El muro de Red Bull le da alas a Lewis Hamilton

Un error garrafal en la estrategia le costó a Max Verstappen la victoria en el Gran Premio de España y afianzó el gran comienzo de Lewis Hamilton en la temporada.

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Lewis Hamilton no deja pasar ni un error. Esta es la lección que Red Bull se llevó del Circuit de Barcelona-Catalunya. Y es que el equipo austriaco dejó escapar la victoria en el Gran Premio de España con un fallo garrafal. La decisión de Red Bull de no cubrir la parada de Hamilton deja a Verstappen a catorce puntos del piloto británico, que sale reforzado a pesar del peor arranque de temporada de Mercedes desde 2017.

Max Verstappen tomó el liderato en la salida con una arrancada formidable. El neerlandés le cogió el rebufo a Lewis Hamilton para pegarle un hachazo formidable en la primera curva, dejando muy comprometida la carrera del heptacampeón. La ya tradicional dificultad para adelantar que supone el trazado catalán hacía prever una carrera cómoda para Verstappen, que a pesar de tener un ritmo algo inferior al de las flechas negras, se sentía cómodo en cabeza. Pero, tras poco más de veinte vueltas, Max empezó a sufrir con los neumáticos, lo cual permitió a Hamilton pegarse a su caja de cambios.

En la vuelta 24, Verstappen se anticipaba a un posible ‘undercut’ de Hamilton y consiguió salvar la primera ‘bola de partido’. Hasta aquí todo parecía correcto, pero, sin saberlo, acababa de empezar una partida de ajedrez que acabaría llevándose Mercedes.

Hamilton tardó cuatro vueltas en parar, lo cual le dio una gran ventaja para atacar a Verstappen en la segunda mitad de carrera. El británico impuso un ritmo de carrera altísimo para recortar distancias a un Verstappen que volvía a sufrir, y en el momento en que Hamilton le alcanzó, llegó el incomprensible error de Red Bull.

EL muro de Red Bull le da alas a Lewis Hamilton
Verstappen adelantando a Hamilton en la salida del GP de España. Foto: @MercedesAMGF1

Una decisión incomprensible

En la vuelta 42, a veintidós del final, Hamilton sorprendió a Red Bull haciendo una segunda parada y montando neumáticos medios. En ese momento, Verstappen no tenía disponible ningún juego de ese compuesto, pero sí de gomas blandas. Durante dos vueltas, Max tenía un hueco suficientemente amplio para parar y mantener el liderato, pero Red Bull dudó y condenó al neerlandés.

A partir de ese momento, la carrera se convirtió en una cuenta atrás en la que la única duda era cuánto tardaría Hamilton en dar cuenta de Verstappen, y lo hizo a siete vueltas del final. El heptacampeón se ponía líder con un adelantamiento a final de recta en el que el piloto de Red Bull no opuso resistencia. En ese preciso instante, el equipo dirigido por Christian Horner se dio cuenta de que acababan de tirar la victoria a la basura.

Error garrafal de Red Bull… ¡y ya van dos en cuatro carreras!

Lo más grave es que esta no es la primera pifia de Red Bull esta temporada. Un error similar ya le costó otra victoria a Verstappen en Bahrein. En aquella ocasión, la polémica por el famoso adelantamiento ilegal del neerlandés a Hamilton tapó el desastre de Red Bull en la estrategia, pero este nuevo error ha hecho que todas las miradas apunten al muro del equipo austriaco.

El propio Verstappen intentó quitarle hierro al asunto tras la carrera, asegurando que “la victoria de Hamilton fue cuestión de ritmo y no de estrategia”, pero en Red Bull saben que el enfado de su piloto con estas decisiones es mayúsculo.

Dos errores que pueden costar un Mundial

Estos dos errores pueden acabar costándoles muy caro a Verstappen. Si Red Bull hubiese acertado en la estrategia en esas dos carreras, Max lideraría el Mundial con catorce puntos de ventaja sobre Hamilton, que es justo la ventaja que ahora tiene el británico. En este duelo, las dos pifias de Red Bull le han costado a Verstappen 28 puntos, un botín que podría decantar la balanza a final de temporada.

Esto demuestra que, aunque Red Bull tenga un coche competitivo, sus decisiones en los momentos más álgidos de las carerras llevan a concluir que aún están lejos de ser un equipo ganador. La comparación con Mercedes es clara: mientras los de Brackley minimizan pérdidas incluso cuando no tienen el mejor coche, Red Bull ya ha tirado a la basura dos victorias en cuatro carreras.

Precisamente, dos victorias que rozaban con la yema de los dedos a falta de unas vueltas y que tiraron por la borda desde el muro. Esa es la diferencia entre un equipo campeón y un equipo con un buen coche. Y es que, si Red Bull quiere este título, tienen que tenerlo muy claro: así no se puede ganar un Mundial.

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