Williams esperaba un viernes difícil. Y lo ha sido, aunque Carlos Sainz ha ido mejor que Albon en la clasificación al sprint de Qatar. El circuito, con curvas lentas y radios largos, parecía señalar de nuevo las limitaciones del FW47. Sin embargo, el equipo sorprendió.
Carlos Sainz se adentra en el top-10 en Qatar
Y es que Carlos Sainz terminó octavo en la clasificación del sprint y Alex Albon cerró el top-10. Ambos entraron en la SQ3 sin sufrimiento, algo poco habitual este año en la zona media.
La premisa era sencilla. Williams se esperaba a la cola, asumiendo que el trazado de Qatar expondría las carencias estructurales del FW47. Sin embargo, la cúpula técnica y Sainz optaron por desechar la configuración habitual en favor de un set-up «experimental», nunca antes utilizado en la temporada.
La recompensa fue doble: ambos coches en la SQ3 (Sainz 8º, Albon 10º), un éxito que el propio piloto español resumió con un contundente: «Buena señal, esperábamos estar fuera en la SQ1″, dijo nada más bajarse del coche.
Y como explicó Sainz en Qatar, este cambio que buscaba adaptar el coche a una pista de alta carga y velocidad funcionó. El español comentó que por fin pudieron sacar un rendimiento claro en un trazado que, sobre el papel, no favorecía al Williams.
Esto, sabiendo que el ritmo a una sola vuelta y el ritmo en tanda larga, no es lo mismo. Ahora bien, en Williams creen haber dado con la tecla de una buena configuración que les permita ser competitivos también en situación de carrera.
Al ser la sprint una carrera corta y sin paradas en boxes, los pilotos pueden maximizar el ritmo. Sin embargo, esto exige montar un compuesto que garantice el aguante total de las vueltas.
«Me alegra que el equipo siga experimentando»: Carlos Sainz y Williams prueban una configuración experimental en Qatar
Me alegra que el equipo siga experimentando, también para mí porque siento que aprendo cuando pido al equipo que pruebe ideas diferentes en los reglajes. Es un experimento positivo”, revela el madrileño.
Este enfoque es la clave para entender la sorpresa de Losail. Porque Losail no era el escenario ideal para el FW47. De hecho, Fernando Alonso acabó por delante de los dos coches. Pero la capacidad de Williams para reaccionar con ingeniería no convencional les permitió sortear las debilidades del coche. El resultado fue un rendimiento «mucho más rápido de lo que esperábamos,» siendo esta la primera vez en mucho tiempo que ambos coches alcanzan la Q3.
Existe, no obstante, una limitación recurrente. «Somos más rápidos con el medio que con el blando, como siempre con nuestro coche que va mejor con neumáticos duros.» Mientras los rivales extraen más del caucho más blando, Williams mantiene su rendimiento óptimo en la banda media, un factor que limita el salto final en las clasificaciones. A pesar de ello, el equipo se quedó a solo una décima de la quinta posición, lo que demuestra que el trabajo del viernes ha sido un éxito rotundo.
Una señal clara de mejora
Sobre su día en Qatar, Sainz confesó que el ritmo les sorprendió desde el primer entrenamiento. “Éramos más rápidos de lo que pensábamos. Es bueno ver que el coche responde así, porque esperábamos caer en la Q1 y hemos metido a los dos coches en la Q3, algo que no pasaba desde hace tiempo. Es una señal clara de mejora”, dice Carlos.
Williams afronta ahora la carrera al sprint del sábado con una posición que no esperaba y con la sensación de que el cambio en los reglajes abre un camino diferente para el final de temporada. Para Sainz, este viernes en Qatar deja algo más que un simple octavo puesto y confirma que hay un margen que no habían encontrado hasta ahora.
