La Fórmula 1 entra en un escenario totalmente nuevo para todos. Hay demasiadas incógnitas sobre la mesa: desde el funcionamiento de las nuevas unidades de potencia donde desaparece el MGU-H hasta los nuevos combustibles sostenibles, pasando por la aerodinámica y los nuevos modos de gestión de energía que reciben los pilotos. ¿Cómo usarlos de la forma más eficiente posible para adelantar en pista? Y sobre todo, ¿cómo van a ser las batallas rueda a rueda y los adelantamientos? El temor de que apenas haya acción en pista siempre está ahí cuando se asoma un nuevo reglamento como ocurre este año.
Ya hubo pesadillas con la entrada del efecto suelo en el año 2022 con una nueva normativa que se las prometía muy felices con aquello de seguirse de cerca en pista con facilidad. El aire sucio, el rebote y otros elementos desdibujaron la teoría y, en la práctica, las cosas no salieron tan bien como parecía. El caso es que la Fórmula 1 y la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) aseguran que van a seguir de cerca el tema de los adelantamientos durante las primeras carreras de temporada y prometen tomar acción tanto si es demasiado fácil como si es demasiado difícil adelantar en pista.
Creen que los diferentes modos de uso de la energía en una persecución (ya sin DRS como tal) facilitarán la acción pero nadie lo sabe hasta que haya batallas rueda a rueda entre pilotos. Hasta llegar a Australia. A pesar de la teoría, la FIA tendrá que ajustar varios aspectos en un fin de semana de carreras como la distancia de las zonas de activación tanto para el modo de uso de energía en recta como en el modo adelantar. Sobre el modo adelantar en particular, Nicolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, explicó que «conforme obtenemos más y más simulaciones tenemos palancas que podemos ajustar desde el punto de vista de las regulaciones».
Encontrar la ventana exacta
«O sea que si vemos que adelantar es muy difícil, por ejemplo, tenemos maneras de hacerlo más fácil. O si vemos que es demasiado fácil, tenemos forma de hacerlo más complejo», explica en declaraciones que recoge The Race. «Adelantar tiene que estar en una ventana muy estrecha. No puede ser demasiado fácil, no queremos coches simplemente pasándose unos a otros sin que haya una lucha, siempre queremos tener lucha. Tampoco queremos que sea imposible y que dejen la parrilla en la vuelta uno y ya sepamos cómo va a terminar la carrera. No queremos ninguna de las dos y tenemos formas de ir hacia ambas direcciones», añade Tombazis.
«Cuando tengamos las simulaciones finales con los coches, puede que tengamos que tomar acción y hacer pequeños ajustes», explica, mientras mantiene que llevará un tiempo a los pilotos y equipos adaptarse a los nuevos modos de gestión de energía de la forma más óptima posible para pelear en pista. Esto se refiere a dónde guardar energía y dónde gastarla para no quedar totalmente expuesto en las rectas. Será un escenario de adaptación total.
«Habrá diferencias en energía que crearán situaciones donde un coche puede que no sea capaz de defender la posición. Pero creemos que, conforme equipos y pilotos se vayan adaptando a usarlo, se asegurarán de no estar totalmente expuestos en una situación particular. Si de repente cogemos a los 22 coches y los lanzamos a la parrilla hoy y les decimos que compitan, estoy seguro de que encontraríamos situaciones donde no pueden optimizarlo todo totalmente en ese sentido. Creo que una vez se acostumbren, serán capaces de no ser ‘un pato parado’ en medio de las rectas».






