La Carrera Astur | Pk.1: Djuka y Mariño, como siempre; empate con sabor a derrota en el Oviedo

Un tanto del serbio y las intervenciones decisivas del meta brindan el primer triunfo al Sporting. Los carbayones, por su parte, dejaron escapar un 2-0 a su favor y sumaron un punto en su estreno liguero

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Vuelta a la competición para Oviedo y Sporting. Los dos grandes del Principado se estrenaron en la competición liguera con sensaciones muy diferentes, al menos en cuanto al resultado. Porque los azules no hicieron un mal partido, pero dos errores individuales volvieron a condenar al equipo a no sumar el triunfo en la primera jornada liguera. El equipo de Ziganda se marchó al descanso con dos goles de renta, y apenas sufrió hasta que el Lugo, en el tramo final, se encontró con un mal rechace de Femenías y recortó distancias. Un empate que sabe a derrota y del que los azules tratarán de levantarse este mismo viernes en Almería.

Dos horas antes, el fútbol regresaba a El Molinón. El público volvió, y vio en directo un patrón común a la mayor parte de encuentros de la pasada temporada. Un delantero que resuelve y un portero que siempre suma. Porque Djuka, que tuvo dos muy claras en el primer acto, conectó un cabezazo que bien valen tres puntos. Una victoria, por otra parte, incomprensible sin las intervenciones de Mariño. Hasta tres goles cantados sacó el meta sportinguista, que regresó a la competición en un estado de forma impresionante. Al final, el Sporting tiene lo que todos buscan: un ‘13‘ y un ‘9‘ que resuelvan cada fin de semana.

Al final la vida sigue igual

  • Un Sporting de autor: Si alguien esperaba un cambio de modelo o de juego en el Sporting con el cambio de temporada se equivocó. El equipo rojiblanco con David Gallego va a jugar a lo mismo. Fútbol control, quizá lento por muchas fases y con una enorme carencia de profundidad. Las ocasiones son más bien aisladas: acciones individuales de calidad o errores del rival que otra cosa, pero es el modelo por el que se ha apostado y por el que está claro que se va a apostar. Ese 4-2-3-1 ó 4-4-2 en fase defensiva y esa disposición en ataque que facilita por fases encerrar a rivales en 25 o 30 metros,, pero sin la velocidad y chispa para hacerles sufrir creando ocasiones.
  • En área contraria; Djuka: Bien es cierto que hay algunos jugadores que han vuelto casi igual que cuando se fueron. Djuka es el mejor ejemplo. Su partido fue malo pero su gol, de cabeza algo que es más que destacable, lo arregla. Lo mismo que su asistente en el gol, Aitor García, que despachó otro mal encuentro, pero que puso esa perfecta asistencia. Al final al Sporting le salvó el que su, por ahora, delantero centro sigue el mismo idilio con el gol que tan bien supo explotar el anterior curso y que si no hay un traspaso por él seguirá explotando.
  • En área propia; Mariño: Otros no volvieron al nivel que acabaron la temporada sino al nivel que, por salario y rendimiento se espera de ellos. Es el caso de Diego Mariño. El Molinón no dudó en perdonarle al portero gallego sus dos graves errores en el cierre de la pasada temporada en la que fue claramente de más o menos. Ha vuelto al nivel que todos recuerdan y puso dos paradas muy suyas, especialmente la del testarazo de Guillermo en la segunda parte. Una mano que sin duda estará entre las paradas del mes y veremos si de la temporada. Desde luego no sería nada de extrañar dada la calidad de la misma.
  • Un retorno feliz a pesar de la endeblez defensiva: Porque no todo fue bueno en el retorno de más de 10.000 espectadores a las gradas de El Molinón. El Sporting agradeció que Djuka y Mariño recuperasen su nivel porque la que no rindió la nivel que se espera de ella fue su defensa. Guille Rosas y Kravets sujetaron lo mejor que pudieron a sus pares, pero por el centro hizo aguas. Babin y Marc Valiente no estuvieron nada bien. Por abajo, pero especialmente hicieron bastantes aguas. Casi cada centro al área del Burgos fue un suplicio a defender que por suerte encontraron a los rematadores burgaleses en unos buenos aliados para que el retorno no fuese amargo.

Un empate que sabe a muy poco

  • Dominio en la primera mitad. Lo veníamos viendo a lo largo de toda la pretemporada, y el domingo ante el Lugo se confirmó. Ziganda quiere implantar ese 4-3-3 que hemos visto a lo largo de toda la pretemporada. Con Mossa como mediocentro (que hizo un gran partido), el conjunto asturiano dominó a su rival a lo largo de toda la primera mitad. La vuelta del público al Carlos Tartiere tuvo como respuesta un arranque de encuentro más que notable de los suyos. Los azules trataron de presionar muy alto desde el primer momento. Un hecho que provocó continuas pérdidas de balón de un Lugo que, hasta la media hora, logró resistir los ataques azules que, pese a todo, no lograban generar ocasiones claras de gol. Tan solo Javi Mier, con un disparo centrado desde fuera del área, inquietó la meta lucense. Por cierto, pese al empate, la pareja Costas-Calvo dejó muy buenas sensaciones.
  • Viti y Obeng piden paso. Fue pasada la media hora cuando el Oviedo encontró el camino. A lo largo de estos primeros instantes de temporada, los azules encontraron en la banda derecha la profundidad necesaria para llegar a la zona decisiva del terreno de juego. Desde esa parte derecha nació la jugada del primer gol. Centro de Lucas, remate acrobático de Obeng, que se convirtió en asistencia, y gol de Viti para estrenar el curso. El propio Obeng, en un error grotesco de la zaga visitante, hizo el segundo de cabeza. Viti y Obeng, dos futbolistas discutidos y a los que muchos ven fuera del club, acabaron siendo lo más destacado de los azules. Porque más allá de los goles, ambos llevaron la mayor parte del peso ofensivo del equipo. Tanto uno como el otro cerraron un partido sobresaliente.
  • Viejos fantasmas. Cuando todo parecía controlado, con un Oviedo que apenas sufría, llegó un tanto que muy pocos se esperaban. Señé disparó desde la frontal, Femenías rechazó y Carrillo empujó a la red el primer tanto visitante. Tocaba sufrir ante un equipo que, sin merecerlo, se metía en el encuentro. Pero lo peor aún estaba por llegar. Como no, con VAR de por medio. Una jugada lucense por banda derecha acabó en penalti por mano de Pierre. Joselu no dudó. Cogió el balón y engañó a Femenías para hacer el empate. La ley del ex, nada nuevo.
  • Ziganda. El técnico carbayón fue uno de los más discutidos tras el encuentro frente al Lugo. Son varios los que creen que el preparador oviedista tardó demasiado en realizar las sustituciones. Finalmente, el Oviedo realizó dos de los cinco cambios permitidos. En torno a este asunto, bajo mi punto de vista, se abren dos vías. Por un lado, en la que muchos sostienen que el ‘Cuco‘ debió mover el banquillo para dar más frescura al equipo. Por otro lado, es cierto que los dos tantos llegan tras dos errores individuales en los que el técnico poco o nada puede hacer. Dos jugadas aisladas en las que el Lugo sacó mucho más de lo que creían. Y es que ningún entrenador se tira piedras contra su propio tejado.
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