Una vez más, el futbolista brasileño reapareció antes de lo previsto, más tarde de lo que a él le hubiera gustado, ya lo dijo Mourinho hace una semana en rueda de prensa, donde dejó ver que el defensa no debutaría, como pronto, hasta los últimos días de este mes. Pero ante el Sevilla se dieron las condiciones para que volviera a vestirse de corto, 180 días después, con dos roturas de rodilla y la rotura del bíceps femoral de la pierna izquierda. El central está de vuelta, y pese a todo su historial, y si las lesiones por fin le respetan, nadie lo duda, más pronto que tarde, volverá a ser el líder en la defensa.
Militão vuelve a jugar con el Real Madrid
El partido ante el Sevilla del Real Madrid ha sido como una bocanada de aire fresco para un equipo que necesita una noche así, el mejor partido en lo que va de temporada, un equipo que nada tenía que ver con el que vimos el pasado miércoles ante la Roma, dinamismo, movilidad, velocidad, desmarques, alternativas… y goles, tres de los cuatro, de los mejores que se han anotado en la Liga hasta la fecha. Y el colofón final lo puso Militao, regresando al terreno de juego.
Han pasado 180 días desde su última lesión, rozando el medio año desde que se rompió el bíceps femoral de su pierna derecha, una lesión muy dura, una nueva montaña después de haberse roto los ligamentos de ambas rodillas, demasiado castigo para cualquier profesional del fútbol, tres lesiones que podrían haber acabado con la carrera de cualquier jugador, no la del brasileño, que parece hecho de otra pasta. Su vuelta supone una gran alegría para el vestuario, para el club y para una afición que no tiene dudas de que pronto será indiscutible en el centro de la zaga.
Regreso antes de lo esperado
La titularidad de Militão ha sido una gran sorpresa, fue su primera convocatoria después de la lesión, pero nadie esperaba que fuera a tener minutos. Volvió a ejercitarse con el grupo tras el parón de selecciones, fueron tres semanas con el alta médica, pero parecía insuficiente para ponerse a tono. Mourinho habló en rueda de prensa sobre él hace una semana, dijo que estaba como un toro, que quería jugar ya, pero el portugués decía que tendría que esperar, y más con el historial que arrastra, no había necesidad de forzar, entre otras cosas, porque esta acumulación de lesiones graves, a fin de cuentas, viene por esa carga extra cuando no tocaba, quizá por necesidad del club estos últimos años, quizá por sensaciones del jugador. Esa necesidad atrás, ahora mismo no existe, así que todo hacía indicar que su vuelta al juego llegaría más tarde.
La primera sorpresa llegó cuando el sábado se conocieron los convocados para el partido. Ahí estaba de nuevo el brasileño, medio año después. Todo parecía más un gesto por parte del entrenador, por volverle a meter en dinámica de grupo. Eso no existe para Mourinho, si estás convocado es para jugar, y así fue.
Corrían los últimos diez minutos de partido, Militão ya llevaba un rato calentando, parecía que sí, que podía debutar, pero el gol del Sevilla, el 3-1, hacía arriesgado contar con él para el tramo final. Diomande se encargó de que la opción fuera posible. Jugó los últimos 10 minutos de partido.
Volverá a ser titular
Sus primeros minutos fueron de lateral derecho, con el partido terminado, para no darle la máxima responsabilidad atrás desde el principio. Tocó balón, sin complicaciones, al primer toque, rápido, ayudando a que pasara el tiempo. Robó algún balón y fue al choque, no parece que vaya a arrugarse a estas alturas.
Fueron los primeros minutos, quizá vuelva a tener algunos este miércoles, dependiendo de cómo vayan las cosas, más complicado será verle el domingo en el Clásico, pero es posible que, a partir del mes de noviembre, empiece a ganar protagonismo. Después del 7 de noviembre, hay parón de selecciones, es muy probable que se quede en Madrid, y para la vuelta, si todo marcha, comenzará a tener minutos como titular. Si no hay ningún problema, en el cuerpo técnico confían en que sea titular indiscutible para el mes de diciembre, siempre con precaución, sin cargarle de minutos excesivos, sobre todo, porque hay fondo de armario, y bueno, pero poco a poco, se ganará esa posición.
Da igual las lesiones, da igual el tiempo de baja, Militão es un portento de la naturaleza y nadie duda de que volverá a recuperar las plenas facultades. Cuando llegó al Real Madrid, pocos confiaban en este fichaje, era un completo desconocido, pero poco a poco, se fue ganando al madridismo, una afición que tiene plena confianza en él. Es uno de los jugadores más queridos, uno de esos jugadores que, por algún motivo, ha generado una enorme simpatía, y ahora se le espera con los brazos abiertos. La ovación cuando salió al campo, fue tremenda. Ahora, a confiar en que los problemas de lesión se queden atrás.
