Por segunda vez consecutiva, el Barcelona vuelve a reinar en Arabia Saudí. En un Clásico que tuvo de todo –fútbol, tensión, épica y desengaño–, los azulgranas conquistan su 16ª Supercopa de España tras imponerse por 3-2 al Real Madrid, en una final tan imprevisible como vibrante. El equipo de Hansi Flick resistió el plan cauteloso de Xabi Alonso, que apostó por la prudencia, el orden y el sufrimiento como herramientas para competirle al eterno rival. Durante unos 40 minutos, su propuesta funcionó: el Madrid fue un bloque de acero, disciplinado, solidario, con Vinicius como más que un desahogo, como una amenaza viva. Pero el fútbol, con su ironía habitual, acabó castigando la contención blanca.
Raphinha, errático al principio y estelar en los momentos clave, firmó un doblete que devolvió al Barça el trono que considera suyo. Entre sus goles, el delirio y la resistencia: Vinicius rompió su sequía de 16 partidos y Gonzalo García marcó su primer tanto en un Clásico para mantener vivos a los suyos. Hasta que la suerte se giró. El Real Madrid lo dio todo en el calor de Yeda, en un partido que fue más una batalla que una final, pero acabó desmoronándose ante un rival más preciso. El futuro de Xabi Alonso sigue en el aire. Las próximas horas serán claves.
Xabi Alonso apuesta por un planteamiento conservador
Xabi Alonso tenía un as guardado bajo la manga. Aunque su alineación inicial apuntaba a su habitual 4-3-3 en fase ofensiva, el técnico tolosarra sorprendió a Hansi Flick con una disposición mucho más prudente sin balón. En fase defensiva, el esquema mutaba a un 5-3-2-1: Tchouaméni se incrustaba entre Asencio y Huijsen para formar una línea de cinco, mientras que Jude Bellingham retrasaba su posición un escalón para reforzar el centro del campo. Vinicius, en cambio, quedaba como única referencia en ataque. Un planteamiento claramente conservador con un propósito evidente: evitar ser castigado por las transiciones del Barça.
Y funcionaría. Amén de no tocar mucho el esférico, el Real Madrid aguanta atrás. Todos están comprometidos. En el 8′, Rodrygo persigue a Raphinha hasta el balcón del área para cortar una peligrosa jugada azulgrana. Las líneas están bien puestas. La delantera de Hansi Flick intenta sacar espacios, pero no lo consigue. Los pupilos de Xabi Alonso están bien organizados. Es más, la primera clara sería de los blancos. Llegados al primer cuarto de hora, Vinicius manda el aviso. El carioca recibe un gran balón en profundidad por su banda izquierda y arranca la moto. No obstante, el ‘7’ no conseguiría engañar a Joan García. Su rosca no es lo suficientemente ‘enroscada’ para inquietar al meta azulgrana. Las gradas del Rey Abdullah se lo huelen: será un partido cerrado. Pero ojo, porque cualquier miga puede dar un festín.
El Madrid peca en ataque
Las grandes noticias para el Real Madrid están en defensa. Raúl Asencio y Álvaro Carreras son las pesadillas de Lamine Yamal y Raphinha. El gallego neutraliza al ’10’ mientras que el canario ‘se come’ al brasileño. Los dos extremos del Barça no pueden con los dos canteranos. Además, con el compromiso de los blancos, ambos se frustran. El que más se baja al barro es Rdorygo. El ’11’ merengue saca las garras y está en todos los repliegues.
En ataque, las ocasiones del Real Madrid son escasas. Pero cuando llegan, pueden hacer mucho daño. Que se lo digan a Gonzalo García. El ’16’, que no disparó ni una sola vez contra el Atleti, tuvo el gol del 0-1 en el minuto 32. Otra vez, como la anterior de Vinicius, el español tiene a Joan García a tiro después de recibir un buen balón filtrado. Pero como su compañero, el ariete se topa con el ex del Espanyol. Demasiado impreciso. Demasiado precipitado. El Madrid perdona mucho y el Barça… muy poco.
Raphinha perdona una vez… pero no dos
Tres minutos después del casi 0-1 del Real Madrid, el Barcelona roza el 1-0. Lamine Yamal encuentra a Raphinha a las espaldas de Tchouaméni y el brasileño falla lo infalible. Los culés presentes en las gradas del Rey Abdullah ya gritaban gol. El ’11’ de los azulgranas lo tenía todo hecho, pero su rosca se desvía completamente de la portería de Thibaut Courtois. Minutos antes, ya había tanteado al belga con un fuerte disparo. Perdonaría una vez, pero no a la segunda. Porque apenas un minuto después, Raphinha abre la lata. Mismo patrón, pero con pase de Fermín. Tchouaméni deja su espalda completamente indefensa y el brasileño no perdona. Misma cruzadita, pero ésta vez, entra. Ahora sí: 1-0. Xabi Alonso pide cabeza. Queda mucho por jugarse todavía.
Aunque después del gol de Raphinha, el Barcelona aprieta al Real Madrid. Fermín y Lamine Yamal rozan el segundo de los azulgranas en dos ocasiones. Xabi Alonso y sus pupilos sufren… hasta que llegó el momento de la liberación. Y quién mejor que Vinicius para hacerlo.
El fútbol es increíble
16 partidos después, Vinicius vuelve a marcar. En el descuento (45’+2), otra vez por su banda izquierda, el ‘7’ le hace de todo a Jules Koundé. Llega casi hasta la línea de fondo, se perfila hacia el área, le tira un caño al francés y va con todo dentro de la cocina. Ahí, el carioca no duda: pum. Golazo. Las gradas del Rey Abdullah vuelven a estallar. Vini se reivindica. Manda un mensaje: está de vuelta. Y qué manera de hacerlo: en un Clásico. Acaba la sequía, empieza la samba de nuevo. Sin embargo, nada más sacar desde el círculo central, el Barça coloca el 1-2. Pedri aprovecha la desorganización de Tchouaméni y Huijsen para encontrar a Robert Lewandowski dentro del área. Vaselina del polaco y gol del Barcelona. Los blancos se vienen abajo… pero por un segundo.
Vinicius Jr cooked them, bro.
— TC (@totalcristiano) January 11, 2026
Porque ésta vez, le tocó al Real Madrid responder de nuevo. En un córner, Huijsen manda un cabezazo a la escuadra. Raphinha lo desvía en la línea y el balón toca el travesaño. Gonzalo García caza el rechace, pero es derrumbado por Pedri. Aunque mientras se caía, el canterano madridista consiguió rematar a portería. El esférico vuelve a tocar la madera… pero entra. 2-2. El primer gol de Gonzalo en un Clásico. El Rey Abdullah es una caldera. El fútbol es tan increíble como imprevisible. Tablas al descanso. Xabi Alonso está vivo.
Esto es una batalla
El final de la primera parte lo confirmó: esto es una batalla. Y el inicio de la segunda empezaría con esa misma intensidad, aunque sin tantos goles. Nada más debutar, córner para el Real Madrid. Asencio roza el 2-3 de cabeza. Luego, Jude Bellingham la lía. El inglés da una «asistencia» a Raphinha quien se marcha hacia Courtois, aunque tiene a Tchouaméni delante. Sin embargo, el inglés recupera su error y consigue parar al brasileño. Los dos equipos se van intercambiando los golpes, hasta que Vinicius vuelva a avisar.
En el 51′, el ‘7’ tiene el gol del 2-3 a punto. Vinicius vuelve a probar a Joan García desde fuera del área. El meta catalán para el intento, pero deja que el esférico se escape. El carioca no duda y va a por él. Sin embargo, ésta vez, mandaría su disparo hacia las gradas. Xabi Alonso no da crédito, pero sigue motivando a sus jugadores desde su banquillo.
Pero en el verde, la batalla continúa. Y no solo es fútbol. Superado el 55′, Raúl Asencio derrumba a Pedri. Una falta fea, pero no antideportiva. Munuera Montero le saca una cartulina amarilla al canario. Pero, mientras tanto, una mini tangana se desata en el círculo central. Valverde empuja a Raphinha y el brasileño se tira al suelo. El colegiado principal amonesta también al uruguayo. Los dos equipos no se perdonan nada.
Tarjeta amarilla para Asencio tras esta entrada sobre Pedri.#superSupercopa #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/Vwd9Uzy8PK
— Fútbol en Movistar Plus+ (@MovistarFutbol) January 11, 2026
Malas noticias para Xabi Alonso
Pero una malísima noticia llegaría a Xabi Alonso. Superada la hora de juego (67′), Federico Valverde pide cambio. El primer cambio del tolosarra. El uruguayo se aquejaba de unos dolores en la pierna derecha. Sus caras son muy largas. Fue el héroe de la semifinal contra el Atlético de Madrid con su gol y asistencia. Hoy, contra el Barça, también dio la cara. Arda Güler es el que le sustituye. El partido sigue trabado. Nadie quiere resolverlo…
O eso parece. En el 71′, Lamine Yamal tiene el 3-2. El ’10’ del Barcelona engancha un centro de Koundé pero Courtois vuelve a salvar los muebles. El belga, aunque el disparo fue muy céntrico, saca unos reflejos de gato e impide el tercero de los azulgranas. El Real Madrid sufre mucho atrás, pero todos los jugadores blancos muestran un compromiso total… hasta que la casa cedió.
Dos minutos después del disparo de Lamine Yamal, Raphinha vuelve a adelantar a los culés (3-2). El disparo del brasileño, totalmente desiquilibrado, es desviado por Raúl Asencio. La trayectoria cambia por completo y engaña por completo a Courtois. Xabi Alonso se activa en la banda: Gonzalo y Huijsen se van, entran Mbappé y David Alaba. El austríaco lleva desde el 19 de octubre sin jugar…
𝑼𝒏 𝒈𝒐𝒍 𝒒𝒖𝒆 𝒑𝒖𝒆𝒅𝒆 𝒗𝒂𝒍𝒆𝒓 𝒖𝒏𝒂 #superSupercopa.
El disparo de Raphinha toca en Asencio, despista a Courtois y el Barça vuelve a mandar en el marcador. #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/3pl0qcY1ns
— Fútbol en Movistar Plus+ (@MovistarFutbol) January 11, 2026
El Real Madrid lo intenta… pero no puede
Hasta el final, el Real Madrid lo intentó. Pero no pudo ser. El Barcelona no supo desaprovechar sus ocasiones, los blancos… sí. Ni la expulsión directa de Frenkie de Jong –en el descuento– pudo decantarse en el gol del 3-3, y eso que Carreras tuvo un balón muerto delante de Joan García para ir a los penaltis. Asencio también. Xabi Alonso pierde el primer título de la temporada, y sólo el futuro sabe si podrá pelear por los demás trofeos que quedan. Su puesto está en peligro y puede no llegar al encuentro de Copa del Rey contra el Albacete este miércoles. Por segundo año consecutivo, el Madrid cae en la final de la Supercopa de España contra el Barça.






