El Real Madrid jugó su peor partido de las últimas semanas ante el AEK, y coincidió con la vuelta al campo de Vinicius como titular. De nuevo el futbolista estuvo mal, se le volvió a ver sin fútbol, sin confianza, apenas intentó regatear, y los pocos intentos terminaron con pérdidas de balón, y tampoco pasando, erraba en la mayoría de los intentos en los que buscaba combinar con sus compañeros. Y de nuevo el equipo volvió a remontar en los últimos minutos, con él fuera del campo. Se le agotan las excusas a Mourinho para contar con él.
Vinicius, un problema para el Real Madrid
Siguen pasando los días, las semanas, y la situación de Vinicius no mejora. Llevaba dos semanas sin pisar el terreno de juego, desde el partido ante el Leipzig, se esperaba un paso al frente, que, en este tiempo, hubiera elevado el nivel físico y el nivel de confianza.
Pero fue todo lo contrario. Tuvo innumerables situaciones para encarar, de hecho, la amenaza de Diomande en la banda derecha le permitió recibir el balón con más espacio que nunca, situaciones de juego que, en otro momento, hubieran sido letales, pero está muy lejos de ese futbolista que rozó el Balón de Oro.
Mourinho le volvió a dar la confianza, quizá era un partido para ello, el nivel del rival invitaba a hacer rotaciones, algo que, por cierto, casi se paga caro, pero con la sanción en Liga, había que intentar recuperar al jugador, pero el efecto es el contrario, cada vez hay más argumentos en contra del brasileño. Y es un problema para el equipo, porque podrá estar mejor o peor, pero con temporadas tan largas y con tantos partidos, su juego es clave para optar a todo, para tener alternativas. Ya no le veremos en el campo hasta el 21 de noviembre, en Liga, habrá cumplido su sanción.
El peor Real Madrid en semanas
Parece algo más que una coincidencia, pero no hay más que mirar los últimos partidos de los blancos para encontrar un denominador común, con Vinicius en el campo, el equipo juega mal, con él fuera del terreno de juego, el equipo es capaz de todo. Pasó el día de la Roma, con el partido 3-1 en contra, uno de los peores partidos del equipo hasta ese minuto, el minuto en el que fue sustituido, y el equipo logró una remontada histórica. Una semana más tarde, en casa contra el Leipzig, fueron los mejores minutos en el campo con el brasileño, pero el partido estuvo lejos de ser bueno. Fue sustituido en los últimos 20 minutos, y los blancos acabaron arrollando. Y ayer, ante el AEK, fue el peor partido en semanas, se sentó en el banquillo en el 75, con el equipo perdiendo 2-1, y se logró otra remontada más para sumar los tres puntos.
En Liga, con el brasileño sancionado, se ha ganado con claridad, y con muy buen fútbol, al Sevilla, al Racing, y el Clásico en Barcelona, este último con más dificultad, pero el rival era de otra entidad.
Un Real Madrid perdido
Porque con Vinicius en el campo, cambian muchas cosas para encajarle en el equipo. Diomande pasó a la derecha, donde no brilla tanto. Hay un atacante más, ya de por sí, se trabaja menos en defensa, pero, además, el brasileño apenas ayuda, y aunque lo intente, es algo que no ha hecho nunca, y no es efectivo. Eso obliga a que los centrocampistas, ayer uno menos, tengan que cubrir su posición, dejando huecos en el medio. Todo ese cúmulo de cosas provoca que al equipo le lleguen más y que robe menos balones. El equipo anda mucho más perdido con él en el campo.
El día de Leipzig, los mejores minutos del Real Madrid con él en el campo, que no fueron buenos, el sustituido fue Diomande, el centro del campo ya estaba formado por los cuatro jugadores llamados a liderar al nuevo Real Madrid en la medular, Güler, Tchouaméni, Bernardo y Bellingham, y por ahí se salvaron algo los muebles. Pero su trabajo en equipo es tan insuficiente, que acaba desestabilizando al equipo, algo que no ha pasado con Diomande en el campo, quien ayuda mucho más, y que, además, ahora rinde mucho mejor en ataque.
Mourinho se queda sin alternativas
Este sábado será el último partido de sanción de Vinicius, y después del parón de selecciones, ya estará disponible en Liga. Y veremos qué decisiones toma Mourinho, que cuando ha contado con él, le ha puesto en el once. Ahora mismo, apostar por él perjudica a un equipo que está en claro ascenso, que parece estar encontrando una identidad y un gen competitivo que ha estado apagado los dos últimos años, y que parece estar despertando. Pero como decimos, no es una papeleta fácil, está llamado a ser uno de los jugadores más importantes del equipo, como ya lo ha sido, y la temporada es muy larga y debe ser protagonista en muchos momentos a lo largo de ella.