo, volvió a rescatar a Pellegrini. El cántabro recibió en la frontal y no se lo pensó. Zapatazo pegadito al palo izquierdo de Remiro. Golazo.

Alguacil trató de rehacer el equipo y apostó por realizar cambios ofensivos. Januzaj y Barrenetxea, dos agitadores natos, entraron al césped con la misión de devolver a los visitantes la mordiente perdida. Sin embargo, el último cuarto de hora se iba a jugar en terreno donostiarra. A falta de diez minutos, Joaquín puso una falta desde la derecha y Willian Carvalho entró al remate como un tren de mercancías. Remiro, bien colocado, despejó en un alarde de reflejos. Pero la más clara estaba por llegar. Canales recibió un balón dentro del área, se giró y puso un centro perfecto al segundo palo para la llegada de Joaquín. El gaditano, con todo a su favor, cruzó su remate de cabeza en exceso y echó por tierra la oportunidad. Ese remate, que el sábado entró, hoy se quiso marchar fuera por centímetros.

Semejante partidazo merecía una prórroga. Ninguno quería perder, ninguno quería abandonar el torneo antes de tiempo. Pellegrini y Alguacil pusieron toda la carne en el asador con las entradas de Borja Iglesias y Carlos Fernández. Nada más reanudarse el juego, Joel tuvo que emplearse a fondo para despejar sendos disparos de Barrenetxea y de Januzaj. La Real avisó, pero el Betis no perdonó. Rodri, otro de los magos de los que disfrutan en el Villamarín, se inventó una asistencia inverosímil que Borja Iglesias se encargó de aprovechar. El ‘Panda’ hizo un control orientado de escándalo y definió con calma con la zurda ante la salida de Remiro. Esto es por lo que se le fichó y lo que se le pide cada partido, pero es algo que al gallego le cuesta un mundo cumplir.

La Real, pese al cansancio, no bajó los brazos. Merquelanz pudo empatar de cabeza, y la segunda parte de la prórroga se presumía un bombardeo. Januzaj probó fortuna sin suerte desde la frontal, y tanto perdonar volvió a pasar factura a los visitantes. Una falta botada por Joaquín encontró la cabeza de Borja Iglesias que, tocado por la varita, marcó su tercer gol de la temporada con un remate inapelable. Los visitantes no estaban dispuestos a rendirse, y estuvieron a punto de recortar distancias a través de un gol de Januzaj que el VAR anuló por centímetros.

En los últimos minutos, el Betis se defendió con uñas y dientes y certificó su pase a cuartos de final. Dos años después, el conjunto andaluz vuelve a estar a tres partidos de una final copera. La Real, por su parte, se despide de la Copa 2020-2021 sin haber disputado todavía la final de la pasada edición, que le dará la oportunidad de levantar el trofeo este mismo año.

Ficha técnica
Real Betis: Joel; Montoya, Mandi, Sidnei (Ruiz, 56′), Álex Moreno; Paul (Borja Iglesias, 85′), Canales; Tello (Rodri, 57′), Fekir (Carvalho, 85′), Lainez (Joaquín, 57′); Sanabria.
Real Sociedad: Remiro; Gorosabel (Januzaj, 85′), Elustondo, Le Normand, Monreal; Illarramendi, Guridi (Zubeldia, 54′), Merino; Portu (Barrenetxea, 85′), Oyarzábal (Zubimendi, 64′) e Isak (Merquelanz, 64′).
Goles: 0-1, min 13: Oyarzábal. 1-1, min 78: Canales. 2-1, min 96: Borja Iglesias. 3-1, min 111: Borja Iglesias.
Árbitro: Antonio Mateu Lahoz, del Comité Territorial de la Comunidad Valenciana. Amonestó a Lainez (30′) y Víctor Ruiz (108′) por el Betis y a Merino (47′) y Le Normand (110′) por la Real Sociedad. Expulsó por doble amarilla a Illarramendi (48′) y a Sanabria (75′).
Incidencias: Partido correspondiente a los octavos de final de la Copa del Rey disputado en el Benito Villamarín (Sevilla) a puerta cerrada.

 

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