El Real Madrid tiene un problema defensivo, y no es precisamente porque no tenga portero ni defensas de calidad. Pero encaja, de hecho, solo en dos partidos en lo que va de curso ha logrado terminar el partido sin encajar gol. En total, 12 en 10 partidos, a más de un gol por cada 90 minutos.
Courtois, un seguro bajo palos
Y si no fuera por Thibaut Courtois, podrían haber sido muchos más, porque una temporada más el portero belga es uno de los futbolistas más destacados de la plantilla. Sus actuaciones están siendo determinantes para que los blancos solo hayan perdido dos de los diez partidos jugados hasta la fecha.
El problema no está en el guardameta, el cuerpo técnico lo sabe, también una directiva que ya ha iniciado conversaciones con él y con su entorno para renovar su contrato, y posiblemente se salten la norma de año a año que se sigue con los futbolistas veteranos, tiene crédito, ofrece rendimiento, y no hay nada mejor en el mercado.
El problema tampoco está en la defensa, los futbolistas de la zaga son de los mejores defensores de Europa, Konaté, Rüdiger, Huijsen, Cucurella…, futbolistas destacados que han demostrado con creces sus cualidades en la zaga.
El problema defensivo del Real Madrid
El problema de los blancos a la hora de defender comienza desde el ataque: los hombres de arriba, Mbappé sobre todo, pero también Vinicius en gran parte, apenas ayudan en el trabajo colectivo sin balón. Esto condiciona a un centro del campo que tiene que multiplicarse, deja más espacio y permite al equipo contrario llegar a las inmediaciones del área.
No hay que irse muy lejos, el miércoles ante la Roma, era sorprendente la facilidad con la que le llegaban al Real Madrid, especialmente por la banda izquierda, la derecha de la Roma. Cucurella no podía solo, lo que obligó a Tchouaméni a echarle una mano, ante la pasividad de Vinicius. Así llegó el primer gol. Una jugada por esa banda, el francés fue a ayudar y nadie cubrió el hueco que se quedaba en la frontal del área.
En el fútbol actual, ningún equipo puede permitirse contar con dos futbolistas que no trabajan, ni el Real Madrid ni nadie. Ya no fue solo la facilidad con la que la Roma creaba peligro al Real Madrid, era la velocidad con la que recuperaban el balón, porque los blancos estaban completamente partidos, sin soluciones, sin ideas. El cambio en los blancos llegó con la intensidad defensiva. Se robaron balones, y ahí, el Madrid se hace intratable, pero si no se trabaja en equipo, sobre todo ante equipos importantes en Europa, se pagan las consecuencias.
12 goles en 10 partidos, 8 en Liga
En España, esos desajustes defensivos no cuestan tanto. Solo se ha logrado mantener la portería a 0 en dos partidos, ante el Villarreal y ante el Málaga. Se perdió ante el Betis y el Atlético de Madrid, el resto, victorias. Son 8 goles encajados en Liga, solo tres han costado puntos, pero cuando los rivales son de más nivel, el equipo sufre, y si además te meten goles, meter uno más siempre será más complicado. Al Betis solo le hizo falta un tanto, al Atlético de Madrid le hicieron falta dos. Y contra el Elche, que marcó dos, se tuvo que apelar a la épica, y a Espí, para sacar el partido adelante.
Los equipos de Mourinho se caracterizan por ser equipos fuertes, compactos, que conceden pocas ocasiones. De momento, en el Real Madrid no lo está consiguiendo, necesita más compromiso defensivo, pero ojo, ese compromiso tiene que salir de unos jugadores que llevan tres temporadas haciendo lo mismo. No es un problema del portero, no es un problema de defensas, es un problema de trabajo colectivo, de correr, de esforzarse.
