Tres de tres victorias, nueve de nueve puntos. Xabi Alonso ha acabado la «preparación», como él decía, y ha cumplido con creces. El Real Madrid se va al primer parón internacional de la temporada impoluto, y con remontada incluida. Porque sí, el Mallorca de Jagoba Arrasate estuvo a punto de asaltar al Santiago Bernabéu. Con el gol de Muriqi en el minuto 18, los merengues se dieron un susto. No obstante, después de la pausa de hidratación de la primera parte, remontada exprés. En un minuto: dos goles. Arda Güler y Vinicius Júnior. En la segunda parte, los blancos sufrieron, pero finiquitaron el trabajo. 2-1 y al parón. A la vuelta, Real Sociedad y debut en Champions. Habrá que llegar frescos.
La pausa de hidratación salva al Real Madrid
Ya conocemos el leitmotiv de Xabi Alonso: presión y posesión. Resulta extraño, pero es la realidad. ¿Cuántas veces se había visto a Mbappé o a Vinicius presionar en la frontal del área? Muy pocas veces. Pero con el tolosarra, se ha vuelto costumbre. El público lo agradece. Esas líneas tan altas se han vuelto la marca de la casa de este Madrid. Es una asfixia constante para el equipo rival. Y si se pierde la pelota, en seguida se recupera. Xabi tiene mérito, porque su defensa parece inquebrantable. Los repliegues defensivos son una delicia. Todos bajan. En línea. Sin correr como pollos sin cabezas. Ni uno se queda por el camino. Siempre acaban rehaciéndose con el esférico. No se dejan nada al azar.
Pero cuando menos te lo esperas, te caes. Después de 18 minutos impolutos, de presión y posesión y con un gol anulado por un fuera milímetro de Kylian Mbappé, Muriqi asalta al Santiago Bernabéu. En un córner, la defensa blanca se despista. El de Kosovo no perdona. Con su cabezazo, el bermellón deja a Courtois anclado en su línea. Es el primer tanto que sufre el belga esta temporada. En un balón parado. Xabi Alonso se lamenta, pero no se desanima. Sus jugadores… es otra historia. Porque por primera vez este curso, el Real Madrid sufre. El Mallorca se hizo muy presente en la mitad de campo blanca. Algo que no se había visto tanto contra Osasuna y Oviedo. Los blancos estaban sacudidos, no desorientados, pero sí que fue un palo. Más imprecisiones, más dudas.
Pero el Real Madrid supo responder. Después de la pausa de hidratación (pasada la media hora), en una jugada ensayada desde un córner, Carreras encuentra la cabeza de Huijsen el área, quien consigue entregársela a Arda Güler justo en la línea de Leo Román. El turco solo tiene que empujarla con la frente. Venía buscando ese gol desde el Tirol, y lo ha tenido. Los merengues recuperan la sonrisa… y a Vinicius Júnior. Una semana después de su suplencia en el Carlos Tartiere, el carioca está revolucionado. Después de su tanto y asistencia en Asturias, el ‘7’ quiso reivindicarse de nuevo.
Ésta vez en el once, parecía que su chispa no se había convertido en hoguera. Volvía a ser muy impreciso ante el Mallorca. No obstante, Vini calló a muchos apenas un minuto después de que Arda ponga el 1-1. En el 38′ de partido, Fede Valverde recupera un balón en su campo y se la pasa al carioca. Arrancó la moto, y no paró hasta hacer temblar las redes del Bernabéu. Algo que llevaba sin pasar desde el 16 de abril, contra el Arsenal en Champions. 136 días de sequía. A posteriori, Mbappé volvió a ver un gol suyo anulado por fuera de juego. Mención de honor también Trent. Después de unas primeras semanas complicadas en la capital y su no selección con Inglaterra, el británico ha sabido mostrarse muy peligroso en ataque. Remontada exprés. 2-1 y al descanso.
VINICIUS JR WHAT A GOAL! 🤯 pic.twitter.com/CPlpv3TfyI
— TC (@totalcristiano) August 30, 2025
Otro gol anulado, y con polémica
La segunda parte estuvo marcada por una polémica decisión arbitral de José María Sánchez Martínez. Tras un despeje fallido de Valjent dentro del área, el balón rebotó en Arda Güler, quien se encontraba muy cerca del central del Mallorca. Por reflejo, el turco pegó los brazos al cuerpo y la pelota, tras el rechace, llegó hasta Leo Román. El portero no logró controlarla y Arda, rápido de reflejos, remató a puerta vacía y logró el doblete… Sin embargo, el árbitro, tras validar inicialmente el tanto, decidió anular el gol por una supuesta mano de Güler. El joven turco, desconcertado, intentó explicar que no podía tener los brazos más pegados al cuerpo y que, además, el rechace procedía de un rival. La decisión generó incomprensión y malestar en el otomano pero también en las gradas del Bernabéu. Algo no cuadraba. Y ese gol podría haber dado más comodidad al Madrid. Porque los bermellones se iban a mostrar cada vez más peligrosos. No obstante, Xabi Alonso pudo contar con Trent, Carreras y Courtois. Los dos primeros salvaron dos bolas de 2-2 en la línea, mientras que el belga se mostró impecable bajo palos.
NOS ACABAN DE ATRACAR EN LA CARA. SE ACABA DE INVENTAR UNA MANO DE GÜLER QUE ES INVOLUNTARIA Y ESTÁ PEGADA. pic.twitter.com/lPzmBCHW8s
— Cᴀꜱᴛɪʟʟᴏ (@Castillo__Rm) August 30, 2025
Hasta el final del encuentro, el Real Madrid se mostró dueño del partido. Los madridistas supieron gestionar la ventaja con control y solvencia, sin asustarse ni complicarse ante las últimas acometidas rivales. Xabi Alonso, tras una hora de juego, inició la ronda de cambios: Brahim entró por Mastantuono, aportando frescura y llegada en la banda izquierda. A continuación, Ceballos, Rodrygo y Carvajal sustituyeron a Trent, Vinicius y Arda Güler, reforzando el centro del campo y el equilibrio defensivo. Los ‘nuevos’ dieron profundidad y tranquilidad al juego madridista, contribuyendo a neutralizar el último intento de reacción del rival. Hasta Mbappé se fue del verde, por primera vez del curso, por Gonzalo García (en el 95′). El Madrid aseguró la victoria sin apuros ni sobresaltos. 2-1 y al parón.