Tigres, nuevo campeón del fútbol mexicano

Final regia donde Tigres fue campeón

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El primer partido, la final de ida, en el “Volcán”, tuvo mayor espectáculo y calidad, este partido en el estadio BBVA Bancomer fue un juego de suspenso, con mayor nerviosismo que el del pasado jueves. Un partido intenso, más intenso que espectacular, Tigres y Monterrey sabían que era el juego definitivo, que no había otro momento ni otra oportunidad de tocar la gloria, que los errores se pagaban caro, que aquí no habría un tercer partido. Era matar o morir.

Ambos equipos salieron a la cancha con el mismo objetivo, ambas escuadras salieron a jugar, pero esta vez jugaron distinto, porque esa tarde no eran 3 puntos los que se disputaban, en esta ocasión se jugaban el campeonato del fútbol mexicano y el título de rey de Nuevo león.

En la primera parte, tras el gol muy tempranero de “Rayados”, Tigres se volcó al frente, buscó dominar, a llegar en profundidad, adelantar las líneas, llegar al arco de Hugo González, hacer daño, y lo consiguió. Tigres dominó la posesión del balón y del primer tiempo, vimos a un equipo poderoso, que se recuperó velozmente del golpe anímico que fue recibir un gol al minuto y medio de partido de la gran final, de visitante y contra su acérrimo rival. Nos demostró que es un equipo trabajado, con oficio, que sabe a lo que juega, con tranquilidad, con personalidad y temple.

por su parte -Monterrey cometió el grave error de darle el balón a Tigres para que dominara el juego; ¡NUNCA! pero ¡NUNCA!, le des el esférico a un equipo tan ofensivo como Tigres, no le entregues el medio campo, no te encierres a tratar de cuidar un resultado y ¡MENOS DESDE EL MINUTO DOS!, porque con la increíble y poderosa delantera que tiene el equipo de la Universidad de Nuevo león, tarde o temprano caerán los goles. Monterrey pecó de ingenuo.

En la segunda parte, con el marcador 2-1 a favor del equipo felino, intercambiaron papeles, “la pandilla” fue quien comenzó a dominar el partido, a pisar el área rival y a tratar de rescatar el título, tenían el tiempo en contra, la presión ahora era para el equipo de Mohamed; por su parte los comandados por el “Tuca” Ferretti salieron al complemento  a defender y aguantar los ataques de los albiazules.

Monterrey no aprovechó su condición de local, el peso de su cancha, ni el calor de su gente; fue presa de su propio nerviosismo y  ansiedad, y conforme pasaron los minutos los jugadores rayados no aparecieron, se fueron desesperando, tanto así que Avilés Hurtado, el mejor hombre de Monterrey, el mejor jugador del torneo y el goleador del apertura 2017, falló el penal que le daría el empate a Monterrey y mandaría el encuentro al alargue, renovando las ilusiones albiazules y dando un nuevo golpe anímico muy fuerte a los Tigres. La realidad es que Avilés Hurtado nunca se recuperó al 100% de la lesión que tuvo en el partido contra Morelia en los cuartos del final, aunque estaba en la cancha, en realidad no aportaba nada al equipo: perdía cualquier cantidad de balones. Antonio Mohamed perdió mucho poder ofensivo con el bajo rendimiento de Hurtado y la muy mala noche de Dorlan Pabón y Funes Mori.

No puedes jugar una final ganando desde el minuto uno y medio y después regalar el balón tratando de aguantar el marcador, Monterrey perdonó y perdió. Esta vez la estrategia y el estilo no le funcionaron a Mohamed ni a “Rayados”, puesto que en el torneo e incluso en la liguilla, el estilo de Monterrey era contra golpear, entregar el balón, para que al momento de robar la pelota, con la velocidad, calidad y precisión de sus jugadores matar en el contra golpe, estilo que le había funcionado muy bien a tal punto de golear a sus rivales, sin embargo contra Tigres no puedes jugar así, ya que el equipo felino es muy ordenado tácticamente. Ricardo Ferretti entendió que era una final y que a veces las finales se juegan distinto, Tigres está acostumbrado a tener la posesión, a dominar todas las líneas de la cancha, ese es su estilo y hoy Ricardo Ferretti lo cambió. Cuando iban abajo en el marcador, muy temprano, Tigres atacó con todo, se fue al frente y consiguió darle la vuelta al partido, irse al medio tiempo con la ventaja, arriesgó y atacó cuando debía hacerlo. En el segundo tiempo, los dirigidos por Mohamed era los que tenían la presión, y debían buscar el gol. Entregarle el balón a “Rayados” y tirarse atrás, aguantando, fue la estrategia de Ferretti, Monterrey no está acostumbrado a dominar y proponer en un partido, demostró que no sabían perforar la línea defensiva de Tigres, “la pandilla” cayó en su propio juego; Ferretti estudió mejor al equipo rayado de lo que Mohamed al Universitario.

El portero Hugo González junto con Avilés Hurtado, fueron los villanos de la noche, pues el arquero dejó la sensación de poder haber hecho más en ambos goles, pecó de exceso de confianza, el mismo error que cometió Nahuel Guzmán en el partido de ida del pasado jueves. En el primer gol, un tiro cruzado del chileno Eduardo Vargas: el guarda meta mexicano se lanza con una mano, sobrado de confianza, y en lugar de desviar el balón a un lado, terminó metiéndolo en su propia portería. En el segundo gol, tan sólo 4 minutos después del error, los nervios se apoderaron del ex portero americanista y el balón rematado de cabeza, por el colombiano Francisco Meza, pica en el suelo, le pasa a un lado de los guantes, y se mete a la portería, dejando en evidencia la falta de reacción del guardameta.

Se pensaba que Tigres perdía muchísimo con la ausencia de Hugo Ayala, un titular indiscutible y pilar en el proyecto del “tuca” Ferreti, pero los Tigres nos enseñaron que tienen el plantel más completo y por ende una banca muy basta, por ello el colombiano Francisco Meza, quien tomó el lugar de Ayala, hizo un partido extraordinario, con barridas precisas, anticipaciones certeras, una verdadera muralla defensiva, con recorridos completos y con una velocidad para sumarse a la ofensiva y regresar a la defensa, para defender de manera impresionante. En la jugada del gol, encontró el desmarque, el hueco en la defensa rayada para rematar completamente sólo el balón y anotarlo, situacion que le dio vuelta al partido 2-1, dandole elnsexto campeonato a Tigres. Sin duda fue el mejor futbolista del partido y el héroe del equipo Universitario.

Extraordinario trabajo de Ricardo Ferreti, su proyecto es un éxito, su equipo es el rey de las liguillas, sabe jugarlas inteligentemente, no necesita golear al rival, no necesita correr y arriesgar de más, es un sistema muy ordenado y táctico que le ha funcionado muchos años. Nos anuncia que puede convertirse en el mejor entrenador en la historia del fútbol mexicano, porque está a un título de empatar a don Nacho Trelles quien es el entrenador más ganador de la liga MX con 7 campeonatos ganados.

El arbitraje de Fernando Guerrero estuvo debajo del nivel que se esperaba para una final de tanto calibre, se encaró con el francés André Pierre Gignac permitiéndole gritos y reclamos, cortó el juego en repetidas ocasiones marcando faltas inexistentes, no pitó un penal claro sobre Pabón al minuto 6, que influye totalmente en el marcador.

Cualquiera de los dos serían dignos campeones, pero Tigres entendió que una final no es de merecimientos, una final hay que jugarla y ganarla, incluso si tienes que modificar tu estilo de juego o estrategia.

Fuente de foto principal: ESPN

Diego de la Vega.

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