Los partidos entre el Real Madrid y el Barcelona suelen marcar la tendencia de cada equipo. Si repasamos los partidos disputados en los cinco últimos años, la igualdad es máxima, aunque sumando todas las competiciones, el balance es positivo para el conjunto catalán, por la mínima, gracias a las dos últimas temporadas, donde la tendencia ha cambiado el dominio inicial del equipo blanco.
19 Clásicos en los últimos 5 años
En el último lustro, el Real Madrid y el Barcelona se han enfrentado hasta en 19 ocasiones, 8 victorias para el Real Madrid, 9 para el Barcelona y 2 empates, uno en la Supercopa del 2022, con victoria en la prórroga para los blancos, y otro en la final de la Copa del Rey de 2025, donde los culés lograron imponerse en el tiempo extra.
En estos últimos cinco años en Liga, el balance es favorable al equipo de la capital de España, en los que ha logrado 6 victorias, por 5 del Barcelona. En la Supercopa de España, el balance es favorable a los catalanes con 3 victorias y 2 derrotas, mientras que en los tres enfrentamientos correspondientes a la Copa del Rey, los blaugranas han logrado superar a los de Chamartín en 2 de los 3 partidos disputados. 2 de esas victorias corresponden a la eliminatoria celebrada en marzo y abril de 2023.
El Barcelona trunca el dominio del Real Madrid
Como decimos, los Clásicos son la mejor vara de medir de uno y otro equipo. Dada la rivalidad y la superioridad de ambos respecto al resto, que a uno le vaya bien y a otro mal depende de cómo esté cada uno respectivamente.
Desde el año 2021 hasta el verano de 2024, el Real Madrid logró imponerse en 8 de los 12 derbis celebrados, marcando 24 goles y encajando solo 19, un balance positivo de 5 goles. Fueron 5 victorias en Liga y 2 derrotas. El balance también fue positivo en los partidos de Copa del Rey, aunque solo disputaron dos partidos con una victoria cada uno, fue una fase eliminatoria donde los blancos se impusieron por un global de 4-1.
Pero las cosas dieron un vuelco de 180 grados a partir del verano de 2024. Justo después de que los blancos levantaran la decimoquinta Champions League, el aire cambió por completo de dirección. Desde entonces, se han jugado 7 Clásicos, con un balance demoledor para el Barcelona, 6-1, algunas de esas victorias, goleadas como local y como visitante. En total, han sido 22 goles marcados por los blaugranas, a más de 3 goles por partido, solo 11 por parte del conjunto merengue, la mitad.
Los blancos han sufrido 3 derrotas en Liga de 4 enfrentamientos, y han perdido las tres finales que han disputado, 2 en la Supercopa de España y 1 en la Copa del Rey.
Motivos del cambio de dinámica
El cambio de dinámica llegó en el verano de 2024, los blancos acababan de ser campeones de Europa, y la llegada de Mbappé al club hacía prever más años de triunfos. Pero la salida de Toni Kroos, la falta de planificación, y las lesiones, desdibujaron a un Real Madrid que pasó de ganar casi por inercia, a ser un equipo sin alma, sin espíritu. Esta temporada supuso el adiós de Carlo Ancelotti.
En el Barcelona, se estrenaba entrenador, un Hansi Flick con fama de llevar a sus jugadores hasta el extremo físico. Cogía el relevo de un Xavi Hernández que no supo guiar a un equipo de jóvenes promesas, su descubrimiento merece un reconocimiento, una hornada de futbolistas que el técnico alemán se encargó de exprimir para ponerlos a competir al máximo nivel.
Mientras que el Real Madrid fichaba a un Xabi Alonso que no supo hacer, o no le dejaron hacer, el Barcelona iba elevando más y más el nivel, logrando dos ligas, y quedándose a las puertas de tocar la gloria en la Champions League, sobre todo el primer año, donde, a falta de tres minutos para que terminara la semifinal que disputaban contra el Inter, estaban clasificados para la final.
Esta temporada, el Real Madrid ha recurrido a Mourinho para hacer lo que hizo a principios de los 2010, desbancar a un Barcelona que ha comenzado ganando 9 de 9 en Liga, el mejor inicio de la historia de la competición. De momento no le acompaña tanto el juego, pero sí los resultados, 7 victorias de 9, un balance bueno, que parece malo al lado del rival.
Tan fuerte ha empezado el club catalán, que la brecha este domingo podría abrirse a 9 puntos. Es una diferencia amplia, quedará aún mucho año por delante, pero los blancos, en toda su historia, nunca han logrado remontar una desventaja tan amplia en el campeonato doméstico. Por eso, este domingo, buscan igualar el balance de partidos ganados de los últimos cinco años, buscan dar un golpe sobre la mesa para volver a plantar cara a un equipo que solo ha hincado la rodilla con el actual campeón de Europa.
