Rodrygo Goes cumple 25 años en su mejor momento. El brasileño atraviesa un tramo de temporada deslumbrante y sigue siendo decisivo para el Real Madrid. En su último día con 24 años, el ’11’ blanco se regaló un cumpleaños anticipado ante el Atlético de Madrid con un auténtico golazo. Asistido por un brillante pase filtrado de Federico Valverde, el extremo de Osasco firmó el 0-2 y lo celebró con la pasión de quien disfruta el presente. Lo que antes parecía un destello aislado hoy es una costumbre. Rodrygo no deja de marcar. Ha reencontrado el camino, ese que conduce a la redención. Cerró 2025 en estado de gracia, pero el arranque de 2026 está siendo aún más espectacular. Ya no hay dudas, solo certezas.
Rodrygo rozó el gol en la primera parte…
Y eso que el guión del partido podría haber sido más «cruel» con él. En la primera parte, el destino le lanzó un aviso. Rodrygo, siempre atento, olió el 0-2 antes que nadie. Tras una arrancada descomunal de Álvaro Carreras, el ’11’ recogió su pase filtrado y emprendió la huida hacia el arco de Jan Oblak. Con la zaga rojiblanca pisándole los talones, el brasileño apeló al ingenio: cambió el ritmo, regateó y dejó a su marca tendido en la hierba. Se coló en el área con paso de sombra, se perfiló para la zurda y buscó el rincón más lejano. Pero el balón se topó con las manos firmes del meta esloveno. A escasos milímetros de la gloria, Rodry se llevó las manos a la cabeza. Sabía que ese tanto llevaba su nombre… sólo que aún no había llegado su momento.
😱 ¡¡Qué ocasión para Rodrygo!!
Recuperación de Carreras con galopada incluida y el brasileño, tras recortar en el área, no puede superar a un gran Jan Oblak.
🆚 @Atleti | 0-1 | @realmadrid | 30’#superSupercopa pic.twitter.com/ihI2Ujoa3f
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Pero vio puerta en la segunda
Pero lo tuvo claro cuando el reloj marcó el minuto 55. El Real Madrid resistía el empuje rojiblanco, pero no necesitaba dominar: le bastaba esperar. Fede Valverde, de nuevo encendido, filtró un pase con la precisión de un cirujano, directo en la frontal del área. En carrera, entre líneas, apareció Rodrygo. No dudó. Control orientado, mirada al portero y toque sutil que dibujó un disparo leve, fatal, imposible de parar. Esta vez no hubo error, ni milímetros malditos. Sólo el rugido del Rey Abdullah y el éxtasis blanco.
Rodrygo’s second touch to take the ball away from the defender was so beautiful pic.twitter.com/CrAFG8dS6S
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Corrió hacia el banderín de córner, los brazos abiertos al cielo de Yeda, liberando toda la hambre acumulada desde aquel disparo frustrado de la primera parte. Rodrygo no solo marcó un gol: selló una respuesta. A la duda, al fallo, al miedo. Su tanto puso el 0-2 y desató la locura en la banda de Xabi Alonso. El brasileño, que antes había rozado el gol, se convirtió en el cuchillo que hundió al Atlético. Breve, implacable, puro Real Madrid. Puro Rodrygo Goes. «Fue una gran jugada. Estaba jugando un poco más abierto y luego el míster me pidió jugar más por dentro. Valverde me encuentra, salgo de cara con el portero y, teniendo calma, finalicé bien la jugada«, explicó el atacante en los micrófonos de Real Madrid TV.
El ’11’ vuela y nadie le para… pero enciende las alarmas
Rodrygo está de dulce, lo sabe bien. «Estoy bien, con confianza. Tengo la confianza de mis compañeros y la del míster también, que es lo más importante. Estoy jugando más, con más minutos y saliendo de titular, y es normal que vuelva la confianza, los goles y las asistencias. Intento ayudar al equipo de alguna manera. Si algún partido no marco o asisto, intento correr, defender… En algo tengo que ayudar«, admite. Sin embargo, su participación en la final está en el aire.
Según el periodista Álvaro Esteban, Rodrygo acabó el partido con molestias y pasará pruebas durante el día del viernes para saber el alcance de su percance. No obstante, en su cabeza, Rodry lo tiene muy claro. Quiere estar en la final contra el Barcelona este próximo domingo. «Va a ser otro partido difícil, como siempre. Pero estamos bien, centrados. Ahora a descansar y luego a pensar en la final«, relató el ’11.
Es improbable que Rüdiger llegue a la final de la Supercopa de España, de acuerdo con el club.
Rodrygo y Asencio son dudas razonables, a la espera de más exploraciones.
Mañana, entrenamiento a puerta cerrada a las 18:00 h.@RMadridistaReal pic.twitter.com/KlR38cvm4v
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Rodrygo sabe qué camino seguir
2025 fue un año sombrío para Rodrygo. El de Osasco atravesó 1.415 minutos y 32 partidos de dudas, impotencia y silencio goleador. Pero diciembre cambió todo. Su tanto ante el Manchester City actuó como un interruptor: encendió la chispa que había perdido. Le devolvió lo que más necesitaba: la confianza. Porque de eso se trataba. Cada vez que terminaba un partido sin marcar, la desconfianza lo asfixiaba. Le pesaban las piernas, las decisiones, la mirada. Pero en diciembre, esas sombras se disiparon. Aquel gol no fue solo una cifra más en la estadística: fue el clic. El cambio de chip que lo reactivó.
Desde entonces, Rodrygo Goes vuela. Como el halcón que simboliza su celebración. El brasileño ha recuperado la velocidad, el descaro y el instinto. En sus últimos cinco encuentros con el Real Madrid, ha participado en siete goles: tres tantos, tres asistencias y un penalti provocado ante el Sevilla. Un renacer que lo devuelve al lugar donde siempre perteneció.
Su mirada está puesta en el futuro. El Real Madrid ha sido, es y será su casa. Ya no se habla de una salida. Todo lo contrario. Aunque él nunca quiso hacer las maletas, su sequía dejaba dudas. Pero ahora, esas incertidumbres ya no existen. Con contrato hasta 2028, el brasileño mantiene el anhelo de triunfar de merengue. El ’11’ ha trabajado en silencio. Se ha sacrificado. Tarde o temprano, iba a pagar. Solo había que esperar. El trabajo ha dado sus frutos. Cada lágrima forjó al delantero que es hoy. Toca mantener la línea y, sobre todo, saborear.






