El himno español lleva tiempo sonando con fuerza en Aston Martin y resonando por los pasillos de su fábrica de Silverstone. Cada vez retumba más alto y con más determinación conforme el número de protagonistas nacionales va creciendo dentro del proyecto del mandamás Lawrence Stroll. Desde el bicampeón Fernando Alonso, que busca disfrutar en su último año de contrato firmado, hasta Mari Boya, que inauguró la academia del equipo británico a finales de junio, pasando por el piloto de simulador Dani Juncadella. Pedro De la Rosa es otra de las caras visibles del equipo británico al actuar como embajador.
Cuesta contar y cuantificar la cifra de ingenieros españoles que transitan por Silverstone para confeccionar un monoplaza ganador. Esa mano de obra que quiere dar un paso adelante en la parrilla en la temporada 2026 que arranca en menos de dos meses. En los últimos años han ido incorporándose varios perfiles nacionales a Aston Martin hasta superar la barrera de los 30 trabajadores españoles. Justo después del verano se incorporó un nuevo ingeniero que tendrá una silla con su nombre en el privilegiado lugar que es el muro de un equipo de Fórmula 1.
Se trata de Francisco Tarín, que cambió de Red Bull a Honda después del parón veraniego tras un largo periplo de ocho años en la familia de las bebidas energéticas, y ejercerá de ingeniero de ERS, esa nueva posición a la que habrá que acostumbrarse a ver en el pitwall de los once equipos desde Australia durante los Grandes Premios. Se espera que ocupe ese lugar en el paddock durante media temporada, unas doce carreras, pues las escuderías cada vez apuestan más por esa rotación y descanso de sus trabajadores para evitar que viajen a las 24 pruebas.
Como curiosidad, es un gran aficionado a la gastronomía internacional y al mundo de las recetas de cocinas de todo el mundo. Ha cocinado parte del éxito de los cuatro campeonatos de Pilotos y dos de Constructores de Verstappen con Red Bull. El propio Tarín se despidió de la familia de Red Bull hace un par de semanas en redes sociales: Tras un capítulo inolvidable en Red Bull Powertrains, ha llegado el momento de compartir que he regresado a Honda como ingeniero de ERS, uniéndome al proyecto Aston Martin que comienza la próxima temporada. Es un reto enorme y emocionante, pero despedirse de la familia Red Bull / Racing Bulls tras ocho años increíbles juntos no ha sido fácil.
Los ingredientes de un ingeniero de ERS
A grandes rasgos, esta nueva posición que incorporan las escuderías este año se centrará en la gestión de sistemas de batería y MGU-K (cerciorarse que siempre se encuentren en el marco operativo de temperaturas, presiones, etc), en la preparación del software para componentes y circuitos específicos, en la correcta interacción con otros sistemas como el motor o la electrónica de baja tensión, en la puesta a punto previa y optimización del hardware y la refrigeración, en la gestión de la energía del monoplaza, obviamente, y en toda la parte de seguridad de alta tensión y sus interacciones con el equipo, FIA, marshals, etc. Un cometido crucial este curso con el nuevo estilo de pilotaje donde la gestión de la energía de forma inteligente y eficiente por parte del piloto marcará diferencias.
Antes de ejercer de ingeniero senior de ERS en Aston Martin, Tarin ocupó el puesto de ‘performance engineer’ de unidad de potencia en Red Bull entre marzo de 2022 y diciembre de 2025. En Honda, ha desarrollado funciones de ‘senior battery systems engineer’, ‘battery systems engineer’, ‘ERS engineer trackside’ y de ‘ERS software engineer’. Previamente, en 2016 y 2017, ejerció labores de ‘simulation & control systems engineer’ para Podium Engineering S. R. L. y de aerodinamicista también en Italia. El español, por cierto, realizó sus estudios de Ingeniería Mecánica y su Máster de ‘Automotive Engineering’ en Madrid y Turín respectivamente para cumplir su sueño de la Fórmula 1. Ahora forma parte del ambicioso proyecto de Lawrence Stroll, Adrian Newey y Fernando Alonso para cocinar el éxito de llegar a lo más alto del Gran Circo.






