El Atleti logra una épica remontada que le da medio título

Los colchoneros lograron una remontada muy complicada ante un Osasuna que dio mucha más guerra de la que se esperaba. Los del cholo dependen de sí mismos para coronarse campeones de LaLiga Santander en la próxima semana.

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Atlético de Madrid  2 1 CA Osasuna

Tardes como estas son las que se echan de menos, con toda la jornada simultánea, como caracterizaba al fútbol de hace décadas. En jornadas como esta, lo más emocionante es cuando hay cosas realmente jugosas en juego. Y hoy no había partido intrascendente: prácticamente todos los equipos se jugaban algo.

El Atlético, precisamente, dependía de él mismo de ganar la liga, y un tropiezo del Madrid en San Mamés les haría campeones de LaLiga Santander 2020/2021. Además, en el morrocotudo caso de que tanto colchoneros como merengues fallaran, los culés tendrían aún a mano la posibilidad de ganar el campeonato, pero esas posibilidades son mínimas. Los del Cholo hoy tenían una opción muy clara: no fallar y esperar que sus rivales sí lo hicieran.

El conjunto colchonero sabía lo que había en juego y el conjunto navarro, que no tenía nada en juego, iba a luchar, pero no con el mismo fervor que los del Cholo. Y es que los de Arrasate no tenían ningún objetivo por el que luchar más allá de subir puestos en la clasificación, por lo que la diferencia iba a ser clara desde el inicio. Los del Cholo Simeone sabían a qué iban a jugar, sin hacer experimentos en el once y con las ideas de juego muy claras.

Luis Suárez iba a ser el más ansioso en la búsqueda del gol rápido desde el inicio, pero Sergio Herrera iba a negarle las ocasiones una y otra vez. Durante los primeros quince minutos, el Atlético iba a buscar el gol agobiando y presionando al Osasuna con un instinto ganador propio de un campeón. Aun así, no solo con el instinto se puede ganar, el conjunto madrileño debía abrir el marcador si no quería poner la liga aún más comprometida.

“El pistolero” iba a tener la ocasión más clara de la primera mitad, recibiendo el esférico con poco marcaje en el área chica y con el portero en el palo contrario. No obstante, el uruguayo remató directamente al palo y perdió una oportunidad de oro de meterse media liga al bolsillo. El Osasuna intentaba salir al contraataque en alguna ocasión suelta, pero el Atlético se mantenía robusto como un roble en defensa.

El Atlético no soltaba prenda y propinaba una nueva ocasión en la que Herrera se tendría que estirar de nuevo para evitar el gol. En esta ocasión era el argentino, Ángel Correa, quien intentaba marcar, pero su disparo se encontró con las imparables manoplas del meta burgalés. Y justo en estos instantes de frustración era cuando el FC Barcelona se ponía por delante ante el Celta de Vigo con gol de Messi. En esos momentos, el conjunto de Koeman amenazaba a los colchoneros colocándose a solo dos puntos suya.

Curiosamente, es como si el equipo colchonero lo hubiera notado, porque Luis Suárez tuvo otra ocasión vertiginosa que quedó en nada. En esta ocasión, el artillero rojiblanco logró combinar de nuevo con Correa y se fue de dos defensores. Con Sergio Herrera como única barrera entre él y el gol, el burgalés cubrió su posición lo mejor que pudo y logró que su disparo se marchara fuera.

El descanso amenazaba con llegar con el mismo marcador que al inicio, pero el Atlético iba a intentar apurar todas sus opciones para impedirlo. Saúl tuvo otra ocasión clarísima en un disparo desde fuera del área que se desvió por muy poco. Por un segundo, el ojo engañó a todos y parecía que el Atlético finalmente abría el marcador con un golazo, pero sencillamente el disparo había impactado en el palo derecho antes de irse por la línea de fondo. En esos instantes, el Celta aligeraba la carga de los rojiblancos empatando a los azulgranas, pero no era suficiente consuelo.

El árbitro marcaba con el silbato el final del primer tiempo y los colchoneros no se lo terminaban de creer. Después de 16 disparos y dos palos, el encuentro seguía como al inicio, pero ellos estaban bastante más cansados después de tantos intentos. Ni el entrenador ni los delanteros podían hacer mucho más que rezar para tener mejor puntería y suerte. El único consuelo, que tanto Real Madrid como Barcelona iban empate y no les asustaban en demasía.

La segunda mitad comenzaba con un guion similar al de la primera, el conjunto del Cholo Simeone atacaba y poco a poco fue arrinconando a los rojillos. Por primera vez en todo el encuentro el conjunto navarro probó a Oblak pero el disparo fue blandito y el eslovaco lo pudo blocar a placer. Luis Suárez reanudó los intentos, pero su primera ocasión se quedó lejos de entrar entre los tres palos.

El Atlético no se rendía, pero poco a poco abandonaba su versión de la primera parte, con más imprecisiones y menos ocasiones. Correa se relamió con una internada en el área en la que estuvo a pocos metros de marcar. Desde el balón parado el Atlético lo intentaría una vez más, y esta vez sí que superaría las redes de Sergio Herrera. Celebraba con júbilo todo el banquillo colchonero, ya que ese gol de Sávic les hacía campeones momentáneamente.

No obstante, el Atlético mantenía la ley de Murphy de este encuentro y, el único tanto que habían logrado hasta el momento les fue anulado. El árbitro, con una ayuda exhaustiva del VAR, invalidó el tanto por fuera de juego del croata. El Atleti mantenía su esfuerzo intacto, en busca de un gol que sí fuera legal. Carrasco marcaba de nuevo, pero por segunda vez su gol fue anulado, y una vez más por la misma razón: fuera de juego. Eso sí, esta vez fue tan claro que no necesitó la entrada del VAR.

Y en este panorama tan complicado, el Real Madrid marcó un gol que revolucionaba totalmente la liga. Nacho hacía líder de la clasificación a su equipo y traía malas nuevas al Wanda Metropolitano. De quedar así ambos encuentros, el Atleti no dependería de sí mismo para llevarse la liga, y, lejos de ello, dependería de que el Madrid perdiera ante el Villareal en la última jornada.

Y, cuando parecía que nada podía ir peor, volvió a cumplirse la Ley de Murphy en el estadio colchonero. Ante todo pronóstico, Budimir se sacaba un gran testarazo que Oblak no pudo parar a tiempo. Logró detenerlo, pero acabó superando la línea de gol. El VAR lo miró con lupa y, sin dudar, validó el gol a un Osasuna que ponía, aún más si cabía, la liga patas arriba. El Atlético de Madrid aprovechó el Cooling break para amueblarse la cabeza y saber cómo afrontar la dificilísima papeleta que les tocaba.

El Cholo hizo movimientos con el único objetivo de lograr una remontada que se asemejaba complicadísima. El Atlético seguía sin acertar de cara a puerta y cada vez los nervios eran mayores. Lodi marcaba el 1-1 y aupaba al equipo a solo 8 minutos del final. Los colchoneros necesitaban otro gol para poder volver a depender de ellos mismos en ganar esta liga. Y el encargado de este glorioso gol no fue otro que el gran fichaje de esta temporada: Luis Suárez. El uruguayo mandó el esférico raso, a la cepa del poste izquierdo y todo el equipo se abrazaba en una piña rojiblanca que era consciente de lo que significaba el gol. El pistolero marcaba su gol número 500 por todo lo alto, en un día en el que no le había sonreído la fortuna.

La importancia del gol era estratosférica y ponía a los colchoneros con la liga muy de cara. Pero el encuentro no había acabado aún, y si algo podía ocurrir en esta locura de encuentro, era que el Osasuna volviera a empatar. El Atlético puso el seguro y echó el cerrojo en los minutos que restaban para asegurarse de que no habían sorpresas. A pesar de asegurarse, los rojillos asustaron a Oblak en un disparo que tuvo que detener en dos tiempos.

El encuentro llegaba a su fin y se confirmaba la épica remontada del Atlético. Todo el equipo lo celebraba: estaban de nuevo dos puntos por encima del Real Madrid y dependían de sí mismos para llevarse el campeonato de liga. Pero, si no olvidamos una de las leyes de Murphy, “si algo parece que va bien, es obvio que se ha pasado algo por alto”. Y es que el encuentro que tendrá el Atlético de Madrid será un duelo verdaderamente complicado. Tendrán que viajar al José Zorrilla y enfrentarse a un Valladolid que se jugará la propia vida en el campo.

El Real Madrid vencía por 0-1 su encuentro y seguía teniendo opciones de ganar la liga el próximo domingo. No obstante, no dependen de ellos mismos y se enfrentarán a todo un Villareal que lleva tres de los últimos cinco encuentros ganados y se jugará la clasificación a Europa League en el Chamartín.

Ninguno de los dos equipos lo tiene fácil, pero el gran ganador de hoy, especialmente por el subidón de moral que les da la remontada, es el Atlético de Madrid.

Ficha técnica
Atlético de Madrid: Oblak; Trippier, Savic, Felipe, Hermoso (Lodi, 66′); Marcos Llorente (Héctor Herrera, 80′), Koke, Saúl (Joao Félix, 66′), Carrasco; Correa (Dembélé, 80′), Luis Suárez (Kondogbia, 91′).
Osasuna: Sergio Herrera; Ramalho, Unai García, David García, Juan Cruz; Kike Barja (Enric Gallego, 77′), Moncayola, Brasanac (Chimy Ávila, 91′), Jony (Roberto Torres, 64′); Rubén García, Budimir (Lucas Torró, 77′).
Goles: 0-1, Budimir, 75’; 1-1, Lodi, 82’; 2-1, Luis Suárez, 89′.
Árbitro: Martínez Munuera, acompañado por Munuera Montero en el VAR, amonestó a Luis Suárez del Atlético de Madrid. También amonestó a Budimir y Brasanac del Osasuna.
Incidencias: Partido correspondiente a la trigésimo séptima jornada de LaLiga Santander.

 

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