Ancelotti y los ataques de entrenador

Los ataques de entrenador no suelen traer buenos resultados y esta vez, se volvió a confirmar en el Bernabéu

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El clásico es uno de los partidos más esperados de todo el campeonato liguero y el que más interés despierta tanto a nivel nacional como internacional. Por este motivo es uno de los que más espectadores  acapara en torno al televisor.

El encuentro que se disputó este domingo no tenía el aliciente de ningún título, el Real Madrid es líder con 9 puntos de ventaja sobre el segundo a falta de 9 jornadas por disputarse. Pero no por ello no había nada en juego, además del orgullo de ganar a tu máximo rival, de los 3 puntos que hubieran supuesto la estocada definitiva a la liga, también había por ver, si el efecto Xavi servía para los grandes duelos, un 0 a 4 y un baño de juego en el Santiago Bernabéu disipó cualquier tipo de duda.

El Real Madrid llegaba con una baja muy importante, la de Benzema, y es aquí donde se esperaba la nada fácil decisión que tomaría Ancelotti. Todas las apuestas señalaban a que terminaría apostando por un Asensio como falso 9, aunque había otras opciones como la de Bale en la punta u optar por un delantero centro puro, Jovic o Mariano  eran los candidatos. Pero quedaba la incógnita de cómo rendirían estos tres últimos al faltarles ritmo competitivo debido, no a las lesiones, sino a la falta de oportunidades dada por su técnico.

El once que dispuso el técnico italiano sobre el campo no sonaba nada mal, Courtois, Carvajal, Militao, Alaba, Nacho, Casemiro, Kroos, Modric, Valverde, Rodrygo y Vinicius. Lo primero que se me vino a la mente fue un 4-4-2 con Rodrygo o Vinicius formando pareja de ataque, otra opción era un 4-5-1, con cinco centrocampistas para ganar la batalla del centro del campo y alguno de los dos extremos brasileños de delantero  centro.

Pero Ancelotti, en un ataque de entrenador, decidió apostar por quitar al mejor en su posición, Modric, y ponerlo de falso 9, he aquí donde estuvo el error, al Barcelona se le hacía varios favores, el primero, la ausencia por lesión del que, para muchos, es el mejor delantero centro de la actualidad, Benzema, el segundo, quitar al mejor en su puesto, el que lleva la manija del juego blanco, el que en cada momento sabe qué y cómo hacerlo para ponerlo en una posición en la que posiblemente nunca haya jugado (Modric llegó al Madrid con el cartel de media punta, aunque con los años ha ido bajando de posición), regalando así el centro del campo y la posesión a su rival, es decir, dejarles jugar a su rival a lo que quieren y a lo que mejor saben hacer.

Como fruto de todo esto, llegó  lo inevitable, el desastre en la primera parte y con un cero a dos que se hacía muy cuesta arriba. Tras el descanso, quiso arriesgar, quitando a un defensa y poniendo a un delantero, con defensa de tres, poco tardaron Dembelé y compañía en hacer de las suyas, pronto llegó el tercero y el cuarto, lo mejor que le pasó al Madrid fue que no cayeron más.

Xavi, un recién llegado al mundo de los banquillos, demostró este domingo que la inexperiencia no está reñida con la lógica, Ancelotti, un veterano de los banquillos, tuvo un ataque de entrenador e hizo bueno el dicho de: “los experimentos con gaseosa”

Lo bueno para el conjunto blanco, es que, a falta de 9 jornadas, sigue líder con una ventaja de 9 puntos sobre el segundo. Lo positivo para los azulgranas, es que esto les da un gran golpe de moral y aun queda mucha liga para meter presión y además, tienen un partido menos.

 

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