Sufrida victoria del Real Madrid en Atenas, no iba a ser fácil, nunca antes había ganado ahí, pero cumplió logrando los tres puntos in extremis, sellando el primero de los muchos objetivos que tienen por delante en esta Champions League, sellar el pase a los playoffs, y con una lectura clara del partido, el Real Madrid ha mejorado en líneas generales, aprovechó la inercia, pero tiene mucho trabajo por delante si quiere volver a reinar en Europa. Porque la máxima competición continental exige mucho más, de fútbol, de compromiso y de trabajo en equipo. Objetivo cumplido, el camino sigue.
Valverde salva al Real Madrid
El Real Madrid volvió a aprovechar su pegada, la vida extra que tantos momentos de alegría ha dado al madridismo. Los blancos volvían a estar contra las cuerdas en el minuto 76, un gol en contra que no era merecido, los de Mourinho merecían ir por delante, pero no por juego, sí por golpes, por meterse arriba, pero le faltó dominio. Tiró de historia, como siempre ha hecho, y el triunfador, Valverde.
Primero fue Mbappé el que no falló a su cita con el gol, tercer jugador de la historia blanca que anota en los cuatro primeros partidos de una edición de la Champions League, antes lo hicieron Cristiano Ronaldo y Benzema. Pero el uruguayo se volvió a vestir de héroe. En pleno debate sobre si debe jugar en el centro del campo o de lateral, Mourinho apostó por ponerle en su posición natural, y en el caos, se maneja mejor que nadie. Cazó el balón a falta de dos minutos para el final en la frontal del área, y sacó el misil. Tres puntos, y vuelta a Madrid.
Un centro del campo roto
Se notaron las dos bajas por descanso, Güler y Tchouaméni, los dos por igual, cada uno con lo suyo. Queda evidente que el francés le da al equipo un equilibrio más que necesario en el medio del campo. Bernardo Silva hizo un buen partido, pero su movilidad, y la de Camavinga, no terminaban de sostener al equipo, quizá porque han jugado poco juntos, quizá porque no se entienden, pero esa movilidad que tanto se ha echado en falta en los últimos años, quizá fue demasiado con ambos en el campo.
Y en la ecuación faltaba Güler, en los últimos partidos, tirado más a la derecha, quizá ahí pierde más que jugando en el medio, pero da igual, es parte de ese equilibrio del que hablamos, el que permite que el portugués se mueva, por un lado, el turco por otro, Bellingham con más libertad, partidazo del inglés, mientras que Tchouaméni es el guardián del centro del campo.
Bellingham lidera, pero hay mucho que mejorar
El inglés fue el mejor del equipo blanco, se dejó todo en el campo, peleó todos los balones, ayudó en la creación todo lo que pudo, y firmó uno de los grandes goles de la temporada, por la estética de ese taconazo con la pierna izquierda, un toque sutil a un pelotazo desde la banda de Cucurella. Fue intencionado, fue buscado, pero eso no le resta nada de mérito al recurso para lograr un primer empate tras un mal inicio de partido de los de Chamartín.
Pero volvemos al equilibrio en el centro del campo, el inglés intentaba suplir las bajas, pero no valía, porque el medio del campo estaba roto. Mourinho le dio otra oportunidad más a un Vinicius que sigue sin funcionar. El equipo se descompensó por completo, sus ayudas no son las que necesita el equipo en defensa, y Diomande estuvo desaparecido en la banda derecha, no porque no recibiera balones, no porque no lo intentara, pero cuando sacas a un depredador de su hábitat natural, el instinto lo sigue teniendo, pero no siempre reluce, y hoy no ha relucido.
Volver a los tres delanteros, volver a sacar al brasileño, ha vuelto a partir el equipo. Pero la conclusión no debe ser que el equipo es peor con el extremo en el campo, aunque ahora pueda serlo, la conclusión es que queda mucho camino por hacer si se quiere pelear por títulos. Un equipo como el Real Madrid, que aspira a todo, no puede depender de un solo sistema ni de solo once jugadores, toda la plantilla debe ser capaz de sobreponerse a cualquier circunstancia, a cualquier partido, y a poco que se toca lo que funciona, el nivel vuelve a caer, y en España, puede dar para pelear la Liga, pero en Europa, estas debilidades se pagan caro.
El Real Madrid cumple, saca los tres puntos, y mantiene la buena dinámica. Queda un partido antes del parón, Valencia el sábado, y si se gana, habrán hecho pleno entre parón y parón, y jugando mejor, aunque hoy no se haya visto el nivel de los últimos partidos. Hay mucho por seguir haciendo, mucho por mejorar, porque con el nivel actual del equipo, pelear por la Champions League va a seguir siendo muy complicado. Pero ojo, que esto es el Real Madrid, queda mucho margen para mejorar, y al final del camino está el Metropolitano.