Antonio Rüdiger no puede más y su condición física pone en peligro su salud… y también los resultados del Real Madrid. Los blancos derrotaron por 1-2 al Atlético de Madrid en las semifinales de la Supercopa de España y el alemán volvió a dar problemas. Las alarmas se encendieron antes del partido. En la mañana previa al pitido inicial, el ex del Chelsea sintió unos fuertes dolores en la rodilla. Estaba totalmente descartado para disputar el encuentro. Sin embargo, horas después, el zaguero se encontró mejor y, por ende, forzó para estar ante los colchoneros. Pero en el 68′, ‘crac’ de nuevo. Dejó a Xabi Alonso en un lío. Está prácticamente descartado para la final contra el Barcelona.
El Real Madrid jugó sin centrales
Porque en aquel minuto, no solo Antonio Rüdiger se rompió. Raúl Asencio también. Aunque para el canario, falsa alarma. A pesar de los calambres, el canterano del Real Madrid podría haber seguido en el césped del Estadio Rey Abdullah. Sin embargo, tal y como adelantó Grada 3 en exclusividad, todo surge de un malentendido con el cuerpo técnico de Xabi Alonso. Asencio decía que podía seguir, pero aun así, se le sustituyó. El Madrid rozó la catástrofe.
📌 El cambio de Raúl Asencio viene de un malentendido con los asistentes. El canario podía seguir a pesar de los calambres. No peligra su presencia contra el Barcelona este domingo. @Grada3com
— Ben Fernandes Santos (@benfeerr) January 8, 2026
Porque durante más de 25 minutos, el Real Madrid estuvo sin centrales. Para suplir la baja de los dos centrales, Xabi Alonso tiró de imaginación. Plantó una defensa de cinco: Aurélien Tchouaméni, Álvaro Carreras y Ferland Mendy formaban la zaga; Federico Valverde y Fran García se encargaban de cubrir los laterales. Y así, los blancos apretaron los dientes y consiguieron mantener el 1-2 hasta el final del partido. Pero a qué precio.
Y para suplir esas dos bajas, Xabi Alonso no tenía opciones. Dean Huijsen acababa de volver de lesión y el tolosarra juzgó que no estaba preparado para salir a jugar. Lleva desde el 20 de diciembre sin minutos. En el caso de David Alaba, ídem. El austríaco también estaba en el banquillo. Sin embargo, el tolosarra ni siquiera se planteó apostar por el veterano. Él lleva desde el 19 de octubre sin pisar un césped. Prefirió tirar de inventos que arriesgar por otros dos zagueros no aptos para jugar.
Rüdiger no puede más
Antonio Rüdiger no puede más. Este curso, el alemán sufre ya su segunda lesión. La primera llegó el 12 de septiembre. En la última jugada del entrenamiento antes del encuentro ante la Real Sociedad, el central sufrió de una lesión en el recto anterior de su pierna izquierda. Estuvo de baja un mes y medio. Regresó contra el Girona. Desde entonces, lo jugó todo. Solo descansó en Copa del Rey y fue sustituido contra el Celta y el Betis.
Sin embargo, Rüdiger ha seguido arrastrando molestias musculares. Se repite el guión del año pasado. Durante ocho meses, el alemán jugó infiltrado. Desde el mes de septiembre (2024), el zaguero se aquejaba de unos dolores en la rodilla y también en la cadera. Fuentes comentan a Grada 3 que, en muchas ocasiones, el germánico forzó para jugar. Le decía a Ancelotti que podía, cuando en realidad, su cuerpo decía basta. El ’22’ de los merengues siempre quería jugar. Además, con las lesiones de Militão y Alaba, ‘Rüdi’ se sentía obligado en mantener la zaga a flote. Pudo contar con un gran Raúl Asencio, quien tuvo que aprender rápidamente lo que era el alto nivel para mantener convertirse en su mejor aliado.
Su sanción en la final de Copa del Rey le abrió la vía para operarse en el menisco externo de su pierna izquierda. Tenía una rotura parcial. La llevaba arrastrando meses y meses. En cada partido, Antonio Rüdiger se la jugaba. Sin embargo, desde que regresó –en el Mundial de Clubes–, su nivel y las sensaciones no volvieron a ser las mismas. Su adiós está cada vez más cerca.
Su renovación, en el aire
Sus lesiones hacen que su renovación todavía esté en el aire. Con contrato hasta este verano, a Antonio Rüdiger no le disgustaría seguir un año más en Chamartín. Cobra cerca de 15 millones de euros al año y no ve con malos ojos prolongar su etapa de blanco. Sin embargo, sus partes médicos inquietan en Valdebebas. Con 32 años, en el Real Madrid todavía no descartan la posibilidad de contar una temporada más con él. Pero lo cierto es que deben empezar a pensar en el futuro. La cúpula madridista todavía tiene que valorarlo.
En caso de salida, uno de los destinos que privilegiaría Rüdiger es Arabia Saudí. Como ya adelantó Grada 3, le gusta el país y su cultura. Cabe recordar que el zaguero es musulmán. El hecho de estar cerca de La Meca –lugar de peregrinaje del islam– le motiva en hacer sus maletas hacia Medio Oriente. Además, los jeques podrían ofrecerle un contrato todavía más jugoso. Podría duplicar fácilmente el sueldo que tiene ahora. Pero todavía no hay decisión. ‘Rüdi’ piensa primero en el Mundial y luego, ya se verá.






