El Real Madrid derrotó al Mallorca en el Bernabéu (2-1) y se marcha al parón de selecciones con el objetivo conseguido: 9 puntos de 9 posibles y con sensaciones muy positivas. El cuadro blanco de Xabi Alonso acabó enfadado el partido, al igual que el feudo madridista, por el arbitraje de Sánchez Martínez. El colegiado anuló tres tantos al Real Madrid, dos de ellos muy polémicos y uno un poco más claro. La victoria no fue suficiente para el equipo merengue, a pesar de que volvió a sumar tres nuevos puntos en LaLiga.
El primer tanto del Real Madrid llegó en el minuto 6. Un pase excelente de Trent, desde su propio campo con una comba milimétrica, dejó delante de Leo Román a Mbappé, el francés definió a la perfección y mandó un zapatazo a la red para poner el 1-0. Sin embargo, Sánchez Martínez invalidó el gol por un fuera de juego muy polémico. El frame de la repetición en la realización ofreció la toma del pase de Trent, y posteriormente, sin que se viese el golpeo de balón del inglés, el fuera de juego del francés. Las dudas llegan tras no ofrecer el plano entero entre el pase de Trent y la altura del hombro de Mbappé con el defensor del Mallorca. Dieron las tomas por separado y eso enfadó a Chamartín.
El Bernabéu estalló tras el gol anulado a Güler
El segundo gol anulado llegó justo antes del descanso, también de Mbappé. Tras un pase exquisito de Arda Güler, el de Bondy se precipitó en el arranque de la carrera y el colegiado invalidó el tanto, ya que Mbappé había definido a la perfección y había puesto el 3-1 en el marcador, tras la remontada de los de Xabi en apenas un minuto, gracias a los goles de Arda y Vinicius. El tanto no subió y Kylian sonreía de manera irónica.
Ya en la segunda mitad, el colmo fue el gol que anuló Sánchez Martínez a Arda Güler por manos. Tras un jugadón de Mastantuono en el que estuvo a punto de marcar, el rechace del defensa del Mallorca golpeó en el cuerpo de Güler, que tenía el brazo protegido, y en el rechace, Leo Román paró y posteriormente marcó. El gol subió al electrónico del Bernabéu de manera momentánea, porque el árbitro fue llamado por el VAR en el que estaba Pulido Santana, y fue a verlo al monitor. Tras esto, explicó al turco la decisión y no dio validez al gol. El público del Santiago Bernabéu cantaba muy enfadado «Negreira, Negreira», al unísono, tras conocer la decisión. Un arbitraje del que nuevamente, el Real Madrid salió perjudicado, a pesar de la victoria.