OPINIÓN | ‘La Décima’, el partido que lo cambió todo

Se cumplen cinco años de una de las noches más especiales para el madridismo

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Os voy a hablar de algo que a los madridistas nos sucedía no hace mucho tiempo. Parecía que no podíamos hablar de la Champions. Era un tema del que nadie dejaba opinar. Porque, la justificación que había, era que todas las Copas de Europa eran en blanco y negro. Llegaron tres en el paso al color. La más especial, como es obvio, ‘La Séptima‘ en 1998. Después se produjo la goleada al Valencia, para culminar el reinado en Glasgow, con la volea de Zidane y las paradas de Iker Casillas.

Nueve Champions, que son muchas, parecían un motivo de burla. No se pueden contar la cantidad de chistes y mofas que sufrimos los madridistas con la número 10. Pero es que lo bueno se hizo esperar. Y, sinceramente, mereció la pena. Hace exactamente cinco años, el Real Madrid conquistó ‘La Décima‘. Una Copa de Europa con un valor especial. El número redondo, la que abrió el camino a tres ‘hermanas’ más de forma consecutiva. Aquella noche, en Lisboa, empezó todo.

No nos vamos a engañar. De las cuatro Champions en cinco años, ‘La Décima‘ fue la más especial de todas. Por lo que se añoraba ganar un campeonato así; por lo que significó; y por cómo se produjo. Porque antes de llegar a Lisboa, el Real Madrid se paseó en Munich. Es curioso. Recuerdo el sorteo de aquellas semifinales. El emparejamiento alivió a muchos. La única frase que se escuchaba era algo así como ‘Guardiola os va a hundir otra vez más’. En la ida, Benzema abrió el camino. Coentrao corrió por el carril izquierdo, como si de un atleta se tratase, y Karim cogió el testigo para ponerse por delante.

En la vuelta, los árboles no se quemaron, menos mal. Los bomberos blancos llegaron a tiempo para apagar un fuego que apenas duró 45 minutos. Un 0-4 histórico. A un equipo que, según todos los expertos, iba a pasar por encima del Madrid. Las cosas del fútbol, qué se va a hacer. Lisboa sería la última parada hacia el éxito. El rival, nuestro vecino. Un Atlético de Madrid que también vapuleó a su rival en semifinales. En este caso, fue el Chelsea de Mourinho.

Del bajón al éxtasis

La final de Lisboa será recordada siempre por todo el madridismo. La cosa no empezó nada bien. Godín adelantó al Atlético poco después de que Bale errase un mano a mano. Ancelotti reaccionó. Isco y Marcelo dentro. Los cambios que ganaron esa final. Pero, pese a ello, la historia le tenía reservado un hueco a Sergio Ramos. El famoso minuto 93, aunque en realidad faltaban 12 segundos para que se cumpliese. El saque de esquina de Modric, con el balón volando hacia el punto de penalti. Y ahí, anticipando, imperial, imponiéndose a todos, apareció la cabeza del ‘Camero‘. Para reescribir la historia.

La prórroga fue merengue. Bale, Marcelo y Cristiano pusieron ‘La Décima‘ en Cibeles. Una Champions para la historia. El título más especial para el madridismo en muchos tiempo. Cinco años después, ese momento, ese remate y lo que a la postre significó, aún sigue vivo en la memoria de todos los madridistas.

 

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