«Historia desde los once metros»: Marruecos vence a España en la tanda de penaltis

Los africanos derrochaban alegría y celebraban su victoria tras un partido con varias facetas, con el que, sin duda, han hecho historia.

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     Marruecos 0 (3) 0 (0) España

Previa: Estilos diferentes con un mismo objetivo

La fase de grupos fue solo el preludio del potencial que podía llegar a mostrar este Mundial, pero ahora, ya en octavos, nos encontramos partidos que ponen los pelos de punta, siendo el Marruecos – España uno de ellos.

Potencia, agresividad y estilos de juego totalmente diferentes son lo que esperábamos ver en el Education City Stadium. Marruecos con ganas de mostrar lo que ya demostraron en la Copa África y lo que ha conseguido en fase de grupos (quedando primera, recordemos), y España con ambición de reivindicar la estrella que posa sobre su pecho.

Los africanos, dirigidos por Walid Regragui, saben que su planteamiento ha sido toda una sorpresa en este mundial. Ser tan verticales y jugar sin miedo han sido las claves que han implementado sobre el campo para hoy estar en octavos.

Su delantera, su medio del campo y su defensa, no tienen nada que envidiar a cualquier considerada ‘favorita’, pues solo han recibido 1 gol en tres partidos y han demostrado ser superiores en muchas facetas de contra selecciones como Canadá o Bélgica.

Sin duda, una selección a batir para los de Luis Enrique, que llega a octavos con una idea fija y reiterada por ‘Lucho’ en sus directos y en las últimas ruedas de prensa.

El entrenador asturiano ha reivindicado su modo de jugar, indicando que quieren buscar un juego que les entretenga a ellos y a los ‘fans’, porque «muchas selecciones solo atacan cuando pierden». Así de claro nos los mostraba el entrenador, pero ahora, eran los jugadores quién, tras el partido ante Japón, dejaron dudas sobre su confianza. Este partido serviría para demostrar que deben luchar el Mundial en todo momento y no dar nada por ‘ganado’ en ningún momento.

La novedad que destacaba sobre el campo era la incorporación de Marcos Llorente en el lateral derecho, donde Luis Enrique quiere tapar los frecuentes errores, como los mostrados ante Alemania o Japón.

Así pues, esperábamos expectantes un partido con unos antecedentes favorables a España, pero sin sacar conclusiones ante una Marruecos ambiciosa.

Primera parte: Boufal, Ferran, y dos países a sus espaldas

Daba inicio el encuentro con varias acciones muy agresivas por parte de ambos equipos. Predominando la posesión en España, como veíamos últimamente, y el juego duro y directo en Marruecos, que esperaba a cada error de los españoles.

España tenía claro que Marruecos, línea por línea, era un equipo confiado y que monitorizaba su juego desde el medio campo con Amrabat, una de las grandes sorpresas del torneo. Es por eso que, al parecer, se plantearía un juego tratando de evitarle y de contenerle en los ataques marroquíes.

España, con Ferran, generaba las primeras acciones del partido poniendo en apuro a Bono, que dejaba a algunos aficionados sin respiración, aunque acababa de resolver todas las ocasiones con calma y confianza.

Por su parte, Marruecos, amenazaba las bandas con Ziyech y Boufal dejando atrás en varias ocasiones a Jordi Alba y Marcos Llorente, que ya avanzaban su necesidad de apoyo en cada internada de los extremos.

Marruecos, los primeros 20 minutos, se mostraba como un bloque ofensivo y defensivo, sin dejar muchos espacios ante la Roja y atacando los que, en diferentes ocasiones, dejaba Llorente.

Bono, de nuevo, se despistaba y en una jugada muy rápida entre Ferran y Gavi ponían en apuros a Marruecos amenazando con un balón al travesaño. A pesar de ser fuera de juego, se hacía notar la inseguridad de Yassine Bounou y las oportunidades que estaba intentando aprovechar el equipo de Luis Enrique presionando prácticamente en el área pequeña.

Además, los balones colocados desde las botas de Sergio Busquets también desequilibraban a Nayef Aguerd y Saïss, que tenían dificultades con el marcaje del tridente ‘rojo’ (en el caso de hoy, ‘azul’, pues España vestía de celeste).

Lo intentaba España con una ocasión de Ferran que no proliferaría y que nos dejaría una de las imágenes más icónicas del Mundial de la Roja: Gavi realizaba una carrera directa con la cabeza por delante hacia un balón rebotado, que por poco no acaba en «tragedia». El medio campo español ya había realizado este curioso movimiento minutos atrás y parecía haber dejado a algunos aficionados atónitos.

La presión de España seguía surtiendo efecto, pero Marruecos daría trabajo a Unai Simón en varias ocasiones desde fuera del área, con buenas resoluciones por parte del portero vasco.

Soufiane Boufal, uno de los grandes protagonistas del partido hasta el momento, volvía a causar estragos por la banda izquierda de los españoles con una intentona que se marchaba por encima del larguero tras el remate de Aguerd. Aunque poco después, el futbolista del Angers SCO tendría una segunda oportunidad, cortada por la defensa.

Daba un minuto de descuento el colegiado, Rapallini, y veríamos las últimas ocasiones de la primera parte con Ferran Torres y Marco Asensio como protagonistas.

Aunque sin éxito, Marruecos ya habría probado las intenciones del conjunto del ‘Lucho’ y ambos equipos se marchaban al vestuario cansados, aunque dejándonos un muy buen partido en cuanto a entretenimiento y desarrollo táctico.

Los más destacados eran Soufiane Boufal y Ferran Torres, que desprendían desequilibrio y seguridad en prácticamente todas las ocasiones.

Segunda parte: Contención marroquí y ocasiones mutuas

Iniciaba la segunda parte sin cambios y con ímpetu por parte de los dos equipos. Marruecos seguiría demostrando su carácter (muy duro de roer) y España continuaría generando ocasiones, de nuevo, por la banda de Ferran, que hoy era el abanderado español en prácticamente todas las internadas.

Destacaría la dureza de las expectativas arbitrales en cada acción pitada. Tras 50 minutos, no veríamos ninguna amarilla en el contador por parte de Rapallini a pesar de la fuerza de los choques.

Pablo ‘Gavi’, con su brío e inteligencia, provocaba varias faltas en la banda de Achraf que avisarían de las intenciones de España: aprovechar todas las ocasiones posibles. Y así lo haría Marco Asensio desde la banda con un chute despejado por Bono.

La ‘Furia Roja’ mantendría una posesión del 73% y comenzaba a generar más ocasiones que Marruecos. Los vecinos, separados geográficamente por el estrecho de Gibraltar, habían rebajado su ritmo y era notable su cansancio.

Walid Regragaui introducia a Ezzazouli Abde al partido para revolucionar sus pulsaciones y desequilibrar, como en la primera parte, toda la banda de Marcos Llorente.

España se veía atrapada en los últimos 20 minutos del encuentro ante una selección decidida a aguantar el resultado. Marruecos se encerraba atrás, salvo con algunas incorporaciones al contraataque, desesperando a la selección española, que no podía hacer más que mantener una posesión efectiva hasta encontrar un hueco.

El partido parecía roto y aunque la Roja generaba ocasiones, el árbitro se volvía el protagonista tras varias acciones no amonestadas (ni pitadas) en el borde del área marroquí.

Luis Enrique intentaría reanimar las acciones por la banda derecha con Nico Williams, de la misma manera que el seleccionador marroquí lo intentó con Abde.

Los últimos 5 minutos, con el marcador sin goles y el terreno con mucha acción y emoción, serían una odisea para ambos equipos, que llegaban muy cansados al tramo final.

A pesar de los múltiples cambios de Marruecos, la intensidad y el plan de los africanos se mantendría igual y su público (muy mayoritario en el estadio) seguiría presionando para hacer historia e intentar llevar a su selección a cuartos de final de un Mundial.

En una acción combinativa muy buena entre Dani Olmos, Morata y Pedri, España generaría la primera ocasión dentro del descuento y los últimos 5 minutos añadidos se convertirían en todos los sueños e ilusiones posibles para los aficionados de ambos países.

Unai Simón daría el susto en un control lento ante Ez. Abde, y posteriormente lo intentaría Marruecos en una falta central, que acabaría en fuera de juego.

Poco después, España tendría una falta similar que casi finalizaría Dani Olmo tras dejarla pasar Rodri Hernández. Se llevaba el susto Bounou y todos los aficionados marroquíes, que veían como su selección tendría que jugarse la clasificación en la prórroga.

Prórroga: Todo o nada en 30 minutos

Los últimos 30 minutos del partido podrían definir (o no) quién llegaba a la gloria y quién se quedaba en el camino, y tras los primeros 90, teníamos claro que ninguno iba a dar nada por vencido.

España seguiría apostando por un dominio claro, con muchas ocasiones sobre todo con las internadas de Dani Olmo, Morata y Carlos Soler, que comenzaban a causar problemas reales a los africanos.

Los de Regragaui, que se habían relajado en el último tramo del partido, intentarían seguir su planteamiento conservador tras darlo todo y coger desprevenida a España en las contras, encabezadas por Abde y Achraf.

Cheddira, en una de estas ocasiones «desprevenidas», se marcharía solo y aunque se encontrara en fuera de juego, alertaría a España y la invitaría a no confiarse.

De esta manera, Williams, que ya lo había probado al final de la primera parte, por muy poco no encontraba a Álvaro Morata para dar el susto en el minuto 96 de la prórroga.

Ansu Fati y Alejandro Balde eran el ‘As’ en la manga del mánager asturiano, que seguía intentando aportar dinamismo al equipo desde el banquillo.

Pocos minutos después, Morata buscaba al Nico y a Ansu para rematar tras un centro a pocos metros de la portería, y Baldé lo intentaría sin éxito ante la defensa de Marruecos.

Aunque predominaba el cansancio, Marruecos sacaba fuerzas de donde no quedaban y Walid Cheddira conseguiría colarse entre la defensa española de nuevo, consiguiendo rematar a nte un Unai Simón imperial que no dejaba entrar el gol.

De esta manera, tras 15 minutos de pura acción, con más intentos a favor de España, ambos equipos se la jugaban a un ‘todo o nada’ en la segunda parte. Sin duda, los penaltis eran algo a evitar, pero debían estar preparados para todo.

Tras 10 minutos, la segunda parte no parecía querer dar una alegría a ninguna de las dos selecciones. España no encontraba las soluciones para deshacer las líneas de Marruecos (que se posicionaba con 5 atrás), y Marruecos no encontraba salidas ante el dominio rojo.

De nuevo, parecía que Walid Cheddira podría tener la «llave del gol», pero Rodri y Laporte evitaban la fortuna marroquí.

Saltaba la sorpresa en España con el cambio de Nico Williams y la entrada de Pablo Sarabia, que ya olía a la preparación de unos penaltis que prometerían tensión. El exsevillista, Sarabia, nunca había fallado un penalti, marcando 16 de los 16 últimos.

En los minutos finales se respiraba un ambiente de cansancio y nerviosismo, y España lo seguiría intentando. Dos veces desde la esquina y una ocasión de Sarabia que se iba al palo dejaban el partido en lo más alto para los de Luis Enrique, que se iban a los penaltis.

Penaltis: La definición. 

Marruecos, una selección muy joven en las tandas de penaltis, iba a protagonizar uno de los lanzamientos más tensos de la historia de los mundiales. Y España, con el peso de la responsabilidad a sus espaldas, quería pasar a cuartos de final de una forma épica.

Y sin nada más que decir, comenzaba la tanda.

  • Comenzaba la tanda Marruecos. Tiraba Sabiri, con la ilusión en los ojos y con Unai Simón haciéndose grande en la portería, aunque sin conseguir pararlo: 1-0.
  • Sarabia, el gran lanzador, sería el abanderado de España, y no conseguía el 17 de 17, si no que enviaba el balón al palo: 1-0.
  • Ziyech, la estrella del Chelsea, golpeaba el segundo y con un tiro al medio marcaba: 2-0.
  • Carlos Soler era el siguiente y con confianza lo intentaría desde los 11 metros. ¿El balón? A las manos de Bono: 2-0.
  • Unai Simón paraba el balón de Marruecos: 2-0. Y aumentaba la confianza, pues el siguiente era Busquets.
  • Bono paraba el penalti, de nuevo y los aficionados de Marruecos ya se veían en cuartos: 2-0.
  • Finalmente, Achraf Hakimi marcaba el 3-0 de ‘panenka’ y enviaba a Marruecos a cuartos de final.

Conclusiones: Historia y derrumbe

Merecido, histórico y cruel. Así se definía el partido. España caía eliminada en octavos tras llegar con las dudas después del partido ante Japón, y a pesar de intentarlo, no conseguía batir a una selección con las ideas claras.

Walid Regragaui consigue algo inédito para su país y, tras un partido con dos fases: Una muy ofensiva y otra muy defensiva, aguantaba tras la prórroga y hacía lo que debía: marcaba los penaltis a pesar de la tensión y la presión que ello implicaba.

Ahora, solo queda seguir el desarrollo de un Mundial que, sin duda, nos está dejando sorpresas tan bonitas como esta. Y que, a veces, también destruye ilusiones.

En referencia a España, el carisma de esta joven selección ha dado de qué hablar en todos y cada uno de los partidos. Como digo, es una selección joven y con una idea muy clara con Luis Enrique al mando: ganar y ser los mejores, aunque en este Mundial, la competencia estuviera servida.

Si bien es cierto que la dureza de caer en una tanda de penaltis es indudable, no hay que dejar estar el talento generacional de la Roja, que tras el 7-0 ante Costa Rica, ilusionó, y hoy nos deja en ‘shock’. Momento mejores vendrán, pero hoy, Marruecos está en cuartos, y España en su realidad.

Ficha técnica
Selección de Marruecos: Yassine Bounou; Nousair Mazraoui (Walid Cheddira, min. 82), Nayef Aguerd (El Yamiq, min. 84), Romain Saïss, Achraf Hakimi; Sofyan Ambrabat, Ounahi, Amallah (Sabiri, min. 82); Hakim Ziyech, Youssuf En-Nesyri (Attiat-Allah, min. 82), Sofiane Boufal (Ezzazouli Abde, min. 66).
Selección Española: Unai Simón; Marcos Llorente, Rodrigo Hernández, Aymeric Laporte, Jordi Alba (Alejandro Baldé, min. 98); Sergio Busquets, Pablo ‘Gavi’ (Carlos Soler, min. 63), Pedri González; Dani Olmo (Ansu Fati, min. 98), Marco Asensio (Álvaro Morata, min. 63), Ferran Torres (Nico Williams, min. 76).
Goles: 0-0. Penaltis: Marruecos 3 (Sabiri, Ziyech, Achraf) – 0 España.
Árbitro: Fernando Rapallini. Amonestó a Aymeric Laporte (Amarilla/min. 76) por parte de la Selección Española. Y a Romain Saïss (Amarilla/Min. 89) por parte de la Selección de Marruecos.
Incidencias: Partido correspondiente a los octavos de final del Mundial de Qatar, disputado en el Education City Stadium, Doha, Qatar.

 

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