El MANN-FILTER Casablanca reivindica el talento nacional y el deporte femenino

Vega Gimeno, Zoe Hernández, Irene Lahuerta y Beatriz Navarro, encargadas de presentar la nueva campaña de abonados #ZaragozaCuentoContigo

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Después de la gran temporada 2018/2019, el MANN-FILTER Casablanca puede mostrarse orgulloso. El equipo zaragozano no solo hizo un buen juego durante toda la Liga Día, sino que, además, consiguió algo que cada vez es más difícil: reivindicar el talento nacional.

El trabajo de cantera siempre ha sido uno de los pilares fundamentales del equipo durante estos seis años consecutivos en la Liga Femenina. Por eso, la campaña de abonados presentada este pasado martes en las instalaciones del Eduardo Lastrada, bajo el lema #ZaragozaCuentoContigo, busca que toda una ciudad se sume a animar al equipo la próxima campaña.

El protagonismo de cuatro jugadoras nacionales: Vega Gimeno, Zoe Hernández, Irene Lahuerta y Beatriz Navarro, durante la presentación hicieron que, una vez más, el talento joven nacional mostrase su fuerza.

Vega Gimeno, de llegar lesionada a ser jugadora determinante

El caso de Vega es quizá el más claro ejemplo de esa reivindicación. La alero valenciana llegó a la capital aragonesa para la temporada 2017/2018. No obstante, no fue hasta enero de 2018 cuando pudo disputar sus primeros minutos con el conjunto verde tras una grave lesión en el ligamento cruzado anterior. Según cuenta, «la buena acogida del club pese a la lesión, la fuerza de la afición y la ciudad» han hecho que la valenciana quiera seguir disputando minutos en el club maño.

Vega Gimeno ha sido partícipe en primera persona de muchas de las mejores actuaciones del equipo zaragozano esta temporada. En este sentido, la ex del Bembibre renovó el pasado mayo, pese a haber recibido importantes ofertas de otros clubes.

La capitana del MANN-FILTER no duda tampoco en destacar el buen trabajo de la cantera. De hecho, la temporada pasada, incluso ella misma se animó a llevar uno de los cadetes femeninos del Stadium Casablanca. Para la valenciana, poder ser referente de muchas niñas es, simplemente, «la leche». «Cuando yo era pequeñita era difícil fijarte en modelos femeninos porque no había visibilidad. Aquí en Zaragoza están trabajando mucho en eso, para que toda la ciudad sepa que pueden tener referentes femeninos«, añade.

Zoe Hernández, un futuro cada vez más presente

Y de la cantera, a una canterana. Y es que Zoe Hernández también continuará compitiendo y formándose una temporada más en las filas del MANN-FILTER. A sus 18 años, la base zaragozana puede presumir de haber disputado ya 24 partidos y 122 minutos en la máxima categoría del baloncesto femenino español. Para ella, esta nueva etapa senior supone ilusión, pero también responsabilidad. El hecho de que Zoe Hernández haya crecido en las filas del Stadium Casablanca supone «cierta responsabilidad que las niñas pequeñas se fijen en ti«, reconoce.

Pero si algo tiene claro la joven canterana, es que, pese a su prometedor futuro, los estudios son algo que no se podrá permitir dejar de lado. «Este año estudiaré fisioterapia, tendré mucha paciencia y el club me facilitará las cosas», explica. Sin embargo, la opción de irse a Estados Unidos, donde todo podría haber sido más sencillo para ella (cosa que sí hizo Vega Gimeno) también pasó por su cabeza. «Allí todo hubiera sido mucho más fácil, ya que va todo mucho más ligado, pero he querido apostar por el club«, añade.

Irene Lahuerta, ejemplo de talento aragonés 

Irene Lahuerta, otra de las jugadoras nacionales y de la tierra del equipo zaragozano, volvió a su ciudad hace cinco temporadas; un año después de que el club consiguiera el ascenso. Lahuerta reconoce que, a veces, «no eres consciente de lo afortunada que eres de poder jugar en esta categoría, en tu casa, y sintiendo el apoyo de tantas niñas«.

Tanto ella, como el resto del equipo afirman que «es una suerte que en Zaragoza se esté apostando por el baloncesto femenino de esta forma«, dicen. De hecho, ponen de ejemplo el caso de ciudades más grandes como Madrid o Barcelona en las que los equipos no han conseguido aguantar tantos años en la máxima categoría.

Sin embargo, parece que en Zaragoza, tal y como cuenta Irene Lahuerta, hace ya tiempo que se empezó a apostar por el deporte femenino. «Recuerdo que cuando era pequeña venía a ver las chicas de LF2 y sentía que había muchísimo nivel», explica. Lo que quizá nunca imaginaba esta base zaragozana, es que ahora ella sería esa jugadora por la que, hoy en día, otras muchas niñas sienten devoción.

Beatriz Navarro, la esencia del esfuerzo y la dedicación a un club

La historia de Beatriz Navarro es, sin duda, de las más admirables. El premio a una vida dedicada a un club. A sus 24 años, la también entrenadora de la cantera, disputó la temporada pasada sus primeros nueve partidos con el primer equipo. Sin embargo, la rotura del ligamento cruzado anterior, en marzo de este año, hizo que ese momento de ensueño que estaba viviendo la canterana se truncase por un momento.

Sin embargo, su renovación en este mes de julio, ha hecho que Beatriz Navarro siga manteniendo la misma ilusión que el primer día. Como canterana, reconoce que una de las cosas que más le gusta es «ver el pabellón lleno de gente de la cantera cada fin de semana». De hecho, como entrenadora, se muestra muy orgullosa de ver que cada vez más niñas «decidan fijarse en las jugadoras del club como referentes». A lo que añade, «ahora ellas ya no te dicen Rudy o Llul, al tener tan cerca a las jugadoras se decantan por Vega Gimeno, Marta Montoliu o Irene Lahuerta«.

 

En definitiva, talento nacional para un equipo que, un año más, continuará en la élite del baloncesto femenino español.

@VanesaAso

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