Gonzalo es una de las pocas buenas noticias del Real Madrid, quizá la única. Fue la gran apuesta de Xabi Alonso a su llegada, le puso en todos los partidos del Mundial de Clubes, y se convirtió en el máximo artillero del campeonato planetario. Sin embargo, su renovación y tener ficha con el primer día, estuvo en dudo durante el mes de agosto, pero finalmente, lo que se había ganando sobre el césped, se impuso. Sin embargo, apenas contó hasta hace apenas un mes, incomprensiblemente, porque ha sido volver, y ha marcado en casi todos los partidos, incluido un hat-trick al Betis, y ha ofrecido un trabajo y esfuerzo superior al resto,
Gonzalo y el poder del vestuario
Gonzalo es lo único bueno del Real Madrid en un momento en el que el club vive el peor momento, posiblemente del siglo XXI. La actitud y la eficacia del canterano están por encima de todos los compañeros, y viendo lo que está pasando en el campo, se entiende muy poco lo que ha pasado durante la presente temporada.
Xabi Alonso llegó valiente a la capital de España, como era de esperar, y apostó por el canterano, al que conocía a la perfección. Y demostró que era jugador para el equipo blanco, que no logró salir campeón, pero dejó su nombre en la historia del torneo, gracias al joven futbolista de la Fábrica, siendo el máximo goleador. Muchos le comparaban con Raúl, era la ilusión del madridismo. Lo que se supo después, es que, en la semifinal del torneo planetario, Vinicius se iba a quedar en el banquillo por la vuelta de Mbappé, y el canterano iba a mantenerse en el once titular. Fue el primer gran encontronazo ente el extremo y el entrenador, y la primera vez que el presidente desautorizó al míster. Lástima que no sepamos que se dijo ahí, qué pasó exactamente, lo cierto, es que todo lo que vino después con el canterano, sigue sin tener explicación.
Gonzalo y su renovación
Fue la primera gran consecuencia de que algo no empezaba bien entre Xabi Alonso, el vestuario y el presidente. Después de una temporada horrible, Gonzalo se había convertido en la gran noticia de la afición, pero debió haber sido un problema para el vestuario, incluso para el propio Florentino. Después de que el mandamás desoyera a Xabi Alonso con la continuidad de Modric, y ante el clamor popular, acabó por ceder y renovar al delantero de la Fábrica, porque así lo pidió el vasco, porque el chaval se lo había ganado, con creces, en el campo.
Pero con el inicio de Liga, Gonzalo apenas contó, parecía que Xabi Alonso había perdido la confianza en él, incomprensiblemente. Dado los resultados, y las lesiones, el vasco ha podido volver a contar con él en su último mes como entrenador, y su rendimiento evidencia que su falta de minutos es injusta.
Gonzalo, la única buena noticia
Con Gonzalo en el campo, después de la mala racha de resultados en noviembre y diciembre, y ante la falta de gol alarmante de todo lo que no se llamara Mbappé, el equipo recuperó la senda de la victoria, con una racha que el Barcelona puso punto y final en la Supercopa. Ese día marcó, como lo venía haciendo en el último mes, siendo uno de los grandes responsables de que el equipo tuviera opciones de luchar por un trofeo que para nada merecía. En total, ha marcado 7 goles en este corto periodo, incluido el hat-trick ante el Betis, siendo ya el segundo máximo goleador del equipo. Pero más allá de los goles, el trabajo, la actitud y la entrega, deberían servir de ejemplo para todos y cada uno de sus compañeros.
Ante el Albacete, de nuevo, estuvo apunto de salvar los muebles, anotando el gol del empate a dos que parecía forzar una prórroga que finalmente no se produjo con el tanto postrero de los manchegos. Y sobre el césped, tuvo la actitud que nadie más tuvo.
Su rendimiento, su entrega y su eficacia le hacen merecedor de ser titular indiscutible. Alguien deberá de explicar por qué apenas ha jugado en este primer tramo de temporada, no parece que haya sido una decisión deportiva de Xabi Alonso.






