Max Verstappen es el 34° campeón de la Fórmula 1 en un final histórico

En la última vuelta del último Gran Premio del año, el piloto neerlandés se convirtió en el primer hombre de su país ser el dueño y monarca de la máxima categoría del automovilismo mundial. La Fórmula1 presenció el mejor final posible, digno de los filmes que hacen historia.

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En la retina de todos los amantes del automovilismo, y del deporte en general, quedará grabado el 12 de diciembre de 2021 como el día en el que se definió la temporada más atrapante y emocionante en, por lo menos, los últimos seis años. Quizá sea la mejor temporada de la historia, y eso quedará para análisis posteriores de propios y extraños; sin embargo, ni a las mentes creadoras más brillantes del espectáculo del séptimo arte se les habría ocurrido un final de temporada como el que presenciamos en el Gran Premio de Abu Dhabi. Ni Spielberg, ni Tarantino, ni Hitchcock, ni muchos otros nombres, podrían imaginar la forma en la que Max Verstappen, ganador de la carrera en el emirato, se consagró como el nuevo campeón del mundo de la Fórmula 1. 

Si algo de dramatismo le faltaba a este final de año, tocado por los avatares del destino que rodeó a la gran carpa, y a dos pilotos inconmensurables como el gran campeón y a un titán del deporte como Lewis Hamilton, era un final de carrera que llamó al drama más inusitado posible.

Una salida del safety car debido a un accidente protagonizado por, irónicamente un coche motorizado por Mercedes, Nicholas Latifi (Williams), a falta de 10 vueltas del final, dio al traste con la diferencia de 11 segundos que había entre Hamilton y Verstappen, quien además de su intrépido manejo, gracias a su equipo y a varios movimientos estratégicos con los neumáticos, arriesgados pero valientes, pudieron torcer la aguja de una carrera que se les escapaba.

Un final que ni en Hollywood se atreverían a crear

El resultado: un ataque feroz de Max en la curva cinco de la última vuelta que calzaba neumático blando recién usado ante un Lewis que (no sin reclamos por el team radio) ya andaba con neumático duro desgastado. Sin embargo, repasemos los aspectos clave en la carrera y subamos a bordo para conocer cómo es que un neerlandés de poco más de 24 años de edad, entró para siempre en la historia dorada del deporte a motor.

Hamilton atacó primero y comenzó la carrera como campeón en un inicio polémico

Desde el momento en el que se bajó de su monoplaza w12 después de terminar segundo en la sesión de clasificación, Hamilton se sabía en posición de lucha y que tenía que ir a por todas cuando se apagaran las luces al momento de la largada de la carrera, y así fue. Una vez comenzada la válida, el piloto británico fue más rápido y arrancó mejor, y ya en la primera curva tomaba el liderato. No obstante, y como le conocemos, su rival no iba a perder la cuerda y contraatacaría.

La situación se puso dramática al extremo cuando luego de la segunda recta del circuito de Yas Marina, Max volvió por la parte interna y empujó a Lewis por fuera de pista, pero si bien no tenía por dónde reincorporarse, el #44 siguió de largo por la parte exterior, no dio ningún asomo de querer al menos trazar curva, y claramente tomó ventaja, saliendo con una gran diferencia por sobre el #33.

Masi y la dirección de carrera, de nuevo en el ojo del huracán

Y como no podía ser de otra manera, saltaron chispas de las constantes comunicaciones entre los staffs de Red Bull Mercedes hacia la FIA y Michael Masi, quien como nunca antes tuvo que intercambiar mensajes con ambas comitivas. Unos, protestando que Lewis ganaba claramente ventaja y que tenía que devolver la posición tal y como le pasó a Max hace una semana en Jeddah; los otros, porque alegaban que si Max no lo hubiera tirado fuera, Lewis se hubiera incorporado inmediatamente.

La decisión final, fue la de dejar las cosas como estaban y que Hamilton se quedara con el liderato de la carrera. Si bien el británico mostró un ritmo aplastante desde el comienzo, esto perjudicó totalmente los planes de carrera de Red Bull, pues sabían que el heptacampeón iba a seguir distanciándose.

El sinsabor, y que seguirá sembrando dudas en el obrar de los que dirigen las carreras, es la variedad de raceros con los que se miden las acciones y se decide, la falta de uniformidad de criterio, y que siembra un manto de dudas en Masi. Tan es así, que aún Mercedes en el momento de redacción de este artículo, está impugnando el resultado final. Esto, y el reglamento, tendrán que revisarse a fondo para 2022.

Las estrategias comenzaron en la vuelta 16

Pocas fueron las vueltas que pudo resistir Verstappen con unas llantas blandas que ya tenía desde la pole del sábado y que lo ponían en desventaja en cada vuelta que pasaba contra Hamilton. Por lo tanto, y tras los constantes mensajes de Max aquejando una lucha con las gomas traseras, decidieron hacer la primera parada para calzar las gomas más duras (blancas) y así apostar al más largo stint posible. Acto seguido, Hamilton y Mercedes replicaron haciendo lo mismo, en un apostura que se vio claramente, iba a ser la de la quietud, a la espera de lo que hicieran los del toro.

Pérez, el obrero y compañero en una de varias jugadas de 10 puntos en Red Bull

Vuelta 21. La escudería austriaca, sabiendo que sus coches no tenían la misma potencia de los Mercedes, y que en ritmo de carrera se veían inferiores, apelaron como nunca a todos los movimientos tácticos que tuvieran a su alcance. Luego de hacer parar a Verstappen por primera vez en carrera, dejaban a Sergio ‘Checo’ Pérez en pista, a sabiendas de que su liderato provisional serviría para contener el ritmo avasallante de Hamilton en pista, que con el correr de las vueltas imponía récords de pista a granel.

El piloto mexicano logró el cometido del equipo hasta donde más pudo, pues pudo reducir el margen que había entre los dos contendientes de una muy buena forma. ‘Checo’ tuvo una gran batalla con Lewis durante dos vueltas, y esto, hizo que si bien el liderato de carrera lo volviera a tener Hamilton, por lo menos las distancias se lograran reducir ostensiblemente de 8.6 a solo 1.2 segundos en vuelta y media.

Pese a que al final de la carrera Pérez tuvo que salir por fallos en el motor Honda de su coche, aquí, se pudo ver quiénes trabajaron más por la victoria, pues a diferencia de Valtteri Bottas que poco y nada hizo en su última carrera con Mercedes, el de Guadalajara actuó como un verdadero elemento al servicio del equipo. Tanto fue así, que el mismo Verstappen lo reconoció en el fragor de la lucha en radio: «‘Checo’ es una leyenda». 

Un final para Kimi que ni merecía, ni nadie quería

A la larga, y lo más seguro, es que ni siquiera una salida prematura de carrera hará mella en alguien como Kimi Räikkönen, que disputaba su última carrera en la Fórmula 1. Pero de cualquier manera, un Alfa Romeo que no estuvo a la altura de la situación, y que acusó problemas de frenos en la vuelta 29, impidió que ‘Iceman’ culminara en pista un perirplo que comenzó en 2001 y que merecía el mejor de los finales. Queda la eterna admiración que despertó en todo el mundo motor, su personalidad arrolladora, y un título del mundo que (por cierto, es el más reciente de Ferrari) se mantendrá siempre indeleble. !Kiitos Kimi!

Max Verstappen es el 34° campeón de la Fórmula1 en un final histórico
Arrancó como un joven de tantos que empiezan en la F1; se va como un campeón del mundo y con una familia que lo acompañó y lo seguirá acompañando. Así dejó Räikkönen el circuito de Yas Marina. Imagen: Twitter.

El virtual safety car, momento de la primera apuesta de Red Bull: hacer lo contrario

Siempre se dice en el argot popular, que «quien no arriesga un huevo, no saca un pollo», y muchas veces se han visto hitos en la vida por tomar decisiones que implican riesgo. Cuando todo estaba bajo control para Hamilton y Mercedes, el destino conspiró y dio su primer aviso de lo que podía pasar. Antonio Giovinazzi tuvo que detener su auto fuera de pista al terminar la vuelta 37 por problemas mecánicos. Final de carrera y de trabajos para Alfa Romeo que le da la peor de las despedidas a sus pilotos: ambos por fuera por fallas ajenas a su propio trabajo al frente del volante.

Lo que este episodio sí que dejó detrás, fue la primera movida de ajedrez de Red Bull. Se decretó un Virtual Safety Car, que aprovecharon el menor de los males, y siguiendo la línea de «hacer lo contrario a lo que hagan los Mercedes», decidieron cambiar las gomas de Verstappen por otras duras. Puede que estuvieran en segundo lugar, pero esto les dio siempre la «ventaja» de saber qué hacían primero en Mercedes para tener maniobrabilidad plena. Así, con gomas más frescas, apostaban a un recorte progresivo de diferencia, y que al final de carrera, pasara lo que tuviera que pasar. 

El liderato, una auténtica espada de Damocles para Hamilton y su equipo

Mercedes poco y nada podía hacer, pues siempre quedaron maniatados al no saber qué hacían, ya que al tenerlos detrás a los Red Bull, cualquier maniobra podría ser letal. Pese a que la diferencia volvió a aumentar, no sería tanta por la condición misma del VSC: 17 segundos.

La situación estaba a pedir de boca, pues con 18 vueltas por delante al final del VSC, era esa la diferencia que separaba a los dos contendientes, y con las proyecciones establecidas, todo indicaba que la última vuelta los iba a tener a ambos palmo a palmo peleando.

Los rezagados pusieron todo ‘patas para arriba’, pero de nuevo, lo impensado tenía algo más…

Corría la vuelta 48, solo restaban 10 para el final, y «camándula en mano» desde todas las orillas de los garajes de Red Bull y Mercedes, todos se aferraban a lo que fuera para que sus planes se ejecutaran. Por los lados de la escudería austriaca, a que Verstappen se acercara como león en caza; mientras tanto, en Mercedes soplaban detrás de Hamilton para que mantuviera el ritmo que llevaba y así preservar la diferencia que les permitieran gritar campeón.

Desde el liderato, Hamilton también demostró porqué es siete veces campeón y un piloto sin precedentes, pues aún teniendo unas gomas mucho más desgastadas que las de su rival, se las arreglaba para sacar sus mejores registros personales y darse un poco de respiro, pues se acortaban las diferencias, pero ya no tanto como al comienzo.

A falta de solo 10 vueltas, comenzaban a aparecer los rezagados que siempre hay que sortear, lo que significó una bocanada de aire para Lewis. Una larga fila que tenía a Fernando Alonso y Esteban Ocón (Apine), Charles Leclerc (Ferrari) Daniel Ricciardo (McLaren) pudo calmar las aguas y mantener una diferencia de 12 segundos entre Max y Lewis. Pero lo más impensado, y el toque de suerte y de caos, estaba por venir…

Nicholas Latifi, el aguafiestas de Hamilton y Mercedes

…!Un choque de Latifi le dio a esta temporada el toque de épica más grande que un cierre de temporada en la Fórmula 1 podría tener! Y es que en la curva 14 el Williams se fue contra las barreras, poniendo todo de bruces y haciendo que fuera imposible que se diera paso al VSC, toda vez que el coche ‘6’ dejó gran rastro de elementos en pista, y por la posición en la que quedó, sugería sí o sí la aparición del safety car en la vuelta 54.

Quién diría que un coche motorizado por Mercedes le iba a quitar todo de las manos a Hamilton, pues, la vida y sus avatares: si un día Timo Glock sería un protagonista impensado para el título de Lewis en 2008, esta vez Latifi y su accidente se convertiría en el protagonista impensado en este 2021.

Sin embargo, acá es cuando la falta de acción y la mala suerte, juntas, se apoderaron de Mercedes, quienes decidieron seguir dejando en pista al británico, mientras que Red Bull aprovechó lo determinante que sería que el reinicio borrara todas las diferencias, y fue cuando metieron a boxes a Verstappen oportunamente y por tercera vez en carrera para ponerle llantas blandas (rojas), las más rápidas para atacar, a expensas de un Hamilton que nunca volvió a entrar, y se quedó con las mismas llantas que usaba desde la vuelta 16. Desde los pits, se terminó de dar la estocada final. 

Los neumáticos, bastión de la jugada maestra, y la suerte, ese pequeño componente…

Quizá, a su favor, Mercedes alegaría que el momento del choque de Latifi no les dio tiempo de maniobrar, pues fue muy poco antes del paso de Hamilton por recta, lo que no les dio ni siquiera para calentar nuevas llantas y llamar a Hamilton a parar. El propio Hamilton expresó que sería un riesgo dejarlo en pista, a lo que le respondieron que si lo metían a boxes sin saber qué hacían sus rivales, podrían dejarlo detrás. Sin embargo, el destino volvió a tocar a la puerta de Verstappen. La mesa estaba servida, y solo quedaba esperar a que se reanudara la carrera.

Lo que fue un auténtico maremágnum de situaciones cambiantes, acabó con el típico componente de suerte que todo campeón requiere. Todo parecía decantarse a favor de Hamilton y un octavo título que finalmente no llegó, antes del caos del safety car, puesto que la diferencia, cada vez más escasa, de todas formas se estaba gestionando de la mejor forma posible desde el cockpit del siete veces campeón.

Sin embargo, no todo se puede controlar, y como los demás también corren, nadie está exento de imprevistos. El choque de Latifi y la situación de los rezagados que le quedaban a Verstappen por delante no podía ser gestionado con otra orden, y como no podía ser de otra forma, la carrera tenía que reiniciarse de la forma más justa: con los dos autos en contienda y peleando en franca lid, sin autos de seguridad de por medio, y sin rezagados. Toto Wolff (director de Mercedes) imploraba a los comisarios de la FIA que siguieran, y que todo acabara tal cual estaba: con el coche de seguridad en pista y rezagados como escollo.

El mundial se decidía en la última vuelta. ¡A todo o nada!

Si bien fueron los actores más criticados en la escena de la Fórmula 1 en todo 2021, finalmente Masi y la FIA obraron con sensatez, y le dieron un manejo decente a la situación que se tenía. Y es que por más que Toto Wolff no lo quisiera así, no se le podía dar un final a la temporada con un coche de seguridad en la pista. Todo debía concluir, quiérase o no, con la lucha entre Max y Lewis.

A falta de una sola vuelta (58/58), se liberó el safety car y se dejó a los rezagados sobrepasar para recuperar vuelta, algo normal y sensato siempre que sucede esto en cualquier carrera. Esto significó que Verstappen asestara el golpe final, y que inevitablemente acabaría con él, si no era tomando la punta de la carrera, al menos en una cruenta lucha que terminaría con Hamilton y él fuera de pista.

Se relanzó la carrera, y por mucho que esperara, que frenara el ritmo detrás del SC, y que batallara sin cesar y con todo de sí hasta donde más pudo, el campeón saliente no pudo evitar que Verstappen le sobrepasara en la curva 5 de la vuelta 58. Hamilton intentó contraatacar y lo tuvo a tiro, pero por más que trató, el neerlandés zigzagueó y protegió las partes internas de las curvas para asegurarse la victoria.

¡Max ganador de Abu Dhabi, y campeón de la Fórmula 1!

Solo quedaba manejar tan suave como nunca antes, y esperar la ansiada bandera a cuadros. Y es que el drama no cesó hasta la última curva del último Gran Premio, pues el derrape de Verstappen en la entrada de la última curva fue la manera de sellar de una vez por todas el sueño por el que luchó durante todo el año, y toda su vida.

Bandera a cuadros, brazos en alto, y al fin una descarga de tensión y de peso a una temporada llena de todo, que acabó, por fortuna para todos, independientemente del ganador, de la mejor forma y con la deportividad en alto.

¡Salud a Max Verstappen, nuevo campeón de la Fórmula 1!, el N°34 de su historia, quien con todo el merecimiento del mundo se llevó el entorchado por lo hecho a lo largo del año. Pero sobre todo, salud a dos tremendos pilotos como él y Lewis Hamilton, quien con hidalguía reconoció el resultado y felicitó a Max.

A los dos, gracias porque nos regalaron un final como debía ser: con la deportividad por encima. A los dos gracias, por regalarnos, sin duda alguna, un año de Fórmula 1 absolutamente inolvidable y que quedará marcado para siempre.

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1 comentario
  1. […] 2021 en el ámbito competitivo, y que la pista no le haya dado los galardones que desearía tener y que se los terminó llevando su contrincante, Max Verstappen. Sin embargo, este miércoles, recibió otro título muy especial, y no de manos de […]

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