El Real Madrid sigue afrontando uno de los calendarios más duros del fútbol español. Desde que se inició la temporada, los blancos apenas han tenido descanso entre partido y partido, solo ha habido una jornada en que no han disputado un encuentro entre semana. Pero con la Supercopa, ahora con la Copa del Rey, la vuelta de la Liga, y el final de liga de la Champions League, el club blanco ha vivido uno de los momentos más exigentes en cuanto a minutos y viajes, y no es poco, después de jugar en noviembre seis partidos de forma consecutiva lejos del Santiago Bernabéu, y esto está teniendo consecuencias, sobre todo con las lesiones, un problema que persigue a los blancos por tercera temporada consecutiva, si bien, este año, está siendo el más complicado.
Un calendario muy duro para los blancos
Se presumía que la temporada iba a ser muy dura para el Real Madrid en cuanto al calendario, y así lo está siendo, con las lesiones siendo las grandes protagonistas. Si bien es cierto que la mayoría de equipos grandes están teniendo un calendario con el mismo número de partidos, la situación de los blancos es ligeramente más complicada, así ha tocado este año.
El claro ejemplo de ello es esta última Supercopa. El Barcelona jugó su último partido de Liga en sábado, el Real Madrid el domingo, cosa de las televisiones, porque no había motivo deportivo para jugar un día más tarde. Los blaugranas pudieron jugar el sábado porque disputaban la primera semifinal un día antes que los merengues, el pasado miércoles. Los blancos jugaron al día siguiente y tuvieron un día menos para recuperarse de cara a la final. Este, ante el Atlético de Madrid, fue mucho más duro que el del Barcelona ante el Athletic, esto ya, son cosas de fútbol. Solo tuvo dos días de descanso antes de encarar esa final, los mismos días que tiene ahora de descanso para tener que viajar a Albacete este miércoles. Eso sí, con el viaje de vuelta de por medio de Arabia. El Barcelona, de nuevo, sale beneficiado del calendario, porque juega su partido el jueves.
Y eso no se debe a un capricho de la federación, se debe a la Champions League, porque al Real Madrid le toca jugar el próximo martes ante el Mónaco, lo que obliga a jugar el partido de Liga de este fin de semana este sábado, así que, de nuevo, entre el partido de Copa y de Liga, solo habrá dos días sin partido, lo mismo que entre el partido de Liga y Champions.
Cinco partidos en trece días
El Real Madrid, en total, va a cinco partidos en 13 días, una auténtica barbaridad. El Barcelona, con el mismo calendario en cuanto a número de partidos, jugará esos cinco partidos en 15 días. Son dos días más de descanso, que parecen poco, pero son los días de descanso que están teniendo los blancos entre partido y partido.
Un problema que viene de toda la temporada
El problema del Real Madrid con el calendario viene desde el Mundial de Clubes. Los jugadores apenas tuvieron tres semanas de vacaciones una vez que concluyó el tornero planetario, el mínimo que permite el convenido de futbolistas en España. Solo hubo una pretemporada de 15 días, porque Javier Tebas no cumplió el pacto verbal que había alcanzando con el equipo blanco y con el Atlético de Madrid. Este pacto consistía en aplazar la primera jornada de Liga en caso de que alguno de los dos equipos llegara a la semifinal del Mundial de Clubes. Pero cuando llegó la fecha, el presidente de LaLiga, en su guerra particular con el equipo blanco y con Florentino Pérez, se apuso a aplazar un partido que sí tenía hueco para disputarse más adelante y que contaba con le respaldo, incluso de Osasuna, rival de los blancos en la primera jornada de Liga.
Exigencia durante el curso
El Real Madrid, por primera vez en su historia, ha disputado seis partidos oficiales consecutivos fuera de casa (en competiciones donde juega como local y visitante). Fue entre el mes de noviembre y principios de diciembre. Aquí se juntaron varios factores, el primero que el equipo blanco solicitó no jugar una jornada de Liga en casa por la celebración de un partido de la NFL. Esas fechas coincidieron en un momento del calendario que los blancos debían disputar dos partidos seguidos fuera de casa, como ocurre todas las temporadas a todos los clubes de primera. Pero la mala suerte provocó que ocurriera lo mismo en la Champions League, y para colmo, el sexto partido, era el encuentro adelantado de la jornada 19 de Liga, que debía haberse disputado en Bilbao este pasado fin de semana, y que se adelantó por la disputa de la Supercopa de España. Es duro calendario, coincidió con el momento en el que el equipo blanco se deshizo por completo, perdiendo la ventaja en Liga de cinco puntos que tenía ante el Barcelona para estar cuatro por detrás, dejándose partidos ante rivales de menor entidad como el Rayo Vallecano, Girona, Elche o Celta (este último se perdió ya en casa).
Las lesiones como consecuencia
Un calendario tan duro, con tantos viajes y con tanta exigencia, ha provocado que un problema que lleva el club arrastrando en los últimos años, haya hecho saltar las alarmas, y no es otro que las lesiones. El mayor problema está en la defensa, donde todos los jugadas, excepto Carreras y Fran García, han caído en algún momento de lo que va de curso. Primero fue Rudiger, que estuvo tres meses de baja, después Carvajal, que ha tenido que volver a pasar por el quirófano, después Alexander – Arnold, que apenas ha disputados minutos desde que llegó a Madrid, o el propio Militao, que no volverá hasta finales de marzo o principio de abril. Por el camino, Rudiger vuelve a estar tocado tras volver, porque las lesiones no le han permitido volver poco a poco, ha tenido que forzar, o el propio Huijsen, que arrastra problemas musculares desde la última convocatoria con España allá por el mes de noviembre. Mendy volvió tras seis meses de lesión, y como es habitual en estos casos, ahora llegan los pequeños problemas musculares típicos de la puesta a punto. Y Alaba, cada vez que tiene minutos, vuelve a lesionarse.
En el centro del campo tampoco se salvan jugadores. Bellingham, tras perderse el primer mes y medio de competición, parece que está recuperando su mejor estado de forma, al igual que Camavinga, quien, tras volver después de seis meses de baja, ha sufrido problemas musculares. Mastantuono, que empezó jugándolo todo, ha estado dos meses sin poder ser de la partida por una pubalgia, y ahora, la gran estrella, Mbappé, apenas ha podido ayudar a sus compañeros en una Supercopa donde forzó los últimos quince minutos ante el Barcelona. Para colmo, Brahim está en la Copa de África siendo el mejor jugador del torneo, logrando récords personales nunca vistos en esta competeción.
Ahora, el Real Madrid mira al final de esta gran montaña de partidos, que concluirá ante el Mónaco el próximo martes. Después, volverá a tener tres días libres antes del siguiente partido, un “lujo” viendo el poco descanso que ha tenido en este inicio del mes de enero, una auténtica locura. Este “descanso” extra sirve para preparar la visita a Villarreal y el último partido de Champions ante el Benfica (contra Mourinho, por cierto), donde, a bien seguro, el equipo necesitará la victoria para amarrar el top-8 en Europa, con el equipo en cuadro.






