Después de haberse disputado diez partidos oficiales, si solo se miran los resultados, no se puede hablar de un mal inicio de campaña del Real Madrid, son 8 victorias y 2 derrotas, 80% de victorias. La cosa cambia si se analiza el juego de los blancos y la forma de lograr los puntos, pero como se dice, al final de temporada solo quedará el balance final.
Sin embargo, hay un ambiente preocupante, y tiene que ver con dos aspectos dentro del césped, el juego colectivo del equipo y el despliegue físico de los jugadores. Lo que está suponiendo un quebradero de cabeza es lograr un equilibrio, combinar el músculo con la calidad de los jugadores, encajar las piezas para tapar los defectos de un centro del campo donde falta cerebro. El entrenador portugués ya ha tenido tiempo de ver en primera persona por dónde van esos problemas, y está empezando a hacer ajustes. Que, por cierto, se parecen mucho a lo que planteaba Xabi Alonso el curso pasado cuando se le cayó el equipo.
Los problemas del Real Madrid
Estos problemas del Real Madrid no son nada nuevos, son los que lleva arrastrando en las últimas dos temporadas, y tienen que ver, principalmente, con la falta de ideas en la construcción y con la mentalidad pasiva de muchos jugadores, tanto en defensa como en ataque.
En cuanto al juego, la construcción, que debe partir de los centrocampistas, Mourinho ha apostado fuerte por Valverde y Tchouaméni en el pivote. No son dos jugadores que se caractericen por su capacidad de construir, tienen otras virtudes, muy buenas, pero no esas. Ante la Roma, se agradeció cuando saltó al campo Bernardo Silva y se incrustó entre los dos centrales para construir desde atrás, unos fundamentos de quien entiende cómo se debe empezar el juego, algo que no sale de los dos pivotes. También lo hizo Güler, retrasando al máximo su posición para comenzar la jugada del equipo.
Similitudes de Mourinho con Xabi Alonso
El entrenador vasco parecía tener claros algunos de los problemas del equipo. Precisamente con el turco se dio la primera similitud. A falta de centrocampistas de creación puros, le fue retrasando la posición para iniciar la jugada, cosa que Mourinho también está haciendo ahora, cuando no juega Bernardo Silva, que ha pasado de más a menos.
Para hacer hueco en el centro del campo, está comenzando a desplazar a Valverde a la banda derecha. Públicamente dice que no, que será algo puntual, pero ya van dos partidos que, en busca de soluciones, pone al charrúa en el lateral, y con un resultado muy positivo, una posición que, aunque no guste al futbolista, le permite explotar sus mejores virtudes, entrada por la banda, con espacios, por sorpresa, con velocidad, las características que hacen del capitán una estrella del fútbol mundial, no organizar el juego del equipo. Este esquema, indirectamente, permite sumar efectivos al centro del campo, más alternativas y más calidad al mismo tiempo.
Vinicius y su rendimiento
Xabi Alonso tuvo claro desde el primer momento que necesitaba a otro Vinicius, uno más comprometido, más implicado, y no iba a tener reparos en sentarlo en el banquillo si no asumía su nuevo rol. Y parece que Mourinho va por esa misma línea, y aunque defiende al brasileño a ultranza en la rueda de prensa, ante la Roma, después de sentar al extremo, viendo su enfado y que no se cruzaron ni la mirada, se evidenció que no todo es tan bonito como se quiere hacer ver cada vez que el entrenador se sienta delante de los micrófonos.
Pero vemos una gran diferencia desde fuera de cómo actuaba Xabi Alonso y cómo lo hace Mourinho. El entrenador vasco se mostró mucho más frío con sus decisiones, y más tarde, se supo que su relación con el vestuario no era la ideal. En el caso del portugués, la cosa parece diferente, para empezar, porque Mourinho siempre se ha caracterizado por saber congeniar con sus vestuarios, es una de sus grandes virtudes, especialmente cuando es un recién llegado. Y en prensa, hace una defensa a ultranza ante el grupo.
En los dos casos particulares, así ha sido. Con Vinicius, la defensa ante los medios es total, extrema, no sabemos cómo será en Valdebebas, pero sí sabemos que, en los partidos, no ha tenido problema en sentarle en el banquillo, algo que ya hacía Xabi Alonso, y ya sabemos cómo acabó el tema.
Con el tema de Valverde, con la opción de jugar en el lateral derecho, ha defendido que será algo puntual, en prensa, pero ya van dos partidos seguidos que contradicen sus declaraciones. También ayuda que la actitud del capitán parece ser otra, parece haber aprendido del “yo no he nacido para ser lateral”, al “yo estoy feliz de seguir teniendo muchos minutos, sea donde sea». Se le criticó mucho el año pasado y parece haber aprendido.
Lo cierto es que lo que quiso hacer Xabi Alonso, lo que no le dejaron, se parece bastante a los retoques que empieza a hacer Mourinho. Los problemas para el vasco comenzaron desde el primer día, pero estallaron el día del Clásico, cuando los blancos solo habían perdido un partido. Dos meses después, ya estaba en la calle.
