Lo que empezó como una broma en un plató ya es un asunto de Estado. La radiotelevisión estatal china ha rechazado este miércoles las explicaciones del Real Madrid por el comentario de Kylian Mbappé sobre el meme que lo compara con Mao Zedong. Y el castigo ya alcanza al césped: la plataforma Migu ha retirado de su programación el Racing-Real Madrid del domingo. La crisis ya no es solo del jugador. Es del club.
La CMG no acepta las explicaciones
Un portavoz del Centro de Deportes y Juventud del Grupo de Medios de China (CMG) dejó claro que no compra la postura atribuida al club blanco: que Mbappé «nunca tuvo intención de ofender» y tiene derecho a expresar sus opiniones personales. Para la CMG, las palabras del delantero «trascienden la libertad de expresión». La entidad confirmó que el 26 de octubre suspendió las emisiones de LaLiga, los partidos relacionados con Mbappé y sus anuncios. Y fijó la condición: mientras no lleguen unas disculpas satisfactorias, «no hay nada de que hablar».
El comunicado guardaba el golpe más duro para el final: «Cualquier palabra o acción que hiera los sentimientos del pueblo chino se enfrentará inevitablemente al rechazo colectivo de todos los sectores de la sociedad china; al Real Madrid le convendría abandonar cualquier ensoñación en sentido contrario». Ni una novela de Le Carré gasta tanta diplomacia de acero. Mensaje recibido.
Migu apaga El Sardinero
La otra novedad toca de lleno al equipo de Mourinho. Migu, la principal plataforma china de contenidos, televisión e internet, con más de 400 millones de suscriptores, ha sacado de su parrilla el partido de la undécima jornada. Se juega el domingo 1 de noviembre a las 16:15 en Santander… y en China, de momento, no se verá por esa vía.
Es una ficha más en un dominó que no deja de caer. Las empresas chinas Dongpeng, Mengniu y Milkground ya anunciaron el fin de su cooperación comercial con el francés. La red social Xiaohongshu, además, restringió su cuenta, que superaba el millón de seguidores. Primero cayeron los patrocinadores, después las redes y ahora el fútbol.
Perdón en tres idiomas… y no basta
Mbappé pidió perdón el martes en chino, francés e inglés. «Siento un profundo respeto por el pueblo chino y su historia y estoy sinceramente arrepentido», escribió en su comunicado. Javier Tebas, presidente de LaLiga, también se disculpó, envió una carta a la CMG y se reunió con el embajador de China en España, Yao Jing.
Nada de eso ha cerrado la herida. La CMG ya había avisado: «escucharemos sus palabras, pero observaremos sus acciones con mucha más atención». Y reclamó que LaLiga, el Real Madrid y el propio Mbappé «aprendan realmente la lección de esto, se disculpen sinceramente y corrijan sus errores». La prensa oficial del país mantiene el tono. El periódico del Partido Comunista convirtió el caso este miércoles en una advertencia para las celebridades extranjeras, y otro diario oficial tituló su editorial sin anestesia: «Mbappé ha caído, y se lo merece».
Un meme con factura
El origen de todo fue una entrevista en un programa francés. Preguntado por su meme favorito, Mbappé contó que el que más le hacía reír era uno con su cara sobre la de «un dictador chino». No nombró a Mao Zedong, cuyo retrato protagoniza el montaje que circula en redes. Bastó.
El problema ya no es solo de imagen. El reparto de los derechos audiovisuales de LaLiga depende en parte de la audiencia, y China es un escaparate que ningún club grande quiere ver a oscuras.
Así las cosas, el madridismo vive una semana de contrastes. El equipo viene de ganar en el Camp Nou y Mbappé, de quedar segundo en el Balón de Oro. Este miércoles vuelve el trabajo para preparar Santander, un partido que en Migu será fundido a negro. Y la factura del meme sigue abierta…