Vinicius está viviendo su peor momento desde que es jugador de Brasil, pero quien no ha dejado de confiar en él es Ancelotti. El exentrenador del Real Madrid sabe que el brasileño es capital en su proyecto para la selección carioca, y no tiene intención de dejarle fuera de la lista pese a su mal estado de forma. Tiene confianza plena en el futbolista que le acabó de encumbrar en la casa blanca como mejor técnico de la historia del club.
Vinicius, indiscutible para Ancelotti
Hubiera sido una sorpresa mayúscula que Carlo Ancelotti hubiera prescindido de Vinicius para la selección brasileña. Para el técnico italiano, lo más importante de cara a los próximos campeonatos es el grupo, y en ese grupo no puede faltar uno de los jugadores llamados a ser determinantes para volver a ganar un título. Esa próxima cita será en 2028, la Copa América, hasta entonces, el técnico italiano debe formar un equipo capaz de volver a levantar un trofeo.
Pero hay quien tenía ciertas dudas, porque desde el último parón de selecciones, Vinicius solo ha disputado 20 minutos en Liga y dos partidos de Champions League como titular, dando una mala imagen y siendo sustituido muy lejos del minuto 90. Está viviendo su peor momento deportivo como profesional, ya no es que no le salgan las cosas, es que ha dejado de intentarlas, y eso es lo que realmente preocupa, esa falta de confianza que no es normal en un futbolista que acostumbra a intentarlo una y otra vez, y que, incluso cuando no le salían las cosas, por insistencia, terminaba por obtener frutos.
Una nueva oportunidad
Normalmente, a los clubes no les gusta que se lleven a sus jugadores, obviamente, está más que asumido, pero preferirían que se quedaran entrenando. No es el caso. Desde el Real Madrid ven este parón como una nueva oportunidad para que su futbolista cambie de aires, para que una dinámica diferente le permita desconectar del momento que está pasando en el Real Madrid, para que recupere confianza, y por qué no, el buen fútbol.
Jugará dos partidos, el sábado 14 contra Japón y el martes 17 contra Singapur. Sobre el papel, son dos partidos idóneos para que el brasileño pueda recuperar confianza. Para entonces, ya se habrá perdido su último partido de sanción con el Real Madrid, y a la vuelta, estará listo para volver a competir en Liga.
Un inicio de temporada para el olvido
Lo cierto es que Vinicius lleva varios años en entredicho, todo comenzó con el Balón de Oro de hace dos años, el que ganó Rodri. Desde ese día, el futbolista se ha ido apagando progresivamente, y ha sido más protagonista dentro y fuera del campo. Se le señaló la temporada pasada por ser el responsable de la salida de Xabi Alonso, tras señalarle en el Clásico, ahí cambió la historia del club el año pasado.
En verano, cuajó un buen Mundial con una Brasil muy lejos de competir por la copa, y llegó al Real Madrid ya en su último año de contrato. Pese al ruido exterior, el club terminó por cerrar el culebrón de la renovación que llevaba varios años eclipsando casi todo, muchos sectores de la afición pedían su salida, pero se confió en que volviera a ser ese jugador determinante. Con ese gesto, con esa renovación, desde el club esperaban que todo fuera fluyendo por su cauce, pero el efecto desde entonces ha sido todo lo contrario.
El brasileño ha ido de poco a menos. En sus últimos partidos, era un futbolista irreconocible, sin chispa, sin regate, sin velocidad y sin confianza. Solo ha marcado un gol en lo que va de temporada, y además, tiene delante nueva competencia, un Diomande que está logrando que nadie se acuerde de él, que no se le eche en falta.
La sanción, un punto de inflexión
Le cayeron cuatro partidos por su expulsión y por las protestas tras el tirón de pelo del Villarreal, una acción que fue frustrante porque pasó de marcar su segundo gol de la temporada, un golazo, a dejar al equipo con 10. Esa expulsión tuvo las dos caras de la moneda, generó indignación por el número de partidos, pero, por otro lado, se vio con algo de alivio, durante varios partidos, se cerró el debate de si debía jugar o no, no podía, en Liga. Porque sí podía en Champions League, de hecho, Mourinho le ha dado la titularidad en los dos partidos, pero Vinicius no ha respondido en ninguno y terminó en el banquillo mucho antes del pitido final.
Y su sanción coincide con el despertar del Real Madrid, los mejores minutos de la temporada más allá de los resultados, quizá de los últimos años, por fin el equipo ha cogido la ola, y lo ha hecho sin una de sus grandes estrellas.
Pero se espera que esto sea un punto de inflexión, que sirva para que el futbolista vuelva a centrarse únicamente en el fútbol, en la competición, que recupere cuanto antes el estado de forma, y también el mental, y que vuelva a pelear por su puesto, algo que solo va a poder hacer si recupera su fútbol.
Mientras tanto, tiene el consuelo de Brasil, es un fijo para Ancelotti, uno de los entrenadores que más le entiende, con el que más ha rendido.