«El Real Madrid necesita a un centrocampista». Una frase que no dejó de resonar en las reivindicaciones de los madridistas en los últimos meses. Sobre todo si Dani Ceballos sale del equipo, aunque ahora parece que la pista del Marsella se ha enfriado. Pero Xabi Alonso ya ha avisado a su directiva. En caso de que el utrerano se despida del Santiago Bernabéu, habrá que buscar un recambio. Adam Wharton, Kees Smit y Angelo Stiller son nombres que no cesaron de sonar. Zubimendi también fue una opción, antes de fichar por el Arsenal. Pero el «sueño» de Florentino Pérez no figura entre estos nombres.
Un «sueño» llamado Vitinha
Vitinha se ha convertido en el Paris Saint-Germain (PSG) en un futbolista camaleónico, capaz de adaptarse a exigencias distintas sin perder jamás su esencia. Su llegada a la Torre Eiffel, por algo más 40 millones de euros desde el Porto, fue muy criticada por la afición parisina. No obstante, en 2025, el internacional portugués se ha convertido como uno de los mejores jugadores del planeta. Esencial en la conquista de la primera Champions League del PSG, Viti (así le llaman) deslumbra, ya sea con su club o con su selección.
Es un futbolista diferencial. Su capacidad para desordenar a las defensas con movimientos ‘simples’ y su instinto para descubrir grietas en partidos cerrados impresionan. Pero algo que destaca y que siempre llamó la atención al Real Madrid: su gol. Porque no, Vitinha no es un simple interior. No se limita a repartir juego o sostener la posesión, sino que sufre una especie de imán con el área. Atraviesa líneas, conduce con decisión y se planta ante la portería con un instinto poco común en un centrocampista moderno. También tiene una gran faceta defensiva. Es muy inteligente la defensa posicional. Recupera muchos balones, corta numerosos pases. Un perfil que, hoy por hoy, escasea en la plantilla blanca.
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— PSG Comps (@CompsPSG) June 1, 2025
Una sociedad con Arda Güler…
Su encaje, además, se vuelve aún más natural cuando entra en escena Arda Güler. El turco, destinado a convertirse en el mago en tres cuartos, el jugador del pase imposible, necesita a su alrededor piezas que entiendan cuándo acelerar, cuándo romper en vertical. Un organizador, un poco detrás de él, que pueda distribuir el juego o incluso darle relevo. Y Vitinha es ese socio ideal. El que sigue el rastro de la varita del otomano, el que aprovecha su visión con llegadas letales desde atrás, el que convierte la belleza del último pase en eficacia frente al gol. Esa complementariedad podría inaugurar un doble sello de identidad.
Y bajo la batuta de Xabi Alonso, hombre de mediocampo por excelencia, pensar que Vitinha podría ser unos de sus peones… Ilusionaría. El portugués puede vestirse como interior, como pivote –Luis Enrique recurrió a él en esta posición en muchas ocasiones–, o incluso como mediapunta cuando el partido lo requiera. Esa versatilidad táctica es un tesoro para cualquier entrenador. Vitinha lleva un bagaje lleno de carácter. Ya ha vivido la presión del gran escenario, pero también supo remontar cuestas. Como cuando estuvo en los Wolves. Es capaz de liderar a un equipo dentro del verde. A través de su varita pero también con su voz.
El Madrid le vigila, pero lo tiene imposible
Al Real Madrid siempre le gustó el perfil de Vitinha. Pero es una simple «una fantasía». En febrero del año pasado, el centrocampista renovó su contrato con el PSG hasta 2029. Además, no tiene cláusula de rescisión, porque en Francia no son legales. Por lo tanto, si Florentino Pérez quiere fichar al luso, habrá que negociar con Nasser Al-Khelaifi, el presidente de los parisinos. Y no es de más recordar que la relación entre los merengues y los parisinos está más que fría. Helada.
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— Paris Saint-Germain (@PSG_inside) February 9, 2025
Desde el episodio de Kylian Mbappé, el PSG se la tiene guardada al Real Madrid. Quiere «su revancha». Casi se da el año pasado con Raúl Asencio. Pero el jugador se negó. Entonces, para Vitinha, los parisinos no van a negociar. Valorado en 80 millones de euros en la página Transfermarket, Al-Khelaïfi pide, como mínimo, una cifra superior a los 180 ‘kilos’ para discutir. Inviable para el Madrid. Esperarán, si eso, hasta 2029. Cuando Viti acabe contrato y tendrá 29 años. Un sueño imposible.