Vinicius jugó uno de los mejores partidos en lo que va de curso ante el Olympiacos, demostrando que, con espacios, sigue siendo uno de los grandes futbolistas del planeta. La gran actuación, en el aspecto ofensivo, deja a Xabi Alonso sin argumentos, por lo menos de cara a la galería, para sentarle. Ambos, por el bien del club, están condenados a entenderse, pero el entrenador no va a cambar su manera de hacer las cosas, y menos, tras recibir el apoyo de la directiva y del presidente.
Vinicius y Xabi Alonso
Desde el primer día, se vio que Xabi Alonso no iba a permitir que Vinicius hiciera lo que le diera la gana sobre el terreno de juego, o más bien, que no hiciera lo que él considera que deben hacer todos, comprometerse con el trabajo colectivo con el equipo, en ataque, y en defensa. Ha sido el primer entrenador que se ha atrevido a sustituirle o a dejarle en el banquillo sin motivos aparentes, muchas veces justificado, dado el bajo rendimiento del futbolista.
La relación acabó de estallar en el episodio conocidos por todos en el Clásico, cuando Xabi Alonso le sustituyó y el futbolista mostró a todo el planeta fútbol, su desproporcionado enfado, poniendo al entrenador a los pies de los caballos. Desde ese día, mucho ruido, muchas informaciones, pero un bajón en el rendimiento del equipo y una supuesta fractura entre algunos jugadores y el entrenador.
Cambios en el Real Madrid
Ante del partido ante el Olympiacos, el club tomó partida en la situación del vestuario, confirmando la máxima confianza en el entrenador, pero buscando una reconciliación de todas las partes. Coincidiendo o no este hecho, Vinicius salió al campo el miércoles muy, muy enchufado al partido, sobre todo en el aspecto ofensivo. También ayudó el planteamiento ofensivo de Mendilibar, dejando mucho espacio a la espalda de la defensa, un caramelo para el brasileño, que brilló, como nunca lo había hecho este curso. Dio dos goles a Mbappé, marcó uno que le anularon, pero fue un peligro constante para los rivales, con regates y generando ocasiones de gol.
Condenados a entenderse
Con actuaciones así, sobre todo de cara a la galería, poco debate puede haber. Aunque es cierto que Vinicius, una vez que el equipo se puso 1-3, se olvidó de nuevo de defender y de presionar. En la jugada del 2-3, no quiso ayudar a Mendy cuando el lateral contrario le pasaba por delante, un apoyo que hubiera ayudado a que no se centrara desde ese perfil y acabara en gol. En los últimos minutos, con 3-4, tampoco colaboró en la banda izquierda, cunado más sufría el equipo, y con un Mbappé protegiendo la banda izquierda. Xabi Alonso lo volvió a sentar, no hubo polémica, porque fue el minuto 90, y entró Fran García, se entendió como una forma de proteger el resultado, lo era, pero el cambio se hizo porque necesitan a un hombre más para defender, porque Vini ni estaba, ni se le esperaba. Lo lógico es que, después de tal partido, hubiera jugado todos los minutos.
Xabi Alonso ha vuelto a confiar en Vinicius, no le queda más remedio, por el bien del Real Madrid y de la plantilla. De momento, con actuaciones así, poco debate puede haber, pero a bien seguro, volverá a ver episodios que no gustarán al brasileño, seguramente provocados por el mismo, que provocarán la reacción de Xabi Alonso.
