Han pasado pocos meses desde las elecciones del Real Madrid, pero pasan tantas cosas en la casa blanca, que cualquiera diría que han sido solo 4 meses desde los comicios. Enrique Riquelme pasó de ser un desconocido a estar mucho más cerca de lo que muchos vaticinaban de arrebatarle la presidencia a Florentino Pérez. El que fuera candidato, lo volverá a intentar, seguro, viendo los resultados, y viendo que, aunque la convocatoria le pillaba por sorpresa, tenía un proyecto preparado que convenció al 35% de los socios. Ahora, vuelve a mover ficha, atento a todo lo que puede pasar.
La presidencia de Florentino Pérez
Florentino Pérez convocó unas elecciones presidenciales antes de tiempo, aún tenía 3 años por delante de mandato, pero los resultados deportivos, y la presión, le llevaron a convocar unos comicios con los que pretendía dar un golpe sobre la mesa respecto a su liderazgo. La cosa no le salió como tenía pensado, logró ganar, pero el resultado evidenció el malestar del socio blanco, es más, no solo mostró ese malestar, provocó que muchos aficionados contrarios a su gestión vieran que son muchos más los que piensan como ellos.
Y ahora el panorama es más complicado para el presidente, porque, después de dos temporadas sin títulos importantes, de una gestión deportiva muy criticada, y después de protagonizar decenas de desencuentros con otras entidades relacionadas con el fútbol, ya no se puede mirar a otro lado, solo se va a mirar al palco.
Florentino Pérez es el presidente más importante en la historia del Real Madrid, está en lo más alto junto a Santiago Bernabéu, los éxitos lo avalan, cómo transformó el club y el fútbol mundial debería estudiarse en las universidades, pero el club está por encima de las individualidades, en el césped y en el palco, y la gestión de los últimos cinco años puede hacer que su presidencia se termine.
Manda el terreno de juego, las cosas no han empezado bien, queda mucha temporada, pero si el proyecto Mourinho fracasa, el Bernabéu, que ya es un hervidero, no dirigirá las miradas al césped, las dirigirá al palco.
Riquelme y Real Madrid
Riquelme era consciente de que no ganaría las elecciones, pero quería presentarse al madridismo, y la cosa casi le sale mucho mejor de lo esperado. Volvió a sus negocios satisfecho por el proyecto que había presentado, por haber convencido a tantos socios, precisamente, a los que el presidente ponía en el foco, al trato que han recibido desde el club en los últimos años.
Apenas se ha pronunciado desde las elecciones, lo hizo hace varias semanas, donde afirmó que no quería entrometerse en la gestión que han votado los socios, aunque volvió a marcar la línea roja que comentó durante la campaña electoral, el club no se vende, por el momento, no ve movimientos al respecto, así que deja hacer.
Riquelme mueve ficha
Según ha desvelado Otra Ronda, de Radio MARCA, el que fuera candidato, y a buen seguro que volverá a serlo, ha decidido crear un punto de encuentro para los socios y para todos los madridistas, y lo hará cerca de las inmediaciones del estadio Santiago Bernabéu. El objetivo es crear una sede en la que van a poder reunirse los socios, van a poder plantear sus inquietudes y podrán expresar cuáles son sus opiniones sobre la situación del club. La idea es poder tener un contacto directo con los madridistas, una forma de ir reuniendo recomendaciones para cuando llegue el momento de presentar el nuevo proyecto, que se moverá en la misma línea que el presentado el pasado verano, pero con la opinión directa de socios y resto de la afición.
Para las próximas elecciones al Real Madrid, queda poco menos de cuatro años, y eso no confirma que Enrique Riquelme vaya a presentarse a las elecciones, pero todo hace indicar que así será. El joven empresario lleva años sopesando la posibilidad de presentarse a la presidencia, el movimiento de este verano no fue oportunista, llevaba años diseñando un proyecto, y aunque la convocatoria le pilló por sorpresa, trabajaba a largo plazo, demostró que tenía un plan confeccionado desde hace tiempo.
Su mensaje convenció a gran parte de la masa social del madridismo, ha sabido identificar los problemas del club, no era complicado porque va en la línea de muchos madridistas, descontentos por la gestión deportiva, por el alejamiento con el socio, y por estar más pendientes de temas que poco tienen que ver con lo deportivo.
A Florentino Pérez se le ve muy incómodo cada vez que se le nombra a Riquelme, en el último partido de Liga, el que fuera candidato fue invitado por el Atlético de Madrid al palco, y generó gran indignación del presidente blanco, que atribuye su aparición a una campaña para arrebatarle la presidencia por temas extradeportivos.
Pero, como decimos, aquí al final todo se decide en el terreno de juego, si el Real Madrid vuelve a ser lo que era, el presidente blanco no tendrá nada de qué preocuparse, pero si las cosas no salen bien en lo deportivo, sabe que Riquelme está al acecho para lograr poner punto y final a la etapa del presidente más importante de la historia del club.
